Fútbol
El extraño y cariñoso cabreo de Unai Emery con Youri Tielemans: "Es mi hijo"
El técnico del Aston Villa tuvo un curioso enganchón tras substituir al centrocampista en la victoria por 1-0 frente al Ludogorets

Unai Emery gesticula desde la banda durante el partido entre Aston Villa y Fenerbahce. / Francisco Seco / AP
El Aston Villa ganaba 0-1 en el minuto 91, cuando Unai Emery decidió retirar a Youri Tielemans del campo para dar ingreso a George Hemmings, ganar frescura sobre el campo y cerrar la victoria. El centrocampista belga lleva tres temporadas en el club y conoce de sobras a su entrenador, pero seguramente no se esperaba la manera en que fue recibido al salir del terreno de juego. La lectura del cambio era clara, la interpretación del gesto con el que 'saludó' a su jugador no tanto. Tielemans había sido apercibido con tarjeta amarilla y Emery no quería quedarse con diez para el final del partido, así que actuó como muchos entrenadores han hecho en la historia del fútbol e introdujo un cambio. Lo que hizo a continuación no fue tan habitual.
Sin explicación
La relación entre uno y otro es estrictamente profesional, pero Emery es de esos entrenadores que suele ir más allá para conectar con sus futbolistas. El Villa terminó derrotando al Fenerbahce y sellando la clasificación a los octavos de final de la Europa League, así que el técnico vasco se plantó en zona mixta con una sonrisa de satisfacción. Preguntado por el encontronazo con Youri, dio una explicación breve y concisa, falta de argumentos y que deja en el aire la verdadera razón de su extraña reacción: "Es mi hijo, es mi hijo". Fue muy contundente y a la vez poco claro. No es la primera ni la última vez que una persona entrevistada no revela la motivación de sus comportamientos, pero en su respuesta dejó caer que no hubo nada más que un simple reproche cariñoso hacia uno de sus jugadores predilectos.
Las teorías
Analizar al detalle la secuencia es un poco inútil pues no trajo consecuencias, pero merece la pena conservarla como referencia para futuros conflictos. De ella se deduce que algo no salió como Emery deseaba, y que a Tielemans no pareció importarle demasiado. Primero Tielemans saludó a su compañero que entraba al campo, con celeridad y tras un trote bastante animado desde su posición. En las redes sociales se han planteado varias teorías, y una de ellas precisamente recae sobre la velocidad con la que el belga se dirigió hacia la banda. Para algunos fue demasiado lenta, lo que habría provocado el cabreo de Emery, preocupado por una posible segunda amonestación. Para otros fue demasiado rápida, en cuyo caso no habría servido para perder tiempo y Emery se habría molestado por ello. En cualquier caso, el gesto que más consenso parece haber generado entre la afición es el del nulo saludo entre manos.
El desenlace
Una vez Tielemans ya había traspasado la línea horizontal de banda, le tocaba lidiar con el mosqueo su entrenador, quien ya había empezado a vociferar y gesticular de manera ostensiva hacia él. Algo ingenuo, el centrocampista de 28 años pensó que lo mejor sería ofrecer un saludo cordial con un apretón de manos tradicional. Mala decisión. Su mano se quedó buscando la de Emery, y terminó acariciando la chaqueta empapada que llevaba el técnico. La imagen fue ridícula y a la vez graciosa, pero todavía quedaba lo peor. Emery seguía gritando mientras movía los brazos en el aire, dando lugar a otra teoría de su cabreo, la de una posible recriminación a las protestas de su jugador en algún momento del partido. Al ver que Tielemans no se marchaba, Emery descargó su rabia en él a través de un empujón. No fue violento, pero sí fue significativo. La discordia podría haberse quedado en la imagen del apretón de manos fallido, pero terminó desembocando en un percance más físico que oral.
Finalmente, según recogen las declaraciones del técnico al final del encuentro, el conflicto momentáneo no terminó siendo más que un efímero enfado como muchos otros que ocurren a lo largo de un partido de fútbol. No habrá sanciones disciplinarias hacia ninguno de los protagonistas, y ambos podrán continuar con sus respectivas carreras deportivas. El compromiso más inmediato al que tendrán que atender tendrá lugar en St. James Park, hogar del Newcastle United, correspondiente a la vigesimotercera jornada de la Premier League. El Aston Villa es tercero en la clasificación, a siete puntos del líder, el Arsenal de Arteta. Ninguno de los dos entrenadores vascos ha ganado la liga inglesa, pero Emery, que dirigió su centésimo partido en la competición, afirmó que "sueña" con añadir otra Europa League a su palmarés personal, donde ya figuran cuatro, tres con el Sevilla y una con el Villarreal, todo un récord.
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