Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Apunte

El orgullo de otro 2-6, por Carme Barceló

LA CRÓNICA: Un Barça con carácter arrolla al Real Madrid y acaricia las semifinales de la Champions (2-6)

Alexia celebra el primer gol del Barça contra el Madrid este miércoles.

Alexia celebra el primer gol del Barça contra el Madrid este miércoles. / JAVIER SORIANO / AFP

Sin pelota. Con pelota. Siempre superiores. Siempre referentes. Siempre el baluarte donde agarrarse cuando el equipo masculino fallaba. Recordamos esta semana a Cruyff y ellas responden al estilo. Son el tuétano. La verdad. Las que han trascendido al fútbol para convertirse en referencia, empuje, ánimo y agarre de tantas y tantas niñas y mujeres hechas y derechas que han visto en ellas el brazo al que aferrarse para levantar la vista y la voz. El Barça Femení volvió a hacer historia goleando al Real Madrid en su feudo -partido al que no asistió Florentino Pérez, aunque tampoco se le esperaba- por dos goles a seis.

Ese 2-6 en versión masculina lo vio quien esto firma con sus propios ojos en el Santiago Bernabeu y aún resuena en mi disco duro la imagen de Puyol besando el brazalete con la senyera. La capitana Alexia representa la identidad, el liderazgo y la seguridad a la que unas y unos se abrazan cuando lo principal o lo que queda es el orgullo de pertenencia. La jugadora catalana se llevó el MVP de este partido de ida de los cuartos de final de la UWCL, puso su rúbrica a la historia pero pidió que no fallara nadie en el encuentro de vuelta en el Camp Nou. Sí, en el estadio grande donde el Femení ya batió un récord reuniendo a 91.553 almas que las reconocieron como lo que son: únicas y necesarias. Sumen. No falten.

Honor y gloria

Nos llenamos la boca, con razón, de la generación de 2007 que estructura una gran parte del equipo que dirige Hansi Flick. Lamine Yamal, Pau Cubarsí, Marc Bernal… y Clara Serrajordi. Sumemos a la centrocampista a la nómina de talentos de La Masia. En territorio blanco dejó su huella y una madurez impropia de su edad pero que caracteriza a los nacidos ese año que se han formado en la fábrica azulgrana.

Una desfachatez futbolística impresionante que convive con la madurez de una Patri Guijarro que manda en la medular, ve más allá y sustenta al equipo. Firmar un 2-6 en territorio enemigo deportivo no es fácil. En el social, mucho menos. Honor y gloria a este equipo que solo hace que levantar el ánimo y el compromiso dentro y fuera del campo.

Suscríbete para seguir leyendo