Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

INFORME

El Espanyol es el club más denunciado por LaLiga ante Antiviolencia: protagoniza el 12% de los incidentes

Más de la mitad de sus 44 denuncias se concentra en los dos últimos partidos en el RCDE Stadium, los derbis contra el Barça (16) y el Girona (8)

Disciplina amenaza con cerrar el estadio del Espanyol tras los incidentes del derbi contra el Girona

Aficionados del Espanyol en el reciente derbi contra el Barça.

Aficionados del Espanyol en el reciente derbi contra el Barça. / JORDI COTRINA

Sergio R. Viñas

Sergio R. Viñas

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El Espanyol es el club de Primera División que más denuncias acumula ante la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte, organismo conocido popularmente como Comisión Antiviolencia. LaLiga ha registrado en las 20 primeras jornadas del campeonato un total de 44 incidentes protagonizados por aficionados pericos, lo que supone un 12% del total de los 362 cánticos y acciones que la patronal ha remitido para su posible sanción.

El Espanyol lidera con claridad un ranking en el que Osasuna y Sevilla comparten la segunda posición con 34 denuncias, una decena menos que el club catalán. El Valencia (33) es el otro que supera la treintena de incidentes. En el extremo contrario, Alavés (6), Levante (5) y Mallorca (4) son los equipos que menos denuncias han sufrido por parte de LaLiga.

Gráfico de barras que muestra las denuncias de LaLiga.

El Barça se sitúa en la media

La media por club es de 18 denuncias, que es también la cifra del FC Barcelona. El Girona y el Real Madrid se encuentran en la horquilla baja de la Primera División, con 10 incidentes protagonizados por cada una de ambas aficiones, según las notas que divulga semanalmente LaLiga y que envía a Antiviolencia. En ellas se incluyen insultos a rivales, árbitros o personas ajenas al partido (como presidentes de clubs, políticos...), cánticos ofensivos o despectivos en general, mensajes de odio o lanzamientos de objetos al terreno de juego. En el caso del club blanco, es llamativo que registra más denuncias como visitante (6, todas menos una en el Metropolitano) que en el Bernabéu (4).

Más de la mitad de las 44 denuncias contra el Espanyol se han registrado en sus dos últimos partidos como local, los derbis contra el Barça y el Girona. El encuentro que supuso el regreso de Joan Garcia al RCDE Stadium el 3 de enero fue el que más incidentes ha registrado en lo que va de competición, 199 partidos, con 16, dos más de las que se registraron en el Valencia-Levante. La semana pasada, contra el Girona, el director de partido de LaLiga registró 8 incidentes, entre ellos el lanzamiento de botellas de agua a Paulo Gazzaniga que ha dejado al estadio perico amenazado de cierre.

Paulo Gazzaniga, portero del Girona, aparta una botella de agua arrojada al campo durante el Espanyol-Girona.

Paulo Gazzaniga, portero del Girona, aparta una botella de agua arrojada al campo durante el Espanyol-Girona. / AFP7 vía Europa Press

Las denuncias son formuladas en cada encuentro de LaLiga por el director de partido que designa el organismo que preside Javier Tebas. Entre otras funciones, los directores de partidos son responsables de registrar comportamientos relacionados con la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte. En cada uno de los incidentes, el director de partido especifica si ha sido protagonizado por la afición del equipo local o del visitante y la parte del campo en la que se ha producido.

La Grada Canito concentra las denuncias

En este sentido, las denuncias de LaLiga adjudican la mayoría de incidentes de la afición perica (28 de 44) a "aficionados locales ubicados en Gol Cornellá, sectores 109, 110, y 111 e integrantes de la grada de animación Grada Canito". El extremo contrario del recinto, el Gol Prat, apenas ha protagonizado 3 denuncias. Del resto, 6 fueron atribuidas a "diversas zonas del estadio" (5 de ellas en el derbi contra el Barça) y 7 se produjeron en partidos del Espanyol fuera de casa: una en Anoeta y 6 en Montilivi.

Gráfico de anillo que muestra el origen de los incidentes del Espanyol.

Todas estas denuncias llegan a la mesa de la Comisión Antiviolencia, que estudia su gravedad y el posible castigo al club como responsable subsidiario del comportamiento de sus aficionados. Una vía administrativa alternativa a la deportiva, que se articula a través del Comité de Disciplina de la RFEF. Los insultos suelen derivar en multas económicas, mientras que el lanzamiento de objetos y otros incidentes que pueden llegar a provocar que el árbitro paralice el encuentro (como insultos racistas) pueden conllevar la clausura total o parcial del estadio durante uno o más partidos, un extremo que el Espanyol ha evitado de momento esta temporada.

Suscríbete para seguir leyendo