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EL ANÁLISIS

La contracrónica del Elche-Barça: Tres goles de 30 tiros, como una escopeta de feria

El Barça bate su récord de remates del curso pero con un pésimo porcentaje de acierto que le dejó expuesto hasta que Rashford colocó el 1-3.

Flick había pedido a sus jugadores que salieran "fuertes" para que el rival no marcara antes y le hicieron caso.

Lamine Yamal, reconocible por el vendaje, se lamenta de un error durante el Elche-Barça.

Lamine Yamal, reconocible por el vendaje, se lamenta de un error durante el Elche-Barça. / Manuel Bruque / EFE

Joan Domènech

Joan Domènech

Barcelona
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Había pedido Hansi Flick a sus pupilos que salieran "fuertes" desde el principio para evitar que el rival de turno se adelantara en el marcador. Ha pasado 14 veces esta temporada en 33 partidos, cerca de la mitad. O fue muy convincente el entrenador o se aplicaron en el vestuario una sobredosis de energía los jugadores del Barça.

Se les fue la mano, aunque el Elche les facilitó la tarea en el dispositivo de uno contra uno que ideó Eder Sarabia. Estaban prevenidos los azulgranas para ese modelo. Y preparados para desactivarlo. Y Flick les había espoleado. Nada menos que 17 remates conectaron sólo en la primera mitad. En 14 de los 33 partidos habían sumado la misma cantidad de remates o menos durante los 90 minutos. Al final batieron el récord absoluto de intentos de esta campaña: 30 tiros, con apenas tres aciertos. Una escopeta de feria.

Lamine Yamal celebra junto a sus compañeros tras marcar el 0-1 al Elche.

Lamine Yamal celebra junto a sus compañeros tras marcar el 0-1 al Elche. / Manuel Bruque / EFE

Tres postes más

Otro asunto discutible era la eficacia, que no mejoró luego. Los 17 primeros intentos reportaron solo dos goles. El de Lamine Yamal que abría el marcador y cumplía el deseo de Flick, tal vez la orden, y el de Ferran, que acertaba a la séptima tentativa individual. Después de dos tiros al poste en la misma jugada. Olmo había reanudado en Elche esa estadística que convierte al Barça en el máximo rematador a la madera de las principales ligas. Los 15 siguientes remates después del descanso produjeron un tanto.

El Elche, hgasta entonces, había rematado cuatro veces y había marcado un gol. Una jugada fácil para un delantero, solo frente a Joan Garcia. El duelo quedaba en el cenagoso terreno de la incertidumbre entre dos equipos aliados con el riesgo. El Barça se mantuvo expuesto a un accidente de tanto recrearse en el remate a medida que los iba desperdiciando, tanta era la facilidad con que se plantaba ante su excompañero Iñaki Peña. En el Elche, el meta alicantino sigue viviendo en la amenaza permanente. Igual que en Montjuïc, donde habitó.

Marcus Rashford dispara fuera en su prime remate tras aparecer en la segunda mitad.

Marcus Rashford dispara fuera en su prime remate tras aparecer en la segunda mitad. / JOSE JORDAN / AFP

El récord de remates del Barça esta temporada era de 27, firmado ante el Girona en Montjuïc. El porcentaje de acierto fue igual de raquítico: 2-1. El gol del triunfo, además, llegó en la agonía del tiempo añadido. Gracias a la heroica intervención de Ronald Araujo ejerciendo de delantero centro, paliando la negra lista de errores de sus compañeros.

En el remate 27 cuando aún faltaban 20 minutos para el final creyó respirar el Barça mediante el gol de Rashford, que tiró con furia a la red con Peña y dos defensas descoordinados. Los tres siguientes hasta la treintena, por supuesto, se fallaron.

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