Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Andà p'alla, bobo

Esa manía de confiar siempre en que alguien elimine al Real Madrid

Andá pallá Bobo by Emilio Pérez de Rozas

Andá pallá Bobo by Emilio Pérez de Rozas / ·

Emilio Pérez de Rozas

Emilio Pérez de Rozas

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

…me da absolutamente igual que tan fea costumbre funcione también a la inversa, es decir, que medio Madrid, no medio Real Madrid, medio Madrid confíe ciegamente en que alguien elimine al Barça. Uno y otro deseo, es decir, el mismo deseo, me parece lamentable, pobre, cutre, pueril y, sobre todo, de equipo pequeño lo defienda quien lo defienda.

Si tu, Real Madrid o FCBarcelona, con toda tu parafernalia, empezando por la historia del club, pasando por los mil millones de euros de presupuesto, siguiendo por tener a buena parte de los mejores futbolistas del planeta en tu plantilla y terminando por contar con dos estadios inigualables, te pasas la vida esperando que al conjunto blanco le toque el Manchester City o, peor aún, debe medirse a Pep Guardiola, para disfrutar de su eliminación o, en el otra lado, se estiren los pelos porque al Barça no le tocó en suerte (o desgracia) el PSG, eres, sois, muy pobres de espíritu.

En eso, Johan Cruyff (también) tenía más razón que un santo. Antes de cualquier sorteo, especialmente de la Copa de Europa, siempre decía una frase que demostraba, no solo la categoría del personaje, sino el altísimo concepto que tenía de su amado Barça o, simplemente, de lo que debe ser un equipo grande: “¿Qué equipo no quiero que me toque?, perdona pero, si mi equipo está bien, me da absolutamente igual qué equipo nos toque. Si mi equipo está bien ¿sabe qué le digo?, que los que deben preocuparse son ellos”.

El Barça se juega buena parte de la temporada en las dos próximas semanas al enfrentarse a Villarreal y Athletic en LaLiga, Atlético en la Copa (0-4) y frente al Newcastle United en la Champions y a eso debería dedicarse por entero.

El Barça, después de fallar la temporada pasada en la Champions, adquirió el reto, el compromiso de volver a ganar la Champions. Apuesta reforzada por la propia plantilla, que llegó a decir, cuando se presentó la camiseta de esta temporada, que “esta es la camiseta con la que ganaremos la Champions”.

El sorteo de los octavos de final y, no solo eso, el propio cuadro que le ha quedado al conjunto de Hansi Flick, es para soñar con la posibilidad de superar más de una ronda. Pero es evidente y muy absurdo, repito, tratándose del mismísimo Barça, alegrarse por el emparejamiento con el Newcastle United, entre otras cosas porque, para conquistar la Copa de Europa, tienes que ganar, siempre, a los mejores, no solo al Newcastle United.

Lo que no me gusta nada y ya he oído y leído demasiados comentarios en esa dirección, es esa versión, también muy pobre de espíritu, de que, ante los cuatro partidos más importantes de la temporada (Villarreal, Atlético de Copa, Athletic y Newcastle United en Champions) se debe priorizar la Liga y la Champions y empezar a dar por perdida la Copa del Rey.

Hansi Flick celebrará este fin de semana 100 partidos oficiales como técnico azulgrana

Hansi Flick celebrará, hoy, 100 partidos oficiales como técnico azulgrana. / EFE

Cuando, realmente, los retos que debe afrontar y, sobre todo, en los que debe demostrar su grandeza el Barça, es en el intento de remontar ese vergonzoso 4-0 encajado en el Metropolitano. Esos son los partidos donde Flick, Pedri y Lamine Yamal deben demostrar su tamaño y, por descontado, demostrar que aspiran a todo y no que, llegado marzo, empiezan a jugar a la carta.

Sé y ya se encargarán de desmentirme el propio Flick, Pedri y Lamine Yamal, que en el vestuario del Barça no se piensa así pero, repito, yo ya he leído más de un comentario (de expertos) en esa dirección y, desde luego, tertulias radiofónicas, como la de Catalunya Radio del pasado viernes, donde se apuesta por sentirse ya eliminados de la Copa, cosa que sería, digámoslo ya, un auténtico fracaso.

La otra alegría sin sentido, lo siento (o no), es oír a millones de culés celebrar que al Real Madrid le ha tocado el City o, mejor aún, le ha tocado enfrentarse a Pep Guardiola, convencidos todos ellos que el ‘nen de Santpedor’ eliminará a los blancos, uno de los sueños más hermosos de la ‘gent blaugrana’. Insisto, club pequeño, afición pequeña.

Pep Guardiola, ahora muy alejado del FCBarcelona, tienen muchos números de eliminar, de nuevo, al Real Madrid, pues el 'nen de Santpedor' se ha enfrentado 28 veces al conjunto blanco con Barça, Bayern y City y ha ganado, justo, la mitad de los partidos.

Guardiola tiene, desde luego, muchos números de eliminar al Real Madrid. Guardiola, con el Barça, Bayern de Munich y Manchester City, se ha enfrentado 28 veces al Real Madrid, le ha ganado en 14 ocasiones (justo la mitad de las veces), ha empatado en 6 y ha perdido 8 veces.

Blanco y en botella, superado el pulso con su amigo, maestro y cómplice José Mourinho, a Álvaro Arbeloa le toca medirse con el monstruo de los monstruos del Real Madrid: Pep Guardiola. Como dice el madridista Jorge Valdano, “esos son los emparejamientos que le gustan al Real Madrid”. Pues, estupendo, ya lo tienes.

El Barça, Flick y sus chicos y, muy especialmente, la afición culé ya tienen suficiente con afrontar los días y las semanas tan importantes que se les viene encima, con partidos vitales en Liga, Copa, Champions y la mirada puesta en las elecciones del 15 de marzo, aunque me temo (por desgracia) que pasan bastante de ellas.

Y es en esa media en la que estaría bien que todos, todos, se comportasen como un club grande, rico y con historia. Y estaría bien que se preparasen para superar todos esos retos porque, en efecto, en cualquiera de las tres competiciones se lo juegan todo en los próximos cuatro partidos y, la verdad, el Barça actual no está jugando al fútbol como para pensar que, lo más importante, lo más chulo, es que ‘su’ Pep Guardiola, cuando ya no es suyo, elimine al Real Madrid. De nuevo.

Suscríbete para seguir leyendo