ACTUALIDAD AZULGRANA
El Barça proporcionará chubasqueros en el palco del Camp Nou para las autoridades
El club azulgrana defiende que las filtraciones de agua en el estadio son producto de la falta de impermeabilidad de la tercera gradería, que no estará lista hasta el próximo mes de septiembre.

Joan Laporta y el vicepresidente Rafa Yuste, soportando la cortina de lluvia en el palco del Camp Nou junto a los directivos del Oviedo. / JORDI COTRINA / EPC
Las cataratas en el interior del Camp Nou evocaron a las aguas que inundaron el Estadi Olímpic un año antes de la inauguración de los Juegos Olímpicos de 1992. Grandes recintos, pensados para acontecimientos palpitantes, que no superaron los primeros tests de las lluvias potentes.
Entonces se lanzaron voces de alarma, como si anticipara un fracaso en un periodo aún de inseguridad colectiva sobre las propias capacidades organizativas. Luego ya se sabe que todo salió de forma brillante y la autoestima social subió como la espuma.
Ahora con el Camp Nou la capacidad de escandalizarse parece haberse agotado. Tantos atrasos, tantos plazos incumplidos, con complicaciones digitales para que los socios accedan al estadio, han curado de espantos a la masa azulgrana.

Algunos invitados al palco del Camp Nou abandonan sus asientos cuando empieza a caer granizo mientras los directivos de ambos equipos, Joan Laporta, Rafa Yuste y Elena Fort entre ellos, aguantan el tipo en un palco descubiertodurante el partido entre el FC Barcelona y el Oviedo. / JORDI COTRINA / EPC
O quizá aceptan las explicaciones de Joan Laporta, cuya pintoresca imagen aguantando estoicamente la granizada en el palco simboliza mejor que nada el regreso precario, aprovechada a la vez para proyectar resistencia presidencial.
“Nos hemos mojado todos. Lo sabíamos que podía pasar, pero al final la lluvia ha acompañado la victoria. Es como si hubiéramos visto el bautismo de la lluvia del Spotify Camp Nou. El campo está en construcción y todo lo que haya que reparar sobre la marcha, lo iremos haciendo. Es habitual y se solucionará", dijo el domingo por la noche. Quitando hierro. De forma campechana. Como siempre.
Había menos paraguas que personas en el palco y Laporta, por ejemplo, cedió el suyo. De cara al miércoles y otros partidos ya se han tomado medidas. Si llueve ante el Copenhague en la última jornada de Champions -y hay previsiones que dicen que lo hará-, el club ha adquirido chubasqueros corporativos para repartir a los invitados. No llegaron a tiempo ante el Oviedo, pero ya están disponibles a partir de hora. Los estudios internos de la entidad azulgrana indican que la lluvia comparecerá en 2,5 partidos por temporada.
Según el reglamento de la UEFA respecto a infraestructuras de estadios, las butacas del palco deberían estar cubiertas en los partidos que le competen (artículo 25.02). Por ahora no será así, y el máximo organismo futbolístico europeo que preside Aleksander Ceferin lo acepta. De hecho, la UEFA, en su artículo 3.04, ya asume "conceder excepciones bajo criterios estructurales específicos en casos de especial dificultad y previa solicitud motivada".
Les habrían ido muy bien los chubasqueros a Laporta y a su fiel vicepresidente, Rafael Yuste. Y al presidente del Oviedo, Martín Peláez. A Berni Álvarez, conseller d’Esports, a Ernest Urtasun, ministro de Cultura, a la chef Carme Rusculleda o al expresidente Joan Gaspart, que como otros se zambulló hacia el antepalco antes ya del primer gol. Fueron algunos de los invitados en el encuentro del domingo que se mojaron, unos más que otros.

Koundé, bajo el granizo durante el partido de liga entre el FC Barcelona y el Real Oviedo en el Camp Nou. / JORDI COTRINA / EPC
Según fuentes del Espai Barça, lo que se produjo el domingo no fueron goteras, sino que la tercera gradería no está aún impermeabilizada y la fuerza de la lluvia que cayó no es usual en Barcelona. Por ello se vieron numerosas filtraciones de agua en los intestinos del estadio. Esta tercera gradería debería estar acabada en septiembre, acorde a las previsiones técnicas.
Sin desperfectos
En las revisiones realizadas por los técnicos a cargo de la remodelación del Estadi, no se detectaron desperfectos tras la tormenta del domingo. Hubo algunas acumulaciones de agua, que al parecer drenaron adecuadamente. Los accesos actuales permitieron que el agua fluyera y no representara problemas de seguridad para los espectadores.
El club también ha observado la situación en que quedaron los aparatos electrónicos de los medios de comunicación, igualmente a la intemperie, exceptuando los encargados de la transmisión televisiva. Planea el Barça incorporar un sistema de pequeñas urnas de metacrilato para proteger ordenadores y equipos radiofónicos en los pupitres, inspirado en algún que otro estadio de la Premier.
El Camp Nou estará sin cubierta durante al menos dos años más, la última parte de la compleja reforma.
Suscríbete para seguir leyendo
- El Spotify Camp Nou será autosuficiente energéticamente en 2030: el 40% de la cubierta contará con placas solares
- Flick, un devoto de La Masia: 'Tommy me recuerda a De Jong, podría ser su hermano pequeño
- Flick y el cambio del Barça: 'Les pregunté si estaban satisfechos del primer tiempo y me han dicho que no
- Nora Cornell, la gran promesa del snowboard español: 'No sé esquiar, empecé con el 'snow' porque en Girona no hay surf
- Rafa Yuste, el 'bon Jan' que preside el Barça: socio del Gol Nord, amigo de Laporta desde los seis años y aficionado al boxeo
- Cristian Gómez, el técnico del Hospi que ha dimitido por una agresión a su padre en el estadio: 'Lo hago por mi familia y por todos los niños
- El árbitro alemán que pidió matrimonio a su novio en un partido, objeto de una agresión homófoba en su casa
- Pellegrino Matarazzo, el matemático de Nueva Jersey que ha revitalizado a la Real Sociedad