Entrevista
Bea Ortiz: "No quiero retirarme del waterpolo porque lo acabe odiando"
La waterpolista disputa con España el Europeo en Funchal (Madeira, Portugal). La primera jornada tendrá lugar este lunes contra Hungría (17 h, RTVE Play).

Bea Ortiz,waterpolista,en el CAR de Sant Cugat. / Jordi Otix / EPC

Aportar por una misma, aunque implique dejar atrás la zona de confort, no lo hace todo el mundo. Bea Ortiz (Terrassa, 1995) sintió el año pasado la necesidad de romper con su vida profesional estable en casa para embarcarse en un proyecto ambicioso. No solo a nivel profesional, sino también de vida. Ahora, afincada en Hungría, se enfrenta al país que la ha acogido en la primera fase del Europeo de waterpolo. Antes, sin embargo, se sienta a charlar con EL PERIÓDICO sobre cómo su vida ha dado un vuelco este último año.
El cambio vital que ha tenido en los últimos meses ha sido total. ¿Cómo está?
Estoy contenta y motivada, que era lo que me faltaba el año pasado. Un poco de motivación para seguir al alto nivel.
¿Cuesta mucho seguir siempre enamorada del waterpolo?
Es complicado, imagínate en este nivel. Al final es muy sacrificado. Sacrificamos muchísimas cosas a nivel personal, a nivel de familia, de amigos y de todo. Sacrificamos mucho para que te pueda compensar. A día de hoy me ha compensado siempre, pero sí que ha habido momentos en los que te preguntas: ¿te compensa, de verdad? ¿Te compensa lo que estás haciendo? Y claro, cuando hay dudas de si realmente te está compensando es cuando tienes que empezar a buscar dónde está el problema. Y mi problema el año pasado fue que no encontraba la manera de motivarme, necesitaba hacer un cambio en mi vida a nivel deportivo. Y era o intentar hacer un cambio y encontrar alguna manera para poder seguir, o ya plantearme qué era lo mejor para mí.

Bea Ortiz,waterpolista,en el CAR de Sant Cugat. AUTOR: JORDI OTIX / Jordi Otix / EPC
Y tiene sobre la mesa ofertas como la de Ferencváros.
Salió la oportunidad de marchar fuera. Yo era una de las cosas que había querido hacer hace muchos años, pero nunca me había atrevido a hacerlo. Este año, el hecho de no tener esta motivación, el hecho de acabar cansada, el hecho de ya “no tener ganas”, fue lo que me dio el empujón para dar este paso de salir de casa.
¿Cómo es esta conversación consigo misma?
Yo iba a entrenar por las mañanas y decía: no estoy disfrutando. Salía de entrenar y obviamente había días que me lo pasaba bien, reía mucho, pero gracias a mis compañeras. A mí siempre me ha gustado ser una persona a la que le gusta reír mucho, me gusta disfrutar de todo momento, de todas las cosas, y encontraba que me estaba costando eso. Y en diciembre-enero de la temporada anterior, ya empecé a plantearme qué quería hacer con mi vida. Entonces empecé a escuchar ofertas y dije: vale, estoy poniendo sobre la mesa cosas que no había puesto nunca. Me decía: ¿estás dispuesta a hacerlo? Y yo creía que sí.
Fue valiente al salir de su zona de confort.
¡Sí! Y da igual lo que piensen los demás, lo que me puedan decir, cómo me pueda salir. O sea, mi objetivo no era salir para ganarlo todo. Soy una persona muy competitiva y no me gusta perder ni a las cartas, pero creo que lo enfoqué de una manera muy diferente. No es el hecho de salir para ganarlo todo, es el hecho de salir para ganar experiencia, para aprender muchas cosas, para aprender un nuevo waterpolo, idiomas nuevos, gente nueva... Una vida nueva.
¿Cómo está siendo esta adaptación? Hungría es un país totalmente diferente.
No te diría que ha sido fácil, porque no lo ha sido, ni lo está siendo, porque todavía, cuando vuelva en febrero, creo que este impás que hemos tenido aquí hará que me cueste un poco más volver. Creo que yo me he adaptado bastante bien. Es cierto que todas las jugadoras, staff y gente del club me han ayudado muchísimo para poder sentirme como en casa, para poder entenderlo todo. Cuando fui no dominaba bien el inglés, tampoco lo domino ahora mismo. Pero sí que estoy haciendo clases de inglés y de húngaro. Y aunque a veces llego a casa con ganas de llorar, porque me frustro porque no entiendo muchas cosas o hay días que me gustaría poder expresarme de una manera como lo hago aquí, a la vez pienso y digo: jolín, estoy aprendiendo muchas cosas que si me hubiera quedado aquí y no lo hubiera hecho.

Bea Ortiz,waterpolista,en el CAR de Sant Cugat. AUTOR: JORDI OTIX / Jordi Otix / EPC
Fue una decisión que también le hizo romper con cómo era su vida aquí.
Los días malos, que los he tenido, se compensan de otra manera. Me voy con la Leia [su perra] a pasear, a pasar el día en el centro de Budapest, que es una ciudad preciosa. Sí que hacemos muchos planes con las otras dos extranjeras del club, una es griega, una holandesa y yo. Las tres vivimos bastante cerca de la misma urbanización. Si tenemos una mañana libre vamos a hacer un brunch.
Muchos momentos de soledad.
Sí. Soy una persona muy de casa, me gusta mucho hacer planes con la familia, con los amigos, y eso sí que se echa de menos. Pero creo que lo estoy llevando muy bien.
Y vuelve ahora, unas semanas, para preparar el Europeo.
Estamos entrenando para un objetivo, que es el Europeo, y quieras o no eso motiva mucho. Yo, por mucho que tuviera días malos, lo estaba pasando bien, veo que estoy mejorando en muchos aspectos. A la hora de jugar cada vez me siento mucho más cómoda con el equipo, el equipo me entiende a la hora de jugar, yo entiendo cómo quiere jugar el equipo, el inglés notaba que cada vez lo iba mejorando más. Este parón para venir me frustra un poco porque estaba cogiendo un poco la dinámica, es como que me está frenando. En febrero me volverá a costar un poco empezar.
Es un pequeño impás en medio de la temporada.
Tengo ganas de volver, porque es como que hemos dejado la temporada a medias. Las cosas están yendo bien, estoy disfrutando mucho, estoy haciendo un juego muy diferente. Son retos personales a la hora de jugar, y tengo ganas de volver, volver a vivir lo que estaba viviendo, y hasta junio, y después ya volveré, ya volveré a disfrutar de la familia y los amigos, pero sí que tengo ganas de volver.
Ahora con la selección volvéis a encontraros. Con algunos cambios después del oro en los JJOO pero con una base sólida de jugadoras.
Estar en este equipo es muy fácil. Ha habido cambios generacionales y han entrado muchas jóvenes. Muchas de las que estuvimos en París ya no están. Pero hay un bloque bastante potente de las que quedamos que nos ayudamos mucho. Tenemos muy buena relación. Las niñas que entran son niñas muy trabajadoras, muy buenas y tienen ganas de aprender, competir y de estar a nuestro nivel. Estamos haciendo un bloque muy unido y muy bonito. Y se nota dentro y fuera del agua.

Bea Ortiz,waterpolista,en el CAR de Sant Cugat. AUTOR: JORDI OTIX / Jordi Otix / EPC
Entrenan muchísimas horas cada día. Es un sacrificio muy grande. ¿Cree que desde fuera se percibe así?
No. Hasta que no entras aquí, donde entrenamos, la gente no es consciente de todas las horas que invertimos, ni de todo el sacrificio que hacemos. Ahora mismo estoy aquí, estoy en casa, pero si quiero quedar con los amigos, tengo que quedar a las 9 de la noche, después de haber hecho 8 horas de entrenamiento, y haber pasado todo el día fuera. Que se hace porque tienes ganas de verlos, pero el cansancio físico y mental aprieta.
¿Le preocupa el después?
No me preocupaba, no me preocupa como tal. Pero sí que cada vez lo pienso más. No para preocuparme, sino para plantearme un poco qué quiero hacer. Ya no soy la Bea con 20 años, ahora voy a hacer 31, y la cosa cambia. Empecé con la selección con 15 o 16 y ya son muchos años. Llega un punto en el que te planteas cómo será la transición, porque llegará un momento en el que también en mi cabeza me dirá que hasta aquí hemos llegado. Tampoco podemos alargar el aire. Yo no quiero dejar el waterpolo acabando odiándolo. No quiero acabar de jugar porque estoy cansada, porque ya no puedo más, porque me he lesionado, porque mi cuerpo ya me ha puesto límites. Yo quiero poder retirarme de una manera más bonita. Que diga, mira, hasta aquí creo que es el momento.
Saber cuándo retirarse es la gran pregunta de los deportistas.
Creo que poca gente sabe cuándo hacerlo. Y yo no quiero que a mí me obliguen a retirarme. Yo quiero retirarme yo porque crea que ha llegado mi momento. Y no sé si sabré hacerlo. La gente te dice, ¿cuál es tu objetivo? Venga, ahora a Los Ángeles. Bueno, espera, no sé si quiero pensar ahora en Los Ángeles. Obviamente me gustaría disputar unos Juegos Olímpicos. Si me retirara antes, ¿me retiraría tranquila y en paz? Sí, lo haría. Me retiraría muy en paz. Ha llegado un momento en que tampoco soy tan joven si en algún momento de mi vida me tengo que plantear ser madre, o me quiero plantear hacer otras cosas con mi vida, o enfocar mi vida de otra manera. O sea, ¿hasta cuándo eres joven en el deporte? No es lo mismo ser un hombre que una mujer, y eso es una realidad. Ahora me planteo ir año a año. Yo ahora he firmado dos años en Hungría. Acabar los dos años allí y, una vez esté acabando el segundo, plantearme qué es lo que quiero y cómo lo quiero. La vida da muchas vueltas y no sé cómo puede acabar el futuro.

Bea Ortiz,waterpolista,en el CAR de Sant Cugat. AUTOR: JORDI OTIX / Jordi Otix / EPC
Hacer planes a largo plazo no tiene sentido.
Totalmente y creo que planificarme la vida deportiva a largo plazo me puede jugar una mala pasada. Si yo me marco un objetivo claro, que son Los Ángeles y me lesiono o me pasa alguna cosa que no me permite llegar a este objetivo, sería mucho más frustrante. Y más ya con todos los años que llevo y con todas las cosas que he vivido y que he jugado.
Ha mencionado la maternidad. ¿Cree que puede ser uno de los grandes argumentos a la hora de decidir cómo retirarse?
No lo pienso mucho, porque sí que es verdad que yo no me retiraría por el simple hecho de ser madre. Yo llevo toda mi vida estudiando y me gustaría poder encaminar mi vida de otra manera, ya para la segunda parte de mi vida, digámoslo así. Yo quiero ser madre, pero quiero serlo teniendo una vida estable. También depende de a qué edad te retires, al final es inevitable que lo relacionen.
Suscríbete para seguir leyendo
- Nora Cornell, la gran promesa del snowboard español: 'No sé esquiar, empecé con el 'snow' porque en Girona no hay surf
- El Spotify Camp Nou será autosuficiente energéticamente en 2030: el 40% de la cubierta contará con placas solares
- Flick y el cambio del Barça: 'Les pregunté si estaban satisfechos del primer tiempo y me han dicho que no
- Flick, un devoto de La Masia: 'Tommy me recuerda a De Jong, podría ser su hermano pequeño
- Rafa Yuste, el 'bon Jan' que preside el Barça: socio del Gol Nord, amigo de Laporta desde los seis años y aficionado al boxeo
- Cristian Gómez, el técnico del Hospi que ha dimitido por una agresión a su padre en el estadio: 'Lo hago por mi familia y por todos los niños
- El árbitro alemán que pidió matrimonio a su novio en un partido, objeto de una agresión homófoba en su casa
- La hazaña de Vonn acaba en drama: una durísima caída frustra su sueño imposible de ganar una medalla