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Opinión | Apunte

Jordi Puntí

Jordi Puntí

Escritor. Autor de 'Confeti' y 'Todo Messi. Ejercicios de estilo'.

Luces, sombras y más luces; por Jordi Puntí

Pedri, en un partido con el Barça.

Pedri, en un partido con el Barça. / JORDI COTRINA

El aficionado del Barça vive estos días cada partido con una zozobra añadida a la inquietud habitual: ¿Habrá remontada frente al Atlético de Madrid, en la vuelta de la Copa del Rey? Tic, tac, tic, tac. El domingo le endosó tres goles al Levante sin gran esfuerzo, pero, ¿basta para estar convencidos? De acuerdo, fue una victoria balsámica después de varios partidos de perfil bajo y con arbitrajes sospechosos, pero harán falta cinco goles para plantarse en la final.

Ante la duda, el culé optimista recuerda otras noches de remontada gloriosas, sin importarle que fueran otros protagonistas: confía sobre todo en el ambiente del Camp Nou. El culé pesimista, en cambio, lleva la desconfianza de serie y piensa que el Atlético ha tirado la Liga y defenderá sus opciones con más ganas. El domingo, el culé optimista gritó “Pedri, Pedri, Pedri” cuando el canario salió a calentar, mientras que su amigo pesimista pensó: “Que no arriesgue, no vaya a lesionarse otra vez”. El culé optimista celebró el cañardo de Fermín desde fuera del área y por dentro se dijo: “Fermín está de vuelta”, y luego pensó que la clave de la mejora se llama Bernal: su presencia en el mediocentro empuja a De Jong a jugar con más influencia en el ataque. Sí, se dice el culé pesimista como si le leyera el pensamiento, pero entonces, cuando vuelva Pedri, ¿quién jugará en la media punta? Si ponemos a De Jong, Bernal y Pedri —buena alineación— nos quedamos sin la pólvora de Olmo y Fermín…

El dilema queda colgado en el aire y ambos vuelven a pensar en los cinco goles que harán falta para remontarle al Atlético. Entonces coinciden en una idea: lo que nos está fallando son los delanteros, Lewandowski, Ferran e incluso Raphinha. Solo Lamine ha estado a la altura, y aun con titubeos.A lo mejor Hansi Flick ha dudado demasiado en el puesto del nueve, un día Robert y el otro Ferran, y la falta de continuidad les descentra. Quizás la solución en esta partida de póker pasará por jugar con un falso nueve, coinciden el pesimista y el optimista, pero ya se sabe que en el fútbol las predicciones son gratuitas. El sábado viene el Villarreal, otro hueso, y no se me ocurre mejor ensayo general.

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