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SOLO MARCA LAMINE

El Barça se fatiga y Flick se refugia en la defensa

La crónica: Un gol de penalti de Lamine Yamal en el último segundo blanquea el mal partido del Barça en Newcastle (1-1)

Las reacciones: Flick celebra el empate: "Antes del partido era un buen resultado"

El análisis: Araujo ya solo sufre

Joan Garcia despeja un balón aéreo durante el Newcastle-Barça de la Champions.

Joan Garcia despeja un balón aéreo durante el Newcastle-Barça de la Champions. / Efe / Adam Vaughan

Marcos López

Marcos López

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A Pedri, agotado, se le vio salir antes de tiempo. Aguantó 70 minutos y gracias. Sus piernas no dan para más. Marc Bernal se tiró al suelo tocándose su pierna derecha cuando estaba dispuesto a iniciar un ataque. También pidió el cambio. Ocurrió en el minuto 73.

Y Flick, que ya ha perdido por lesión muscular a tres jugadores en apenas una semana (De Jong, Balde y Koundé), sabe que su Barça anda fatigado. Muy fatigado, más aún después de la gesta inconclusa ante el Atlético en la Copa.

Eliminado en su estadio, los dos siguientes partidos (victoria ajustadísima ante el Athletic y empate casi milagroso, y de penalti, en el último segundo en Newcastle) revelan que el equipo azulgrana ha entrado en un valle oscuro y sinuoso. No le alcanza, que diría Messi, para sentirse reconocible, por lo que tuvo que refugiarse -¡quién se lo iba a decir a Flick!- en la solidaridad defensiva.

Espart, otro niño de La Masia

Un Barça creado, construido y parido para atacar, acostumbrado a vivir del vértigo no tiene ahora energía para que sus piernas sigan su cerebro. El tridente que le hizo conquistar elogios sin fin la pasada temporada no tiene ahora la puntería y contundencia necesaria. Están todos fundidos, todos, excepto Lamine, autor de cinco goles en los cuatro últimos partidos, por lo que Flick se ha quedado sin recursos para reanimar a su equipo.

Si ya festeja un empate, un 1-1, es porque sabe que el Barcelona, que terminó en Saint Jame´s Park, con una defensa inédita -Xavi Espart, otro niño de La Masia, con apenas 18 años que debuta, el "nuevo Lahm" de Hansi, Cubarsí, Gerard Martín y Cancelo- no tiene la clarividencia necesaria. Se ganó el reconocimiento de Flick, entregado a la valentía del joven lateral diestro. "Se hizo notar enseguida, incluso en el uno contra uno", dijo el técnico poniendo en valor los 9 minutos que tuvo el joven en momentos de apuro.

Le falla el ataque -cinco goles firmó en 270 minutos y cuatro han sido a balón parado ante Villarreal, Athletic y Newcastle- porque Raphinha está irreconocible. ¿Y Lewandowski? Invisible. Se fueron los dos de Inglaterra sin enfocar ni un solo disparo a la portería de Aaron Ramsdale, un portero que tuvo una noche tranquila.

Solo Fermín, en la primera parte, y Lamine, ye al filo del final, con ese penalti lanzado con una pasmosa tranquilidad, le amenazaron de verdad. Antes, nada. ¿Después? No hubo tiempo. Marcó el ’10’, cuya poderosa personalidad le permite asumir cualquier desafío, incluido tirar ese penalti tras el fallado en Montilivi, y el árbitro indicó el camino de los vestuarios.

Hasta Flick, que suele intervenir pronto para modificar el paisaje de los partidos, se resistió a hacer cambios en Inglaterra. Y lo hizo a partir del minuto 70, más pendiente de su Excel y de escuchar a Ricard Pruna, el médico del equipo, quien ya le susurró antes del encuentro que no era inteligente tomar riesgos con Eric Garcia, que se quedó en el banquillo.

Inteligente resultó quitar a Pedri abriendo la puerta para Dani Olmo -decisivo con un regate que forzó la pena máxima para el Newcastle- mientras el Barça se iba echando cada vez más hacia atrás, consciente de que sus piernas no le dan para correr -o volar- como en el curso pasado.

Agarrado a Pau Cubarsí y Gerard Martín

Por eso, ya en la pizarra, el técnico tenía clara el plan. Idear un equipo desde una pareja de centrales que, por diversos motivos, se ha consolidado de tal manera que ahora mismo son pilares estructurales del equipo. Pau Cubarsí, impecable partido el suyo (87% de acierto en el pase y sin cometer ni una sola falta) y Gerard Martín, afincado ya como central zurdo al ganar los tres duelos aéreos que peleó y sin hacer falta alguna tampoco.

Eso obligó a orillar a Araujo, que no era titular desde Albacete (3 de febrero), a la banda disfrazado de lateral derecho tal si recordara aquellas noches en que Xavi le situaba en ese rol obligado a defender a Vinicius. Cancelo, que venía para dar minutos de descanso a los titulares, se ha convertido en titular, mucho más de lateral zurdo que diestro.

Lewandowski remata  ahir durant el partit del Barça a Saint James’ Park contra el Newcastle. | ADAM VAUGHAN / EFE

Lewandowski intenta rematar durante el Newcastle-Barça en Saint Jame´s Park. / Efe / Adam Vaughan

Y el Barça ya no es tan aventurero ni atrevido, al menos ante Athletic y Newcastle, como acostumbraba. No es que el alemán haya renunciado a su filosofía. El verdadero problema es que el equipo va fundido, sosteniéndose en una fiereza defensiva que no se le reconocía.

No es únicamente madurez y haber aprendido de los errores -evitar en la Champions otro 4-0 como el que le echó de la Copa en el Metropolitano- sino la confirmación de que está extenuado, consumido, gastado… Vacío de energía y de producción de juego. Segundo partido consecutivo (Athletic y Newcastle) en que solo deja un triste balance de cuatro tiros a puerta para conseguir dos goles, ambos de Lamine.

Curiosa noche la que vivió el '10' en Saint James' Park. No intentó ni un solo regate, pero cuando el partido entró en combustión con ese penalti agarró el balón y pareció estar en el parque de Rocafonda jugando con sus amigos. A Lamine y dos jóvenes centrales se agarra Flick, consciente de que no es su Barça. No el Barça que ideó.

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