Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Fútbol

El Bodo Glimt, un matagigantes europeo que lucha con mentalidad militar: "Como cuando empiezas a lanzar bombas"

El conjunto noruego es la gran revelación de la Champions tras derrotar a Manchester City, Atlético de Madrid e Inter de Milán

El Bodo/Glimt celebra un gol frente al Inter de Milan.

El Bodo/Glimt celebra un gol frente al Inter de Milan. / THOMAS ANDERSEN / EFE

Giacomo Leoni Amat

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

En la memoria colectiva de los aficionados al fútbol figuran equipos revelación como el Málaga de Pellegrini (2013) o el Ajax de Ten Hag (2019), pero ninguno se acerca al Bodo Glimt de Kjetil Knutsen. La gran sorpresa de esta temporada en la Champions está siendo un conjunto que hace apenas diez años descendió a la segunda división de su país, y ahora está a un paso de alcanzar los cuartos de final en su debut en la máxima competición europea. Tras imponerse por 3-0 frente al Sporting Club de Portugal en la ida, el Bodo podría convertirse en el primer equipo noruego en colocarse entro los ocho mejores por primera vez desde que lo hiciera el Rosenborg BK en 1996-97. Sin embargo, sus aspiraciones van mucho más allá, pues están convencidos de que pueden levantar el título.

Un nuevo matagigantes ha nacido en Europa, pues no hay otra manera de definir a un grupo de jugadores que han logrado igualar un registro con más de 50 años de antigüedad. Por primera vez desde el Ajax de 1972, un equipo que no pertenece a las cinco grandes ligas europeas ha ganado cuatro partidos consecutivos contra equipos de esos países en la Champions, o su predecesora, la Copa de Europa. La última vez que ocurrió, los holandeses liderados por Johan Cruyff se proclamaron campeones. A eso mismo aspira seriamente el Bodo Glimt después de clasificar a octavos con un 99,7% de posibilidades de caer eliminados. Tras sumar tres puntos en los primeros seis partidos, vencieron a Manchester City (3-1) y Atlético de Madrid (1-2) para medirse en los playoffs contra el Inter de Milán, eliminatoria que ganaron por 5-2 en el global.

Mentalidad militar

La historia del Bodø/Glimt no se entiende sin la figura de su entrenador Kjetil Knutsen, pues fue él quien les condujo a su primer título de liga en 2020. En su debut europeo al año siguiente, la horda amarilla le endosó a Mourinho seis goles por primera vez en su carrera como entrenador antes de caer eliminados más adelante por su Roma, quien terminó ganando la Conference League esa misma temporada. Sin embargo, la verdadera revolución del Bodo Glimt fue obra de Bjørn Mannsverk, una figura del todo ajena al fútbol, pero fundamental en la preparación mental de un grupo de jugadores frágiles y colapsados por el descenso en 2017. En ese dramático contexto aterrizó en el Aspmyra Stadion de apenas 8.500 espectadores el expiloto de combate de la Real Fuerza Aérea Noruega, con experiencia militar en Libia y Afganistán, para resucitar a un equipo hundido psicológicamente y convertirlo en una máquina inquebrantable capaz de transformar la presión en su arma secreta.

Bodo (Norway), 20/01/2026.- Bodo/Glimt's Kasper Hogh celebrates scoring in the UEFA Champions League soccer match between Bodo/Glimt and Manchester City at Aspmyra Stadium in Bodo, Norway, 20 January 2026. (Liga de Campeones, Noruega) EFE/EPA/Mats Torbergsen NORWAY OUT. NORWAY OUT

Los jugadores del Bodo celebran un gol contra el Manchester City. / Mats Torbergsen / EFE

El Bodo Glimt pasó de ser una familia humilde a un escuadrón de batalla. Mannsverk identificó los puntos débiles de cada jugador y les entrenó hasta que modificaron su conducta en situaciones de adversidad: "Se trataba de ser más consciente de cuándo las emociones y los sentimientos intentaban distraerte. Como cuando empiezas a lanzar bombas, nunca antes lo has hecho y las ves explotar, un infierno de fuego y fragmentos por todas partes." El equipo mejoró su concentración e incorporó técnicas sobre el terreno de juego para aumentar su rendimiento, como por ejemplo la formación de un círculo después de encajar un gol para analizar entre todos los errores que habían cometido. Establecer una compenetración colectiva fue la parte final de un proceso que al principio se basó en potenciar las cualidades individuales de cada futbolista, como en el caso de Ulrik Saltnes.

Dejarse llevar

El joven centrocampista aguardaba un gran potencial, pero su nivel los días de partido no correspondía con el que mostraba en los entrenamientos, y su frustración personal fue creciendo hasta que tomó la decisión de abandonar el fútbol: "Estoy harto de fracasar. Estoy harto de sufrir tanto. Voy a jugar unos meses más y luego empezaré mis estudios en agosto o septiembre. El club ya está informado, me voy." Saltnes siempre había tenido problemas estomacales que le obligaban a abandonar partidos a la media parte, sin que hubiera alguna razón médica. Mannsverk descubrió que esas molestias tenían su origen en los nervios, y usó su resignación para producir el efecto contrario y deseado: "Te quedan unos meses, ¿por qué no te dejas llevar?" Y entonces lo consiguió. Simplemente se liberó de la presión y se dejó llevar." Ahora Saltnes tiene 33 años y suma más de 400 partidos con el Bodø/Glimt.

Bodo (Norway), 24/02/2022.- Bodo's head coach Kjetil Knutsen (C) and Ulrik Saltnes (R) react during the UEFA Europa Conference League playoff, second leg soccer match between FK Bodo/Glimt and Celtic Glasgow in Bodo, Norway, 24 February 2022. (Noruega) EFE/EPA/Mats Torbergsen NORWAY OUT. NORWAY OUT

Kjetil Knutsen y Ulrik Saltnes durante un partido de Conference League contra el Celtic de Glasgow, 2022. / Mats Torbergsen / EFE

Desde la directiva también se produjo un cambio a la hora de fichar, no sin antes sobrevivir a una crisis que terminó siendo un punto de inflexión en la historia del club. En los últimos años, el Bodo Glimt no ha visto su músculo económico inflado por inversores extranjeros como ha sido el caso de otros equipos de élite, sino que recuperó una situación financiera al borde de la quiebra en 2010 gracias a una movilización popular sin precedentes en la ciudad de Bodo: aficionados recogiendo botellas, pescadores donando su mercancía y el equipo de balonmano cediendo sus ingresos, además de una inyección final por parte del ayuntamiento y empresarios locales para impulsar al club al estrellato nacional, pasando de valer prácticamente cero en 2010 a tener una valoración de mercado superior a los 70 millones de euros en 2026.

Contraste climático

Desde entonces, el Bodø/Glimt ha implementado una política que encaja con su estilo de juego ofensivo y que responde a su propio nombre, pues la palabra "glimt" significa “destello” o “relámpago” en noruego. Ahora no solo busca a jugadores que se ajusten a ese enfoque, sino que va a por aquellos que tengan un “factor X”, un talento innato escondido que otros clubes podrían haber pasado por alto en un jugador poco desarrollado. Este plan de modernización ha propulsado un club cuyo estadio con césped artificial y calefacción subterránea es el epicentro deportivo de una ciudad de 50.000 habitantes situada a 80 kilómetros del Círculo Polar Ártico. Ahora preparan la vuelta de octavos contra el Sporting en Marbella, aprovechando que su calendario liguero va de marzo a diciembre y la federación les ha aplazado los primeros dos partidos, para hacer frente a un contraste climático que les permita adaptarse a las condiciones de cara al partido más importante de su historia, hasta ahora.

TEMAS