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PERIODO DE URNAS EN EL FC BARCELONA

La Grada d'Animació salta a la pugna electoral: Laporta busca apaciguar el conflicto, los opositores ven interés de corto plazo

El club y las peñas entablan un diálogo por primera vez en más de un año que pretende pasar página a las hostilidades y que voces de la oposición ven como electoralista

La grada de animación durante un partido de Liga en el viejo Camp Nou.

La grada de animación durante un partido de Liga en el viejo Camp Nou. / JORDI COTRINA

Albert Guasch

Albert Guasch

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Hace más de un año, desde noviembre de 2024, la Grada d’Animació desapareció del estadio del Barça, sea en Montjuïc o ya en el Camp Nou. Las hostilidades de la directiva de Joan Laporta con las cuatro peñas barcelonistas derivaron en una inhabilitación “sine die”. Los rectores de la entidad exigían a los grupos en cuestión el pago de 21.000 euros por unas multas, que no se pagaron, sin concretar el motivo de la penalización.

Las peñas solicitaron un diálogo, pidieron que no se culpabilizara a todo el movimiento por improperios sueltos que podían haber procedido de cualquier parte del campo. Nada. El club se cerró en banda. Los colectivos protestaron con pancartas antes de algún partido. Lo hicieron también con el juego en marcha, secundados por una parte de los abonados. El cántico ‘Volem la Grada d'Animació’ se perpetuó con varios chispazos en cada encuentro. Nunca fue un clamor, pero suficientemente audible para incomodar.

Miembros de la grada de animación protestan en el exterior del estadio antes de empezar el partido de Liga entre el FC Barcelona y Las Palmas en Montjuic.

Miembros de la grada de animación protestan en el exterior del estadio antes de empezar el partido de Liga entre el FC Barcelona y Las Palmas en Montjuic. / Jordi Cotrina

No se acalló cuando Maria Elena Fort, la portavoz de la directiva y vicepresidenta institucional, anunció la creación de la grada Gol 1957 -así se la denominó- en el fondo sur del reformado Camp Nou. Las 1.247 localidades iban a ser ocupadas por seguidores jóvenes y entusiastas. Pero los gritos persistieron. Hasta que Joan Laporta anunció el 15 de marzo como fecha de las elecciones presidenciales: solo unos días después el club se puso finalmente en contacto con las peñas para cerrar una reunión. Giro copernicano en la actitud respecto a unos grupos que habían sido criminalizados.

Fue como si Laporta y su equipo se percatasen de que el conflicto social pudiera restarles apoyos en su búsqueda de la reelección. En Montjuïc o el Camp Nou no se ha protestado por los plazos incumplidos en la reforma del Estadi, por la economía gripada, por la caótica inscripción de Dani Olmo, por las comisiones misteriosas, por el nepotismo o por los avales de un proveedor a una cuenta de los directivos. Con el equipo de Hansi Flick seduciendo y generando identificación, la voz se ha alzado solo en defensa de la Grada d’Animació, un invento de la junta de Josep Maria Bartomeu.

Reunión conciliadora

La reunión, según descripción de algunos de los presentes, fue amable, conciliadora y con disposición a pasar página. De la mesa ha desaparecido la idea de la composición meramente juvenil y han desaparecido las multas. Y en la interlocución con el club ha sido borrada Maria Elena Fort. A las cuatro peñas -Almogàvers, Nostra Ensenya, Front 532 y Supporters Barça- las había ofendido tratándolas como si fueran unos Boixos Nois, gente difícil y amenazante.

Barcelona. 29.11.2025. Deportes. Joan Laporta en el palco durante el partido de liga entre el FC Barcelona y el Alavés en el Camp Nou. Fotografía de Jordi Cotrina

Joan Laporta, en el palco durante el partido de Liga entre el FC Barcelona y el Alavés en el Camp Nou. / JORDI COTRINA / EPC

En su lugar comparecieron Enric Bosch, un veterano ejecutivo del área social del club con Laporta, ya en su primer mandato, y sobre todo Alejandro Echevarría, el presidente en la sombra. Si figuraba Echevarria, se entendía que el interés interno por resolver el conflicto era y es elevado. No obstante, supervisará el diálogo el directivo Josep-Ignasi Macià.

Las dos partes han acordado después del primer encuentro avanzar con la máxima discreción. A Laporta le interesa sofocar cualquier protesta antes de pasar por el plebiscito de las urnas. A los animosos peñistas les conviene bajar el fuego de la caldera y fumar la pipa de la paz con el favorito en ganar las elecciones. Aun así, el "Volem la Grada d’Animació" todavía se escuchó en los dos últimos partidos en casa, ante Oviedo y Copenhague FC, aunque de forma más tenue y menos repetido de lo habitual.

"Cuando deje de necesitarlos, incumplirá todo lo que les ha prometido. Y no es una opinión, es una descripción de su forma de hacer: hace promesas que después no cumple. Y a esto se le llama ser un mentiroso"

Xavier Vilajoana

— Aspirante a la presidencia del FC Barcelona

Los peñistas prefieren ahora mismo no denunciar lo que parece una evidencia, que el acercamiento tiene aroma electoralista. El pragmatismo aconseja dejarse acariciar por el nuevo talante que emana del club, sin una Fort, que no quiso atender a este diario para este reportaje, a la que se le escapó en una reunión reciente con socios jóvenes que desde el principio la junta quería acabar con la Grada d’Animació. Solo necesitaban una excusa. Trascendió una grabación de ello. No ayudó a la causa de los peñistas que un día les diera por corear “Xavi sí, Laporta no” y “Barça si, Laporta no”.

Críticas de la oposición

Uno de los presentes en el encuentro con el club explicó a este diario que esperan cerrar un acuerdo antes de las elecciones. Por si acaso. Y su sensación es que los dirigentes se han percatado de que estructurar un sector de animación no es tan fácil como parece y que crear la chispa que impregne a todo el Estadi con un cántico cohesionado requiere de “cierta profesionalización”. Su implementación debería producirse cuando el Camp Nou pueda acoger a espectadores en el Gol Norte.

Xavier Vilajoana y Víctor Font

Xavier Vilajoana y Víctor Font / El Periódico

Lo que no quieren decir ahora los miembros de la Grada d’Animació lo verbalizan voces opositoras con su propio interés. “El movimiento reciente del club lo veo como un simple movimiento táctico y electoral, pero no porque crean en ella. Han dado pruebas sobradas de que no creen”, comenta Carles Ordiales, presidente de Seguiment FCB y responsable del área social de Nosaltres, la plataforma de Víctor Font.

Más contundente es Xavier Vilajoana, aspirante al asiento principal del palco del Camp Nou. “Creo que la relación con los socios y con la afición no puede ser transaccional. Debe basarse en la generosidad y la complicidad. Laporta ha pervertido ese vínculo, y es evidente que si ahora se ha reunido con la Grada de Animación es porque tiene elecciones a la vista y los necesita. Cuando deje de necesitarlos, incumplirá todo lo que les ha prometido. Y no es una opinión, es una descripción de su forma de hacer: hace promesas que después no cumple. Y a esto se le llama ser un mentiroso".

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