Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Deporte femenino

Lindsey Vonn, 41 años: "El doctor Tom Hackett me salvó la pierna y evitó que me la amputaran"

Afirma que el traumatismo del accidente le provocó un síndrome compartimental, que implica una acumulación excesiva de presión dentro de un músculo, ya sea por sangrado o por hinchazón

La hazaña de Vonn acaba en drama: una durísima caída frustra su sueño imposible de ganar una medalla

La leyenda Lindsey Vonn, en Cortina d'Ampezzo.

La leyenda Lindsey Vonn, en Cortina d'Ampezzo. / DPA vía Europa Press

EFE

Nueva York
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La esquiadora estadounidense Lindsey Vonn reveló este lunes que estuvo a punto de perder la pierna izquierda tras su accidente en el descenso femenino de los Juegos Olímpicos de Milán Cortina, en el que sufrió la lesión "más extrema y dolorosa" a la que se ha enfrentado "en 100 vidas".

La esquiadora estadounidense Lindsey Vonn es evacuada en helicóptero tras una dura caída en los JJOO

Javier Vendrell Camacho | PI STUDIO

"Ha sido la lesión más extrema y dolorosa a la que me he enfrentado en 100 vidas"

"El doctor Tom Hackett me salvó la pierna de que me la amputaran. Ha sido, de lejos, la lesión más extrema, dolorosa y desafiante a la que me he enfrentado en 100 vidas. No puedo llegar a expresar cómo de doloroso y duro ha sido", explicó Vonn en un vídeo de casi cinco minutos que subió a Instagram, con voz entrecortada y casi entre lágrimas.

Las lesiones de Vonn fueron mayores que la fractura de tibia en la pierna que se lastimó inicialmente tras rozar una puerta y salir despedida de la trayectoria apenas 13 segundos después de iniciar su descenso el pasado 8 de febrero.

Vonn, de 41 años, explicó que el traumatismo del accidente le provocó un síndrome compartimental en la pierna. El síndrome compartimental implica una acumulación excesiva de presión dentro de un músculo, ya sea por sangrado o por hinchazón. La presión alta restringe el flujo sanguíneo y puede causar una lesión permanente si no se trata con rapidez.

“Cuando tienes tanto traumatismo en una zona del cuerpo que hay demasiada sangre y se queda atrapada, básicamente se aplasta todo. Todo estaba hecho pedazos", señaló Vonn.

Vonn atribuyó al doctor Tom Hackett, un cirujano ortopédico que trabaja para Vonn y para el equipo de Estados Unidos, la operación de una fasciotomía para salvarle la pierna.

Lindsey Vonn.

Lindsey Vonn. / ALESSANDRO DELLA VALLE / EFE

“La abrió por completo, la dejó respirar y me salvó”, describió la atleta olímpica.

La atleta señaló que Hackett sólo estaba en Cortina porque ella estaba compitiendo después de sufrir la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda poco antes de los Juegos Olímpicos.

"Hay que tomar los puñetazos como vienen"

“Si no hubiera pasado eso, Tom no habría estado allí y no habría podido salvarme la pierna”, indicó.

"Estoy prácticamente inmóvil, en silla de ruedas. También me rompí el tobillo derecho, así que estaré con muletas al menos dos meses", agregó Vonn, que ya tiene el alta médica del hospital.

Vonn, sin embargo, dijo que no se arrepiente de nada y que, pese a que hubiera deseado "terminar de otra forma", en la vida "hay que tomar los puñetazos como vienen, y este me ha noqueado", concluyó la legendaria esquiadora, que agradeció el apoyo a los aficionados y al cuerpo médico.