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BALONCESTO

Espectacular trifulca en la NBA con hasta cinco expulsados entre Pistons y Hornets: “Las emociones estaban a flor de piel”

La franquicia de Detroit asalta Charlotte y rompe la racha de 9 victorias de su rival en un partido marcado por la violencia

Jalen Duren y Miles Bridges durante la pelea.

Jalen Duren y Miles Bridges durante la pelea. / Nell Redmond / AP

Giacomo Leoni Amat

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La Super Bowl acaparó toda la programación el domingo por la noche, aplazando varios partidos de la NBA al día siguiente. Mientras que los Seahawks pasaron por encima de los Patriots en un partido más descafeinado de lo deseado, hubo más testosterona de lo esperado en el encuentro que enfrentó a Detroit Pistons y Charlotte Hornets esta madrugada de lunes. Hasta cuatro jugadores acabaron expulsados tras una espectacular trifulca en el tercer cuarto, que se originó a partir de una inocua jugada y fue escalando hasta provocar la intervención de varios miembros de ambos cuerpos técnicos e incluso de la policía. Los Pistons terminaron llevándose la victoria tras resistir un arreón final para romper la racha de 9 triunfos seguidos de los Hornets (110-104).

La pelea se saldó con cuatro ejections directas del partido, pero pudieron haber sido más. Finalmente, los cuatro protagonistas se marcharon del partido cuando el marcador lucía un 70-62 favorable a los Pistons. La secuencia del episodio tuvo su inicio en una jugada rutinaria en el basket: Jalen Duren atacaba de espaldas a canasta defendido por Moussa Diabate, y se dio la vuelta para lanzar desde la media distancia antes de recibir la falta. En lugar de dirigirse a la línea de tiros libres, el corpulento pívot de los Pistons fue a encararse directamente con su agresor, y soltó el primer guantazo que sirvió como detonante al conflicto.

La secuencia entera

A partir del primer contacto a la cara, se sucedieron una serie de empujones, agarrones y agresiones que la liga no tardará en penalizar con partidos de suspensión. Entre toda la confusión que se había producio debajo de la cansta y se fue moviendo hacia la esquina, apareció Miles Bridges cargado de antecedentes como supuesto abusador doméstico para defender a su compañero con más violencia todavía, respondiendo el golpe inaugural con un empujón que hizo retroceder varios metros a Duren y que motivó la reacción de la víctima inicial, Diabate, para que este saliera rebotado en dirección a su presa, aunque tampoco llegó a impactar con el puño. Sostenido durante varios segundos por Tobias Harris, de los Pistons, Diabate se liberó para perseguir a Duren, que se había desentendido de la pelea y de repente vio como todavía no se había disipado la rabia de su adversario. Finalmente, el pívot de los Hornets fue alejado de la zona antes que pudiera cometer un delito imprudente, pero la secuencia no acabó ahí.

Cuando parecía que se había resuelto la disputa entre Duren, Diabate y Bridges, apareció el cuarto protagonista que aguardaba desde las sombras para su momento. Isaiah Stewart aguantó su instinto protector hasta que vio como Bridges volvía a lanzar un puñetazo contra su compañero, y salió disparado del banquillo para tomar represalias. De repente volvieron a avalancharse varios miembros de los cuerpos técnicos para tratar de separar a los infractores, pero tardaron más de lo necesario y ambos estuvieron varios segundos agarrándose sobre la pista mientras Stewart propinaba varios golpes a la cabeza de Bridges, hasta que terminó el percance físico y los árbitros pudieron dictar sentencia: los cuatro implicados, expulsados. El resto, a seguir jugando. Los Pistons terminaron ganando el partido que Duren más tarde justificó diciendo que “las emociones estaban a flor de piel”.

Declaraciones posteriores

El entrenador de los Hornets, Charles Lee, frustrado por como se había empañado el enfrentamiento, terminó expulsado en el último cuarto cuando su equipo perdía y los árbitros dejaron pasar una falta a Grant Williams: "Tienen un trabajo difícil para tomar estas decisiones, pero no creo que haya habido tanta consistencia con las decisiones tomadas durante el resto del partido". A su entrenador se añadió el instigador para asumir el papel de víctima: "Esta no es la primera vez que han intentado ser más agresivos con nosotros. Pero como grupo hemos sabido manejar bien esa energía e intensidad. Al final, la tensión se desató con la competitividad de todos" dijo Duren. Por su parte, Bridges recurrió a Instagram para enviar un mensaje a su afición: "¡Lo siento, nación de los Hornets! ¡Lo siento, Organización de los Hornets! Siempre protegeré a mis compañeros de equipo".

Antecedentes históricos

Los más amantes del baloncesto recordarán esos Bad Boy Pistons que conquistaron dos anillos seguidos en 1989 y 1990 con un estilo muy marcado por la confrontación física, o la generación de jugadores que le devolvió la gloria a la ciudad de Detroit en 2004 con la misma violencia en pista que marcaron sus antecesores. Si los Detroit Pistons volvían a hacerse hueco entre los mejores equipos de la NBA tenía que ser con esa identidad, y así ha sido. La franquicia encabezada por Cade Cunningham es líder de la Conferencia Este tras 52 partidos, y van camino de clasificar a playoffs como first seed por primera vez desde 2007. Son el segundo mejor equipo defensivo solo por detrás de los vigentes campeones, Oklahoma City Thunder, y para comprobar la dureza de su juego solo hace falta ver lo que ha ocurrido en el último partido.