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NUEVO TEMPLO AZULGRANA

Palco Josep Lluís Núñez, el reservado donde Laporta debería celebrar sus triunfos

Lo de Luz de gas de la noche del domingo solo fue un aperitivo, la primera de las muchas celebraciones que protagonizará, que liderará Joan Laporta, en los próximos días y semanas, pues aún tardará unos meses en volver a tomar posesión del cargo de presidente del FCBarcelona. Por tanto, le queda tiempo para cambiar Via Veneto o Botafumeiro por Palco Josep Lluis Núñez, un reservado secreto del restaurante Txibirita, de Barcelona.

Entrada al reservado secreto del Txibirita, de la calle l'Avenir, 74, en Barcelona.

Entrada al reservado secreto del Txibirita, de la calle l'Avenir, 74, en Barcelona. / EMILIO PÉREZ DE ROZAS

Emilio Pérez de Rozas

Emilio Pérez de Rozas

BARCELONA
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Sin ser, ni mucho menos, ¡por Dios!, Pau Arenós, todos conocemos a alguien que tiene un restaurantes. Incluso a varios que tienen varios. Incluso familiares ¿a qué sí? Por ejemplo, mi sobrino Carlos (Berbena y Pompa) o, por ejemplo, Raulito Longhi (Casa Petras, Fleming o Bar Escocés), el tremendo hijo del no menos tremendo futbolista Raúl Longhi.

No va de esto la historia, que va, que va. Va de que el otro día, bueno, ayer, descubrí un rincón que no sabía que existiera. Bueno, en realidad, es (casi) imposible saber de su ubicación. Es casi, en serio, un zulo. No está en los sótanos, más bien está en las alturas de una monada de tasca vasca, una de las Txibirita (Calle L’Avenir, 74), de mi otro amigo, Miguel Puchol (Mantequerías Pirenaicas), asociado a otros dos enfermos de la restauración barcelonesa, Fran González (González&Co), Enric Rebordosa (Grup Confiteria) y Gabri Rodrigo.

Uno de los típicos momentos entre Josep Lluis Núñez y Johan Cruyff.

Uno de los típicos momentos entre Josep Lluis Núñez y Johan Cruyff. / EMILIO PÉREZ DE ROZAS

Bueno, pues eso, en el Txibirita, de L’Avenir, mira, muy cerquita de Via Veneto, donde le hacen un precio especial a Joan Laporta, reelegido de calle presidente del FCBarcelona, hay un salón, un comedor, un reservado denominado Palco Josep Lluís Núñez. Sabido es que Laporta acaba de igualar las tres reelecciones del constructor y, en 2031, cuando acabe su mandato, si es que lo acaba pues hay quien habla de que, una vez reinaugurado el Spotify Camp Nou, igual deja a alguno de sus fieles en la presidencia, cumplirá 17 años al frente del club, logro solo superado por Núñez, con 22 años en la poltrona, que diría su amigo José María García.

Lo digo porque Laporta no lo sabe pero, cualquier día de estos (tiene un montón de semanas y meses para disfrutarlo, el palco gastronómico, digo, pues hasta verano no volverá a ejercer de presidente), podría celebrar la reelección reservando el Palco Josep Lluís Núñez, totalmente decorado con fotos de momentos históricos del Barça y, sobre todo, con lances muy conocidos de la larga historia y mandato del célebre y popular constructor catalán.

En un templo culé, no podía faltar la fotografía de Emmanuel Amunike.

En un templo culé, no podía faltar la fotografía de Emmanuel Amunike. / EMILIO PÉREZ DE ROZAS

La puerta en la que figura una placa que indica el secreto peor guardado de Txibirita está en el centro del local, un antiguo restaurante vietnamita, destartalado, recuperado por la gente de Miguel Puchol, es de lo más común que existe. Es más, jamás la abrirías. Ya ni les cuento la escalera, empinadísima, que da acceso al tremendo altillo, pura sorpresa. Toda la escalera está empapelada con fotos de Núñez en acción. Y, cuando uno corona la escalera (cuesta lo suyo, créanme, pero nada que no pueda lograr un eufórico y motivado Laporta), aparece un inmenso comedor, modesto, cierto, como toda tasca vasca, donde celebrar las victorias, todas, incluso las electorales de la ‘gent blaugrana’.

“La idea, como suele ser habitual en todos los restaurantes que tenemos”, explica Eric Rambla, encargado de varios Txibirita, más un italiano, más no sé cuántos restaurantes más, sí, sí, “fue de Enric Rebordosa, que siempre quiere decorar sus locales de una forma original, divertida, especial, curiosa. Y, siendo culé o muy culé, se le ocurrió homenajear al presidente más longevo del barcelonismo.

Diversas imágenes del más que inquieto Josep Lluis Núñez.

Diversas imágenes del más que inquieto Josep Lluis Núñez. / EMILIO PÉREZ DE ROZAS

El caso es que Enric, ni te pierdas el personaje, se pasó días, semanas y meses viajando por eBay y Wallapop y más de un fin de semana en los Encantes, para encontrar, comprar y enmarcar a la antigua usanza fotosposters y portadas de diarios deportivos de Núñez e imágenes conmemorativas de grandes momentos azulgranas, más de la era moderna, todo hay que decirlo, que de la actual.

Así que tú te mueves en el Palco de Josep Lluis Núñez y, mientras te matas a cervezas, tapas, pinchos fríos y calientes, auténticos platos deliciosos, vas reviviendo muchos de los momentos (todos es imposible, claro) de la historia del Barça. Y, sí, aparecen todos los ídolos barcelonistas, más recortes, portadas y, claro, normal, alguna que otra foto del Athletic ¡caray es una tasca vacas!

Sala del reservado 'Palco Josep Lluis Núñez'.

Sala del reservado 'Palco Josep Lluis Núñez'. / EMILIO PÉREZ DE ROZAS

¡Ojo! porque si se esperan unos días, sí, sí, Laporta también, aunque tal vez el presidente preferiría una camiseta de Iván de la Peña, los comensales culés que reserven el Palco Josep Lluís Núñez podrán disfrutar de un entretenimiento añadido a la comida o cena, consistente en lanzarle dardos a una camiseta del Barça que vistió Luis Figo, adquirida recientemente por Rebordosa. Tal cual: una diana contra el que se llevó una cabeza de cerdo del antiguo Camp Nou.

Estaría bien que Laporta probase Palco Josep Lluís Núñez con los suyos, que son legión, antes de que la Champions se adentre en cuartos o semifinales y, por descontado, antes de que empieza el Mundial de EEUU, México y Canadá, pues Rambla asegura que van a convertir ese refugio culé en escenario de grandes partidos, con una tele de plasma, quién sabe, igual de 152 pulgadas, el más grande de todos, para, no sé, tal vez, 30 euros, ofrecerte un menú con multitud de cervezas, pinchos y tapas.

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