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Fútbol

Turquía sueña con el Mundial respaldada por sus jóvenes y el lejano recuerdo de dos mágicos antecedentes

La selección turca quedó por detrás de España en la fase de clasificación y este jueves disputa la semifinal de la repesca contra Rumanía (18.00h)

Arda Güler y Kenan Yildiz con la selección turca.

Arda Güler y Kenan Yildiz con la selección turca. / Associated Press/LaPresse / LAP

Giacomo Leoni Amat

Barcelona
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La mano inocente de un niño italiano les envió a su primer Mundial en 1954, dejando fuera a España. En 2002, solamente la Brasil de Ronaldo les frenó en semifinales. Su destino de disputar el tercer Mundial de su historia recae ahora en sus propios pies. Toda una repesca a doble partido es lo que tienen que superar para volver a la gran cita del fútbol de este verano, donde la selección de Turquía no suele estar presente, pero cuando acude siempre deja huella. Este jueves a las seis de la tarde reciben a Rumanía, y el próximo martes podrían enfrentarse al ganador del partido entre Eslovaquia y Kosovo para un hueco en el grupo D del Mundial 2026, junto a Estados Unidos, Paraguay y Australia. 

Después de 24 años de sequía mundialista, Turquía ha construido un equipo que combina el talento de su juventud con la experiencia de sus veteranos. Suficiente madera competitiva para soñar bajo la dirección de Vincenzo Montella, que renovó hasta 2028 después de alcanzar los cuartos de final en la Eurocopa de 2024. El defensa de 28 años, Merih Demiral, y el centrocampista de 32 años, Hakan Çalhanoğlu, han asentado las bases para que grandes promesas como Arda Güler y Kenan Yıldız puedan brillar, ambos nacidos en 2005. A sus 21 años, la joya del Real Madrid es el jugador más valioso de la plantilla (90 millones de euros) por delante de su socio de la Juventus en ataque (75 millones).

AMDEP7676. MIAMI (ESTADOS UNIDOS), 01/07/2025.- Arda Güler (d) de Real Madrid disputa el balón con Kenan Yildiz (i) de Juventus este martes, en un partido del Mundial de Clubes entre Real Madrid y Juventus en el estadio Hard Rock de Miami (Estados Unidos). EFE/ Juan Ignacio Roncoroni

Arda Güler y Kenan Yildiz en el Mundial de Clubes, 2025. / Juan Ignacio Roncoroni / EFE

Turquía pudo obtener el pase directo en la fase de clasificación, pero coincidió en el grupo con España. El conjunto dirigido por Luis de la Fuente les endosó un 0-6 en Estambul que dejó la diferencia de goles decantada y vista para sentencia en la última jornada, que terminó 2-2 en La Cartuja. Turquía se ganó un sitio en la repesca por su rendimiento frente a Georgia y Bulgaria, y ahora espera hacer lo mismo contra Rumanía y Eslovaquia o Kosovo. Disputar el tercer Mundial de su historia es ahora más factible que en el pasado gracias al formato de 48 equipos, y eso hace todavía más impresionante la manera en que llegaron a participar en la primera edición de su historia, cuando también se cruzaron con España. En ese caso, la suerte estuvo de su lado. 

Debut del destino

Ambas selecciones quedaron emparejadas en un grupo de clasificación del que se retiró la Unión Soviética. Por ese entonces, solo se consideraba el ganador de cada partido sin importar la diferencia de goles, y eso penalizó a España, que ganó 4-1 en el Bernabéu sin Kubala pero cayó en tierras otomanas 1-0 con él. Obligados a jugar un partido extra de desempate, la participación del astro húngaro recientemente nacionalizado español estaba en el aire. La Roja se sentía favorita por el cómputo global de los dos enfrentamientos previos, pero un telegrama a última hora lo cambió todo. La FIFA advirtió de que la situación administrativa de Kubala no estaba resuelta, y corrían el riesgo de caer en alineación indebida si el jugador saltaba al césped.

Ante la duda, la selección optó por dejarlo fuera, y terminó empatando el partido a dos. A falta de que se instauraran los penaltis en el reglamento, un sorteo decidiría el equipo clasificado al Mundial. Fue así como Luigi Franco Gemma, un niño italiano de 14 años que se encontraba en el estadio Olímpico de Roma, extrajo la papeleta con el nombre de Turquía, dejando a España sin billete para Suiza, donde los turcos disputarían el primer torneo de la Copa del Mundo en su historia. Adrián Escudero, autor del 2-2 que forzó la lotería, explicó como el equipo se encerró en el vestuario a merced del azar del destino: "Sabíamos que ya no podíamos hacer nada más y que, como todo nos había salido tan mal, el chico no iba a sacar la papeleta con nuestro nombre. Y, cómo no, sacó la de Turquía. La decepción fue tremenda. Nos sentimos impotentes. Fue dramático".

En su debut en el torneo perdieron 4-1 contra Alemania Federal, golearon 7-0 a Corea del Sur, y tuvieron que jugar un partido de desempate contra Alemania que perdieron 7-2 para quedar eliminados en la fase de grupos. Después de 48 años de ausencia, Turquía regresó a un Mundial y se convirtió en la gran revelación del torneo bajo la dirección de Şenol Güneş. Una sola victoria frente a China en fase de grupos les valió para clasificar a octavos, donde eliminaron a uno de los anfitriones, Japón (1-0), antes de derrotar a la otra revelación, Senegal, con un gol de oro de İlhan Mansız en cuartos. Una solitaria diana de Ronaldo "El Fenómeno" los dejó fuera de la final, pero se llevaron el bronce tras vencer por 3-2 a Corea del Sur en un partido donde Hakan Şükür anotó a los 11 segundos, marcando el gol más rápido en la historia de los Mundiales

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