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LAS REACCIONES

Las lesiones de Joan y Eric Garcia ensombrecen la goleada del Barça al Newcastle: "un partido loco", dice Flick

Los lesionados no jugarán ante el Rayo y el parón de selecciones reduce el número de partidos que se perderían con el Barça

Joan Garcia, atendido en el césped tras quejarse de unas molestias en el gemelo.

Joan Garcia, atendido en el césped tras quejarse de unas molestias en el gemelo. / Jordi Cotrina

Joan Domènech

Joan Domènech

Barcelona
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Con dos goles, dos asistencias y un penalti provocado, nadie podía competir en méritos con Raphinha para discutirle el trofeo del mejor jugador del partido. "Irá para la habitación de mi hijo", dijo el brasileño, feliz y risueño por la noche memorable que había vivido con el 7-2 al Newcastle. Histórica, al ser la segunda vez que el Barça marcaba siete goles en la Champions, cifra que le emparentaba con el Barça de Lionel Messi y el 7-1 que le endosó al Bayer Leverkusen en los octavos de la Champions 2011-12.

El tiempo transcurrido ha diluido una sustancial diferencia. Aquello fue un repaso en toda regla, con un pletórico Messi, autor de cinco goles, que cedió las migajas a Tello. El 7-2 camuflará los apuros vividos en el primer tiempo con el Newcastle. "Ha sido un partido loco", admitió Hansi Flick, que se agitaba tenso e increpaba al cuarto árbitro en el primer tiempo, y a quien no se le borró la sonrisa de la cara en la segunda mitad.

Hansi FLick reclama silencio durante una fase del partido ante el Newcastle.

Hansi FLick reclama silencio durante una fase del partido ante el Newcastle. / Jordi Cotrina

Seguramente porque vio que sus jugadores cumplían las instrucciones dadas en el vestuario. Había que ampliar las posesiones de balón y moverlo con mayor paciencia. "Estábamos jugando demasiado directos y perdíamos muchos balones. Contra un rival así y tan rápido en las transiciones, no era lo que deseábamos", explicó Flick, reconociendo que el 3-2 de Lamine Yamal en el tiempo añadido de la primera mitad fue balsámico.

Dos lesiones de peaje

La goleada tuvo un peaje. De una tacada caían los dos Garcia. Tipos indispensables en el equipo. Primero pidió el cambio Eric, que reaparecía tras dos partidos de descanso por unas molestias musculares. Aguantó 20 minutos mal contados. Una sobrecarga en los isquiotibiales le aparta del partido ante el Rayo del domingo y, tal vez, de la próxima lista de la selección española.

Pedri consuela a Eric, que se marcha apesadumbrado tras pedir el cambio.

Pedri consuela a Eric, que se marcha apesadumbrado tras pedir el cambio. / Jordi Cotrina

A diez minutos del final, con el 7-2, el Camp Nou dejó de saltar y cantar. Joan Garcia se sentaba en el césped. Más de medio equipo retrocedió a interesarse por el portero, extrañados porque no había visto nada anómalo tras una fácil parada. Wojciech Szczesny tuvo que activarse de inmediato. Por fortuna, estaba vestido y preparado.

Lamine Yamal y Raphinha con la característica celebración entre ambos.

Lamine Yamal y Raphinha con la característica celebración entre ambos. / Jordi Cotrina

Szczesny, aclamado

La hinchada aclamó al meta polaco, disimulando la preocupación por la suerte de Joan Garcia, el titular. Una revisión más profunda este jueves iba a relevar el alcance de la lesión en el gemelo de la pierna izquierda. El inminente parón de selecciones alivia el posible perjuicio de su ausencia. Szczesny ya sustituyó a su compañero cuando se dañó el menisco y tuvo que disputar nueve partidos. El último fue el 9 de noviembre.

"Lo que más me ha gustado ha sido que lo planeamos en el descanso salió en la segunda parte: los cambios que teníamos que efectuar, el posicionamiento más indicado en el campo y la confianza que necesitábamos con el balón", explicó Flick.

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