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Baloncesto

Sara Okeke, la gran promesa del baloncesto femenino español de 18 años que fascina en EEUU: "Me sentí como en casa"

La pívot madrileña jugará la próxima temporada para la Universidad de California del Sur de la NCAA después de ganar el MVP en el Europeo U18 de 2025

Sara Okeke posa como nueva jugador de USC.

Sara Okeke posa como nueva jugador de USC. / @saraa.okeke

Giacomo Leoni Amat

Barcelona
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Altura, agilidad e instinto. Esta combinación única de cualidades define a Sara Okeke, la pívot madrileña de apenas 18 años que acaba de comprometerse con las Trojans de la Universidad de California del Sur. A sus 1,93 metros no solo destaca por su envergadura, sino por la capacidad de utilizar su físico a su ventaja para dominar la pintura, pues más de una vez ya ha deslumbrado con sus mates. Lo demostró en Movistar Estudiantes y Zentro Basket antes de recalar en la academia DME en Florida, donde promedió 17 puntos y 7 rebotes en 70% de acierto por partido. Tras impresionar en Estados Unidos, ha decidido quedarse en el país para continuar con su prometedora carrera después de ser nombrada MVP del Europeo U18 que ganó España en 2025.

Sara nació en Alcorcón en 2007 hija de padres nigerianos, donde entró en contacto con el baloncesto cuando todavía vivía en una residencia tutelada para inmigrantes. Su complicada estancia le impedía entrenar con normalidad, hasta que una “familia amiga” decidió acogerla en su casa y adoptarla para que dejara de tener problemas con los permisos a la Comunidad de Madrid y a protección al menor. Ella misma ha admitido que al principio no tenía interés en el deporte que le terminaría cambiando la vida: "He escuchado a jugadoras que dicen que desde pequeñas querían serlo. No es mi caso." Sara solo se dio cuenta de que su potencial era real cuando fue convocada por la selección madrileña: "A partir de ahí empecé a cogerle el gusanillo."

Dedicación y humildad

Aunque ha dado pasos de gigante desde que Movistar Estudiantes se fijara por primera vez en ella, es consciente de que todavía le queda mucho camino por recorrer: "Hay aspectos defensivos que tengo que mejorar, así como los tiros libres. En ataque, un poco de tacto con el balón." Su madurez impresiona, pues ha aprendido a valorar las lecciones que te da el baloncesto para la vida en general: "El deporte te da unos valores como la dedicación, constancia, no rendirte, empatía… un montón de cosas. Mi padre siempre me dice lo de la humildad, que no se me suba la cabeza."

Sara Okeke con su família adoptiva.

Sara Okeke con su família adoptiva. / FIBA

Su evolución ha sido meteórica, pues el año pasado debutó en la Liga Femenina Endesa con el primer equipo colegial de Estudiantes, aunque prosiguió compitiendo en el júnior por razones académicas, consciente de la importancia de sus estudios: "Me gustaría que se me viera como una persona con valores, humilde, trabajadora." Consiguió la nacionalidad española y se ha convertido en una referente a su edad precoz para todas aquellas niñas que sueñen con el baloncesto profesional: "Ver tantos niños y niñas al salir de los partidos me hace un montón de ilusión y me impresiona un poco." Aunque no fuera su objetivo desde siempre, está a destinada a convertirse en una de las mejores jugadoras del país, y en California continuará su trayectoria al lado de otras futuras estrellas.

Legado en California

La española jugará al lado de JuJu Watkins, la gran joya del baloncesto femenino estadounidense que lleva toda la temporada lesionada y que en 2027 será seleccionada, salvo sorpresa, con la primera elección del draft en la WNBA: "Elegí la USC porque en cuanto pisé el campus me sentí como en casa", declaró Okeke a ESPN, quien tenía ofertas de Kentucky, Indiana y Texas, pero finalmente se decantó por el equipo dirigido por Lindsay Gottlieb que ahora mismo se coloca como una de las grandes favoritas para ganar la NCAA del año que viene. Su rendimiento en la academia le ha valido para ser reconocida con 5 estrellas, la máxima valoración en el baloncesto universitario, y se proyecta para situarse entre las 10 mejores jugadoras de la competición desde ya.

Además de formar una potente dupla con Watkins, también compartirá vestuario con Jazzy Davidson, quien ha asumido el rol de líder en ausencia de Watkins para promediar 17 puntos por partido. La escolta de 19 años también ha ganado varias medallas de oro en categorías inferiores para su país, y forma parte de una plantilla de USC que incluye a grandes talentos como Kennedy Smith, Sitaya Fagan y Saniyah Hall, que con sólo 16 años fue la MVP del Mundial U19 de 2025. Las Trojans son uno de los equipos de más renombre en la historia del baloncesto universitario femenino, consideradas una de las potencias originales por su legado en los años 80, época en la que destacó la legendaria Cheryl Miller, hermana de Reggie Miller de la NBA.

Cheryl Miller en su época como jugadora de USC.

Cheryl Miller en su época como jugadora de USC. / USC

A pesar de ser el primer programa universitario en ganar dos títulos NCAA consecutivos, no pisan una Final Four desde 1986, algo que Okeke espera cambiar antes de dar el salto a la WNBA: "Tengo muchas ganas de formar parte de este programa tan especial y de dejar mi huella", fueron las palabras de Okeke en su llegada a la universidad al ser entrevistada por ESPN, quien comparó su estilo y fluidez con Nneka Ogwumike, la ex MVP de la WNBA en 2016. Sin embargo, las grandes figuras norteamericanas le quedan lejos, y sus referentes son Raquel Carrera, jugadora de 24 años del Valencia Basket, y Amaya Valdemoro, considerada la mejor jugadora de baloncesto española de la historia por sus 3 anillos de la WNBA.

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