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Apunte

El Barça que queremos. El cambio que necesitamos, por Ricard Font

Font propone un pacto con los socios y el aval de su dimisión anticipada si no lo cumple

Ferran Torres, Fermín y Lamine Yamal celebran un gol.

Ferran Torres, Fermín y Lamine Yamal celebran un gol.

Ricard Font

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Hay momentos en los que una institución necesita mirarse al espejo con honestidad. Durante los últimos años, el club ha vivido inmerso en una sacudida constante: cambios de rumbo, enfrentamientos entre clanes, improvisación, crisis económica y un desgaste institucional que ha ido sedimentando una sensación de desorientación colectiva.

Este es el punto de partida que me lleva a querer participar ahora en este momento de cambio y modernización tras cuarenta años como socio.

El club necesita recuperar un relato compartido, una cohesión más allá de los resultados y que conecte al Barça con su sentido originario: representar una manera de ganar y saber perder, unos valores y una idea de país y de identidad. El hecho diferencial que nos hace atractivos ante los demás. Recuperar la camiseta de las cuatro barras catalanas, camiseta que no excluye a los seguidores de cualquier lugar que ven en ella un símbolo de democracia y libertad, es la manera de explicar la dimensión del 'més que un club', una identidad que nos interpela, mirando más hacia fuera que hacia dentro.

Mirada de futuro

En el ámbito deportivo, el diagnóstico es claro. La discontinuidad ha sido la norma: siete entrenadores y múltiples cambios de estructura técnica en una década. Los clubs que hoy lideran Europa —Bayern, Liverpool, City, Arsenal— lo hacen porque han combinado convicción, metodología y estabilidad. El Barça no puede seguir dependiendo del impulso del momento. Necesita un proyecto deportivo que tenga a La Masia como columna vertebral y que apueste decididamente por la ciencia del juego y planifique con mirada de futuro, no con urgencias. El trabajo bien hecho desde La Masia debe ser una manera de hacer Barça y no una solución de urgencia en tiempos de incapacidad para activar fichajes.

Pero ningún proyecto deportivo tiene sentido si no está sustentado por una institución sólida. Aquí es donde el socio debe volver a jugar un papel central. El Barça no es una sociedad anónima; es una asociación de más de 100.000 personas. Y eso exige información, transparencia, participación y escucha real. Proponer consultas vinculantes, derecho a decidir, publicación regular de indicadores económicos y deportivos, y un modelo de gobernanza ejemplar en el mundo. El talento busca entornos saludables para desarrollar su carrera deportiva y profesional.

El '8+3'

La dimensión económica. El club afronta un endeudamiento elevado y una dependencia excesiva de los ingresos deportivos, en lugar de aprovechar los comerciales extradeportivos, que es donde existe la expectativa real de mejora. El nuevo Camp Nou, el nuevo Palau, la marca comercial y la apuesta por un Barça digital son los instrumentos que pueden transformarlo todo, con socios limpios y solventes. Si se gestiona con rigor y criterio, pueden convertirse en los principales motores económicos del club. Los clubs de referencia generan un 50% más de ingresos no deportivos; reducir esta brecha es imprescindible si queremos preservar nuestro modelo de propiedad. Y esto sirve para mantener el precio bajo de los abonos y poder fichar a los mejores que complementen la mejor cantera del mundo. El '8+3', compuesto por ocho jugadores de casa y dos o tres cracks que sean los mejores en su posición. Los Kubala, Cruyff, Maradona, Ronaldinho o Suárez de cada época.

El Barça necesita más pluralidad; más equipo y menos individualidades; más criterio y menos ruido; más sensatez y menos improvisación. Y digámoslo claro: en este servicio al Barça no sobra nadie, y nadie es más que nadie. Y no verlo así es un error. En los momentos estelares de la humanidad, estar a la altura significa sumar.

Esto va de emociones, las que sentimos cuando 100.000 voces se unen y cantamos el himno juntos, recordando a Manel Vich diciendo para siempre: 'Bona tarda a tothom i benvinguts a l’estadi'. 

*Ricard Font i Hereu, socio 27.650

Miembro de la precandidatura Nosaltres

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