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EL VIEJO PROBLEMA AZULGRANA

La defensa del Barça en Europa: un agujero sin solución

La crónica: El Barça se rebela en Praga contra una noche 'kafkiana' (2-4)

La contracrónica: Y De Jong dio una asistencia en la Champions

El análisis: El Barça se queda sin reloj

Kusej, el jugador del Slavia de Praga, anota el 1-0 al Barça en la penúltima jornada de la Champions.

Kusej, el jugador del Slavia de Praga, anota el 1-0 al Barça en la penúltima jornada de la Champions. / Associated Press

Marcos López

Marcos López

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Ni Joan Garcia, un portero que ha entrado en el Barça como si llevara toda la vida vestido de azulgrana, ha solucionado el problema. Un viejo problema que ya se detectó la pasada temporada cuando el equipo de Flick encajó siete goles en la semifinal de la Champions ante el Inter, que le dejaron en la orilla, atormentado con tanto error y falta de gobierno. Está cerca del top-8 europeo (es noveno) tras ganar 2-4 al Slavia de Praga y no tapa ese agujero negro

Entonces, con Iñigo Martínez, el jerarca de la zaga, convertido en el líder futbolístico de ese grupo ya se detectó esa deficiencia. Ahora, con el vasco disfrutando de la comodidad y el sosiego del fútbol saudí, más de lo mismo. No solo falla la defensa sino la estructura colectiva de un Barça que no aprende de sus errores.

Vasil Kusej celebra su gol frente al Barça.

Vasil Kusej celebra su gol frente al Barça. / Petr David Josek / AP

Tiene amnesia, se olvida de sus atenciones y descuida sus necesidades para proteger a Joan Garcia, permitiendo dos goles de córner del Slavia, un equipo que solo había marcado dos tantos en los seis primeros encuentros de la Champions (540 minutos). Idéntica cantidad que logró en apenas 45 minutos ante el transparente Barça de Flick.

Ni un partido con portería a 0

Transparente y débil porque recibió ese castigo de idéntica manera. Transparente y débil porque dos córners lanzados desde la banda derecha desesperaron a Flick. Y a Fermín, tal vez, más que nadie.

No hubo, por lo tanto, defensa alguna del primer palo permitiendo hasta dos remates en el área pequeña, previos al 1-0. Ni tampoco en el lugar previsto estaba nadie para interceptar ese balón aéreo antes de que Lewandowski, con mala fortuna, anotara en propia puerta el 2-2.

"Dos errores en dos córners, ha sido solo un partido y podemos mejorar. Queremos y podemos mejorar"

Hansi Flick

— Técnico del Barça

"Dos errores en dos córners, ha sido solo un partido y podemos mejorar", comentó el técnico azulgrana intentando restar trascendencia a esas disfunciones. "Queremos y podemos mejorar", ha añadido el alemán, a pesar de que lleva meses buscando ese atajo para resolver las desconexiones. No da con él. De momento, no.

Fermín López dispara al marco del Slavia en la acción del 1-1.

Fermín López dispara al marco del Slavia en la acción del 1-1. / Dani Barbeito / SPO

No sabe el Barça cuidar su casa, transformado en el peor equipo de los 15 primeros clasificados en la liguilla de la Champions. Va noveno y ha recibido 13 goles, los mismos que el Atlético, undécimo.

Lejos, muy lejos los azulgranas de la fiabilidad que transmite el Arsenal, líder después de una trayectoria perfecta (siete partidos, siete triunfos, 20 goles marcados y solo 2 en contra) o del Bayern Múnich, que apenas ha recibido siete.

Fermín López celebra con Hansi Flick su segundo gol al Slavia de Praga.

Fermín López celebra con Hansi Flick su segundo gol al Slavia de Praga. / Associated Press

Y el problema en vez de solucionarse se va agravando porque el equipo de Flick no ha cerrado su portería desde septiembre hasta aquí. En Europa, todos le marcan. Desde el inicio con su visita a Newcastle (1), la derrota con el Paris SG (2), el triunfo con el Olympiacos (1), el inexpicable empate en Brujas (3), el duro viaje a Londres (3), la victoria en casa con el Eintracht (1) o la remontada en Praga (2).

Raphinha, durante el Slavia Praga-FC Barcelona.

Raphinha, durante el Slavia Praga-FC Barcelona. / Petr David Josek / AP

Ha encajado, por lo tanto, 13 tantos, demostrando, de nuevo, que ese defecto estructural no solo compete a la línea defensiva de cuatro sino que incluye a todo el equipo. En la pasada temporada, recibieron 24 en 14 encuentros, siete de ellos en la semifinal con el Inter.

La peor racha europea

La dimensión de ese agujero es tan evidente que lleva una inusual racha negra, nunca vista antes. Sumó en Praga su décimo partido consecutivo encajando, incluyendo los tres de la pasada temporada: Dortmund (3), Inter (3) e Inter (4). O sea, un registro negativo visualizado con el Slavia, donde se vio obligado, de nuevo, a remontar perdiendo en el camino a Pedri, que sufre su segunda lesión muscular de la temporada.

La primera fue en el Bernabéu, que le hizo estar cinco encuentros fuera de casa. Tiempo en el que el Barça firmó tres victorias, un empate y una derrota, la de Stamford Bridge. Ahora, Flick tendrá nuevamente que reconfigurar a su equipo sin Pedri. Y sin Frenkie de Jong, que no podrá jugar en la última jornada de la Champions -miércoles, 28 de enero, 21.00 h- porque está sancionado.

Pero la principal tarea del técnico es dotar de estabilidad a un grupo que se rasga con tanta facilidad que se convierte en un chollo para los rivales. La Real le marcó dos goles y el Slavia, otros dos. Con otro nexo en común. ¿Cual? Los apagones inmediatos que dejan al Barça a oscuras después de anotar un tanto. Que se lo pregunten a Rashford en Anoeta o Fermín en Praga.

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