Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

LA SITUACIÓN AZULGRANA

Flick retoca, corrige y remonta

La crónica: Lamine lo cambia todo para meter al Barça en el top-8 de la Champions (4-1)

La contracrónica: El Barça marca cuatro goles y el Camp Nou celebra cinco

El análisis: El Barça muere para volver a nacer

Hansi Flick felicita a Fermín López tras sustituirle durante el partido ante el Copenhague.

Hansi Flick felicita a Fermín López tras sustituirle durante el partido ante el Copenhague. / Jordi Cotrina / EPC

Marcos López

Marcos López

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Y por segundo año consecutivo, el Barça de Flick habita en la aristocracia del fútbol europeo, ubicado en el Top-8 de los grandes de la Champions. Es, además, el único equipo español entre tan selecta selección dominada por cinco ingleses (Arsenal, líder perfecto, con 24 puntos de 24, Liverpool, Tottenham, Chelsea y Manchester City), donde también se han colado un alemán (Bayer Múnich, con 21 puntos de 24 posibles) y Sporting de Portugal. Un lugar donde no se admite al Madrid de Arbeloa.

Aquellos negros años en la Europa League (dos participaciones seguidas y ni pisó la final el Barcelona) han quedado ya definitivamente olvidados en un equipo que empezó de mala manera en las cinco primeras jornadas (derrotas con PSG y Chelsea, empate en Brujas) sumando apenas siete puntos de los 15 posibles.

Raphinha felicitado por Lamine tras su gol durante el partido de Champions League entre el FC Barcelona y el Copenhague.

Raphinha felicitado por Lamine tras su gol durante el partido de Champions League entre el FC Barcelona y el Copenhague. / Jordi Cotrina

Pero con un acelerón espectacular, con tres triunfos en las tres últimas jornadas (Eintracht, Slavia de Praga y Copenhague) le ha alcanzado para volver a introducirse entre los que tendrán un par de semanas libres en febrero, al esquivar el engorroso 'play-off'.

Del enfado a la solución

Aunque ha tenido que reformularse sobre la marcha porque sus tres últimos encuentros han estado marcados por idéntico patrón: mala primera parte, con un juego gris, incluso atropellado y hasta descorcentante, correcciones imprescindibles y, a la vez, acertadas en el descanso de un enfadado Flick y respuesta prácticamente inmediata en la segunda mitad. Suma ya 12 goles y ha regalado 13 asistencias sin acabar enero.

Ocurrió ante el Slavia, se repitió luego en Liga frente al Oviedo y lo sufrió contra el Copenhague. "En el descanso nos ha dicho Flick que nos estábamos jugando la Champions y que no podíamos seguir así. Estábamos jugándonos la clasificación y no estábamos dando el 100%", contó Lamine Yamal, elegido mejor jugador de la última jornada de la Champions en el Camp Nou demostrando que, ahora sí, ya está de vuelta en su mejor versión.

Clave como fue el extremo en el 1-1 de Lewandowski con una soberbia asistencia premiando el monumental pase de Dani Olmo, autor del 2-1 con un gol en el que tuvo la ayuda de la fortuna y participó en la jugada que terminó en penalti con su centro a Lewandowski.

Lamine y Raphinha celebran el triunfo del Barça frente al Copenhague.

Lamine y Raphinha celebran el triunfo del Barça frente al Copenhague. / Jordi Cotrina

Pero antes se tuvo que dar la 'flickina', dícese de ese momento en que el alemán, al que se vió nervioso y hasta crispado en una malísima primera parte, ordena retoques que son esenciales para restaurar el juego del Barça y, sobre todo, su credibilidad.

Marc Bernal trajo la pausa y el criterio

Quitó a Eric, que ha jugado en tres posiciones en apenas tres días (empezó de lateral derecho ante el Oviedo y terminó de central zurdo, mientras ejerció de medio centro defensivo contra el Copenhague) y colocó a Marc Bernal, un verdadero especialista. Un joven con la sangre fría necesaria para no precipitarse.

¿Qué le dijo Hansi en el descanso? "El míster nos ha dicho en la media parte que tuviéramos paciencia y que los espacios iban a salir. Y, al final, así ha sido", reconoció luego Bernal, que trajo calma, sosiego y criterio para desmontar el tinglado defensivo del Copenhague.

Marc Bernal, durante el partido ante el Copenhague.

Marc Bernal, durante el partido ante el Copenhague. / AFP

Los datos avalan que un solo cambio modificó por completo el rostro del Barça, quien en los primeros 21 minutos de la segunda parte ya había dado la vuelta al partido con tres goles.

"Ocupar mejor las posiciones"

"Le dije a los jugadores que teníamos que mejorar. En la segunda parte no es que hiciéramos grandes cambios, pero sí ocupamos mejor las posiciones", subrayó el entrenador, quien entendió donde estaba el problema y encontró la solución para evitar una derrota que alejara a su grupo de los ocho mejores de Europa.

Pasó ya en Praga donde dos desatenciones defensivas, ambas a la salida de un córner, obligaron a Flick a intervenir en el descanso, incapaz de gobernar ese duelo con el Slavia. Sacó a Dani Olmo por el lesionado Pedri, colocó a Rashford por Roony Bardghji (m. 61) y, de inmediato, el equipo reaccionó con el tanto del exjugador del Leipzig, determinando una intervención decisiva del técnico.

Lewandowski evita la salida del portero del Copenhague.

Lewandowski controla el balón durante el partido contra el Copenhague. / Jordi Cotrina

Y entre medio, Oviedo. O sea, más de lo mismo. Triste primera parte con un solo disparo a puerta, el de Raphinha (m. 46). Actúa Flick en el vestuario y con celeridad el equipo reacciona a sus estímulos. Sacó a Gerard Martín y colocó a Koundé (m. 46).

En 12 minutos se pasó de 0-0 al 2-0 con goles de Olmo (m. 52) y Raphinha (m. 57). Partido más que resuelto para brillar en una segunda mitad que contrastó con la oscuridad inicial. El defecto no es casual. Es, en realidad, un defecto estructural porque en los cinco últimos partidos del Barça en la Champions (Brujas, Chelsea, Eintracht, Slavia de Praga y Copenhague) se ha detectado la misma herida.

Los cinco han marcado primero y se han adelantado al Barça, obligando a Flick a tomar medidas, que no salieron, curiosamente, bien en Stamford Bridge. Pero fue ahí, tras la rotunda derrota con el Chelsea (3-0), donde comenzó la verdadera reacción. Desde entonces (25 de noviembre), dos meses casi impolutos sumando 14 victorias de los 15 dejando solo el borrón de la caída con la Real.

Suscríbete para seguir leyendo