EL GUIÓN DE UNA PELÍCULA
La guerra de los Rossi y sus mujeres, el culebrón que sigue toda Italia
Padre e hijo enfrentados. Padre e hijo, que fueron uña y carne, inseparables, han acabado, o empezado, a citarse en los tribunales. Valentino Rossi teme que la actual pareja de su padre Graziano, acabe arruinando a su progenitor. "Es como si no tuviese padre", ha dicho el 'Doctor'.

Graziano Rossi y su hijo Valentino bromean mientras se hacen un selfie. / EFE/Bove

Tal y como está el mundo del entretenimiento, tal y como funcionan las televisiones, especialmente las privadas, tal y como están las cadenas de pago, los servicios de ‘streaming’, es evidente, ya lo verán, que estamos frente a una de las historias más atractivas, apetecibles y motivadoras para que, en nada, podamos acceder a alguna de esas plataformas para visionar y fascinarnos con ‘La guerra de los Rossi’. Es que hasta el nombre parece diseñado para una auténtica telenovela, culebrón, de sobremesa.
La serie, que ni siquiera debería llevar como subtítulo lo que las productoras llaman ‘descargos de responsabilidad’ al señalar que “esta película está basada en hechos reales, pero es una interpretación ficticia de la realidad”, tendría una serie de tramas tremendas (reales, insisto, por supuesto) y multitud de personajes de tal variedad, bondad y maldad, que obligaría a los telespectadores a inclinarse por unos u otros, a medida que se fuese desarrollando la trama que, por lo que sabemos, a 24 de enero, tiene visos de producir multitud de capítulos y, por descontado, más de una temporada, fijo.
El tuétano de la trama es, cómo no, un enfrentamiento durísimo, muy desagradable y, sobre todo, visto lo que conocemos, hasta innecesario, entre un padre con pinta de ‘play boy’ desenfadado, famosito, rico aunque no lo diga ni actúe como tal, al que le encantan las mujeres y un hijo aún más famoso, todavía más popular, por supuesto más ganador y campeón, un auténtico mito y mucho más rico que su padre.
El padre no es otro que Graziano Rossi, de 71 años, ganador, a finales de los 70 y principios de los 80, de tres de los 48 grandes premios que disputó en el Mundial de motociclismo. Y el hijo es un auténtico ‘dios’ de las dos ruedas, Valentino Rossi, conocido como el ‘Doctor’, nueve veces campeón del mundo, poseedor de 115 victorias en el Mundial y 235 podios. Digámoslo ya de inicio: dos personajes inseparables durante décadas, dos almas gemelas, complementarias, de ahí la sorpresa, la perplejidad, al descubrirse el conflicto.
Graziano Rossi afirma que su hijo le engañó, haciéndole firmar un folio en blanco, que luego sirvió para que el 'Doctor' consiguiese que un juez le convirtiese en el tutor de su padre. Graziano, finalmente, pudo recuperar su 'libertad' al demostrar, ante otro juez, que había sido engañado.
Cuentan, explican, que Graziano posee una fortuna considerable. Cuentan, explican, que, pese a ello (dicen que, en su garaje, Graziano tiene 30 impresionantes coches ‘drifting’, de exhibición, tanto Mustangs como BMW, Porsche o Audi), ‘Vale’ siempre, siempre, ha estado pendiente de su economía e, incluso, hubo una época que llegó a contratarlo como Administrador Delegado, es decir, una especie de CEO de VR46, su lujoso y competitivo equipo de MotoGP. Lo hizo, lógicamente, para que Graziano, sin pasar un solo día por su despacho, tuviese suficiente dinero como para vivir sin preocupaciones. Cuentan que, en esa época, Valentino le presentó a su padre, como administrador de VR46, un recibo de 12.000 euros de gasóleo después de llenar el depósito de su fabuloso yate un espectacular Sanlorenzo SX88, de nombre Titilla III, que el padre, en principio, se negó a abonárselos.
Graziano aparecía siempre en las carreras cuando le apetecía. Ciertamente, retirado el ‘Doctor’, papá Rossi desapareció del ‘paddock’. Bueno, más o menos, como su hijo, que viene a cuentagotas a los circuitos, para desesperación de los organizadores del Mundial, que quisieran verlo más a menudo en las citas mundialistas. Cuando estaba en el circuito, Graziano no parecía, desde luego, el ‘play boy’ que ha terminado descubriendo la audiencia. Es evidente que el actor ideal para protagonizar, en la serie televisiva, el papel de Graziano sería el napolitano Toni Servillo, protagonista, entre otras grandes películas, de ‘Il Divo’, de Paolo Sorrentino.

Graziano Rossi y su hijo Valentino bromean antes de compartir un coche en una carrera. / EL PERIÓDICO
Graziano ha tenido varias esposas y siempre ha vivido en pareja. Su primera esposa fue Stefania Palma (ya hablaremos de ella), una mujer excepcional, exquisita, madre de Valentino y, posteriormente, madre de Luca Marini, hermanastro del ‘Doctor’ y también gran piloto de MotoGP, evidentemente, nada que ver con el gran Rossi. Repito, Stefania es una mujer modélica, siempre alejada de los focos.
Su segunda esposa fue Lorena Quieti, de quien también hablaremos más adelante. Quieti es la madre de Clara Rossi, de 28 años, cantante de profesión y una apasionada seguidora y admiradora de ‘Vale’, por descontado. Y, sí, Clara también juega un papel muy destacado en ‘la guerra de los Rossi’, pues ha tratado de llevarse bien con su padre y con su hermanastro, sin lograrlo del todo.
La guerra surgió cuando Graziano se enamoró de Ambra Arpino, de 54 años, es decir, 17 años más joven que papá Rossi. Valentino siempre ha sospechado de ella, al igual que mamá Stefania, menos que Clara. El caso es que, según ha contado Graziano a ‘Il Corriere della Sera’, Valentino se presentó un día en su casa, acompañado de dos administrativos de VR46, y le convencieron para que estampara su firma en un folio en blanco. Graziano, que salía, cuentan, de un par de operaciones, una de próstata, firmó porque le dijeron, cuenta el expiloto, “que era un puro trámite, nada importante”.
“Me he sentido traicionado por mi familia. Todo esto ocurre porque ellos temen quedarse sin la herencia. Yo no tengo por qué dar explicaciones de lo que hago con mi dinero y sí, por supuesto, ayudé a mi pareja a pagar la hipoteca de su casa, entre otras cosas porque vivo allí”.
Ese papel en blanco con la firma de Graziano se convirtió, al parecer debidamente manipulado, en un documento vital para que un juez convirtiese a ‘Vale’ en algo así como tutor y administrador de su padre. Durante el inicio de esta tutela, el ‘Doctor’ descubrió que Ambra Arpino le había levantado a Graziano 176.000 euros. Parte de esa cantidad, unos 100.000 euros, fueron, al parecer, para pagar o ayudar a pagar la hipoteca de la casa propiedad de la pareja de papá Rossi.
Cuando Graziano se dio cuenta de que su hijo le había engañado y que aquel documento “sin importancia” le había convertido en un títere de su hijo, contrató a una abogada, Anna Bartoli, que interpuso una demanda en un juzgado de Pésaro, que, finalmente, arrebató a ‘Vale’ su papel de administrador y tutor de su padre, entre otras cosas porque el juez comprobó que Graziano, pese a sus achaques, no tenía necesidad de tener un tutor ni mucho menos un administrador de sus cuentas.
Daba la sensación, sí, de que ‘la guerra de los Rossi’ había terminado, pero ni mucho menos. La lucha estalló y se hizo ya insoportable, cuando Graziano anunció a su familia que, antes de este verano, en unos meses, se casará con Ambra Arpino y piensa hacerlo con una fiesta impresionante a la que estarán invitados todos sus familiares. Dijo.
“Si Graziano fuese carpintero, ella definitivamente no estaría a su lado. Es una historia muy fea y me duele en el alma que se hayan acabado las Navidades de toda la familia junta desde que esa mujer entró en la vida de Graziano”.
Ahí fue donde Valentino empezó a pensar que la pareja de su padre, que hacía la número cuatro, cinco o seis, nada de todo eso es comprobable, estaba poniendo en peligro la fortuna de Graziano y fue cuando presentó una denuncia contra Arpino “por estafar a una persona incompetente, incapacitada”. Hay que decir que el ‘Doctor’ y los múltiples exámenes que se le han hecho a Graziano, el último del profesor Luca Cimino, de Bolonia, no han podido demostrar que papá Rossi sea un “incompetente” y, mucho menos, que esté “incapacitado”.
Graziano, en diversas entrevistas a los diarios ‘il Resto del Carlino’, ‘Il Corriere della Sera’ y ‘La Gazzetta dello Sport’ (el descubrimiento de este culebrón fue una primicia de ‘Quotidiano Nazionale’, un consorcio de cuatro diarios de Bolonia), ha sido muy claro y contundente. “Me he sentido traicionado por toda mi familia. Es evidente que todo esto ocurre porque ellos temen quedarse sin la herencia (…) Yo no tengo por qué dar explicaciones de lo que hago con mi dinero y sí, por supuesto, ayudé a mi pareja a pagar la hipoteca de su casa, entre otras cosas porque vivo allí”.
“Es como si no tuviera padre”, acaba de confesar, muy dolido, Valentino Rossi. "El dinero no tiene nada que ver en esta historia, nada, es irrelevante. La relación sentimental que mi padre mantiene con esa mujer (Ambra Arpino) ha provocado una ruptura total con la familia. No entiendo el motivo, no lo entiendo, dado que tanto mi madre, Stefania, como yo siempre hemos tenido una relación afectiva, sólida e importante con Graziano. Lo mismo ocurre con su hija Clara y su madre Lorena. Esa mujer debe considerar que somos una amenaza para mi padre. Todo el dolor que tengo está determinado por el amor que le tengo y el miedo que me da que no esté bien”.

Graziano Rossi y Ambra Arpino, su actual pareja. / EL PERIÓDICO
La situación no tiene pinta de mejorar en las próximas semanas. Amigos personales de toda la vida de Graziano aseguran que, en efecto, Ambra Arpino ha alejado a Graziano de ellos y ya no lo ven, “pero eso no deja de ser una decisión personal de Graziano, nosotros siempre estaremos esperándole”. Mientras la Guardia de Finanzas investiga las cuentas de Graziano, Irene Lilliu, fiscala de Pésaro, debe decidir qué hacer con la demanda presentada por ‘Vale’ contra la actual pareja de su padre. Mientras, allegados a la familia intentan hacer todo lo posible para que se produzca una reconciliación entre las dos partes.
La opinión, la participación, la intervención, el papel de las mujeres de los Rossi no parece que vaya a salvar, de momento, las enormes diferencias que hay entre padre e hijo. Veamos quiénes son y lo qué opinan ellas.
STEFANIA PALMA. Primera esposa de Graziano y madre de Valentino. Stefania es topógrafa, está absolutamente al lado de su hijo y es tremendamente crítica con Ambra Arpino. Es más, Stefania ha sido la única que se ha atrevido a decir que “si Graziano fuese carpintero, ella definitivamente no estaría a su lado”. Ni que decir tiene que la madre de ‘Vale’ considera que estamos ante “una historia muy fea” y le duele en el alma “que se hayan acabado las Navidades de toda la familia junta desde que esa mujer entró en la vida de Graziano”.
"El dinero no tiene nada que ver en esta historia, es irrelevante. La relación sentimental que mi padre mantiene con esa mujer (Ambra Arpino) ha provocado una ruptura total con la familia. Esa mujer considera que somos una amenaza para mi padre. Todo el dolor que tengo está determinado por el amor que le tengo".
AMBRA ARPINO. Actual compañera de Graziano Rossi. Ambra, de 54 años, es ejecutiva de una agencia pública. Asegura que lleva 15 años junto a Graziano. “Por desgracia para ellos”, ha declarado recientemente, “soy una mujer auténtica, sana y honesta. Nos vamos a casar pronto e invitaremos a todo el mundo, aunque me temo que Valentino no podrá venir porque tendrá otras cosas más importantes que hacer. Ellos temen por su herencia, pero que sepan que no me asustan”.
MARISA DEL BIANCO. La penúltima pareja de Graziano Rossi, según parece, cuyas declaraciones han añadido aún más polémica a este escándalo. “Yo estuve con Graziano hasta 2021, así que Ambra miente”. Marisa trabaja en la seguridad del circuito de Misano Adriático y, a veces, ayuda a los bomberos de Rimini. “Si Graziano se veía a mis espaldas con Ambra, eso ya no lo sé. ¿Cómo acabó nuestra historia?, pues un día llegué a casa y me encontré a Ambra en el sofá con Graziano. Y me echaron de allí para siempre”.
LORENA QUIETI. Segunda esposa de Graziano Rossi, madre de Clara Rossi. Lorena se mantiene al margen de este conflicto aunque, eso sí, Ambra Arpino la acusa de haberle impedido, en una ocasión, entrar en casa de Graziano. “Allí estaba Lorena, junto a Stefania, para impedirme entrar en casa”, ha relatado Ambra.
CLARA ROSSI. Hija de Lorena Quieti y Graziano Rossi. Clara, de 28 años, está al lado de Valentino, pero quiere conservar la relación con su padre. Misión imposible, al menos, en estos momentos. Clara, que estudió canto durante una época en Madrid, acaba de publicar su primer disco, que presentó en noviembre pasado, en un acto al que no acudió Graziano. Clara se ha limitado a criticar el comportamiento de Ambra Arpino y asegura que “cuando papá enfermó, quien estuvo todos los días con él, quien no se separó de su lado, fui yo, yo y nadie más”.
Y FRANCESCA SOFÍA NOVELLO. Esposa de Valentino Rossi. Francesca, de 32 años, tiene dos hijas con el ‘Doctor’: Giulietta, de cuatro años y Gabriela, de apenas un año. Francesca es modelo e influencer, lleva ocho años junto al campeonísimo italiano y, desde luego, está totalmente de acuerdo con la postura y las decisiones de su marido.
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