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EL PERFIL DEL CAMPÉON

Así alcanzó el oro Oriol Cardona: la influencia de su padre Joan, las enseñanzas de Kilian Jornet y la evasión de la Costa Brava

La desbocada pasión de su padre por la montaña, también cultivada por su hermano mayor, condujeron al nuevo campeón olímpico desde el atletismo hacia el skimo

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EFE

Sergio R. Viñas

Sergio R. Viñas

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Antes que Oriol hubo otro Cardona, de nombre Joan, su padre, un inquieto trabajador de imprenta al que la pasión por el invierno le llevó a la cima de un puñado de ochomiles y a ser uno de los pioneros del esquí de montaña en España, campeón nacional en 1995. Con él empezó todo. Y entre Oriol y Joan hubo otro Cardona, de nombre Nil, hermano cuatro años mayor y primogénito, respectivamente, también campeón de España en su día, correa de transmisión de un oro que es leyenda del olimpismo español. El oro de Oriol, el oro de los Cardona.

La sangre explica el vínculo del campeón de Banyoles con su deporte, tan desconocido, tan peculiar, incluso tan extravagante. "Que esté mi familia aquí conmigo ha sido indescriptible", decía Oriol horas después de su victoria, cuando la adrenalina ya se había desparramado por completo y el sabor dulce del éxito se mezclaba ya en el paladar con el de la expectativa de una nueva medalla este sábado, en compañía de la ya también laureada Ana Alonso.

Oriol Cardona celebra su oro en el sprint de esquí de montaña.

Oriol Cardona celebra su oro en el sprint de esquí de montaña. / ANNA SZILAGYI / EFE

Un deportista polifacético

Sí, la sangre explica parte de la historia, pero no toda. A diferencia de otras facetas de la vida, ser 'hijo de' nunca es suficiente. Como su padre y su hermano, aunque obviamente a diferente nivel, Oriol ha construido su carrera a partir del polifacetismo que requiere el esquí de montaña, donde convergen la potencia del fondo, la destreza del descenso y la resistencia del trail.

En paralelo con la nieve, el atletismo fue su cuna, en carreras de medio fondo siendo un crío y compitiendo en pruebas de montaña ya de adulto, con apreciables resultados durante los veranos para paliar la añoranza estacional por la ausencia de nieve en los Pirineos.

Guardia forestal y modelo

El skimo llegó después y adquirió categoría de prioridad absoluta hace un lustro, cuando se anunció su inclusión en el programa olímpico de Milán-Cortina 2026. "Lo he apostado todo por estar aquí", confesaba a este periódico antes de conocer que su apuesta iba a ser tan exitosa como es posible. Por el camino dejó aparcados trabajos como guardia forestal y modelo que le ayudaban a llenar la nevera cada mes.

En las montañas, donde si no, conoció a Kilian Jornet, leyenda del esquí de montaña y de tantas otras disciplinas. Desde la admiración, Cardona entendió que tener a su lado al mito de Sabadell era un vericueto en línea recta hacia el éxito. Y, descarado en contraste con la timidez que describen quienes le conocen, le propuso que se incorporara a su equipo de entrenamiento. Jornet, desde Noruega, donde reside, el hombre al que Oriol tilda de «extraterreste», le dijo que sí.

Andrés Arroyo y Víctor López completaron el equipo de trabajo rumbo al oro olímpico, en un proceso en el que siempre ha tenido cerca al resto de los Cardona y a su pareja, la actriz Amaia Aberasturi. Las playas de la Costa Brava y las clases de piano por Youtube le sirven de evasión. Aunque nada como la montaña. Al fin y al cabo, lo lleva en la sangre.

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