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LANZAMIENTO DE BOTELLAS

Disciplina amenaza con cerrar el estadio del Espanyol tras los incidentes del derbi contra el Girona

El club perico pagará una multa, pero esquiva la clausura inmediata del RCDE Stadium tras el lanzamiento de botellas al portero del Girona, Paulo Gazzaniga

Paulo Gazzaniga, portero del Girona, aparta una botella de agua arrojada al campo durante el Espanyol-Girona.

Paulo Gazzaniga, portero del Girona, aparta una botella de agua arrojada al campo durante el Espanyol-Girona. / AFP7 vía Europa Press

Sergio R. Viñas

Sergio R. Viñas

Madrid
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El Comité de Disciplina de la RFEF ha decidido multar al Espanyol y apercibirle con el cierre de su estadio por los incidentes vividos el pasado viernes en el derbi contra el Girona. El organismo sancionador como "una alteración del orden del encuentro de carácter grave" el lanzamiento de botellas en el descuento del partido, impactando una de ellas en el portero visitante, Paulo Gazzaniga.

El acta arbitral del partido, el elemento de análisis de Disciplina, recogió así los hechos: "En el minuto 94, tras la consecución del segundo gol del Girona se produjeron lanzamientos de botellas sin tapón, con líquido en su interior, por parte de aficionados del equipo local, llegando a impactar una de ellas en la espalda del portero visitante sin causar daño aparente. Por este motivo se activó la fase 1 del protocolo de lanzamientos sin que ocurrieran más incidentes".

El club perico esquiva el riesgo de cierre parcial o total del RCDE Stadium, pero sabe que vive durante el resto de la temporada con una 'tarjeta amarilla'. Es decir, si vuelve a vivirse una situación similar, Disciplina procederá, conforme a su reglamento, a imponer la clausura del estadio de Cornellà-El Prat.

Multa de hasta 6.000 euros

La resolución de Disciplina no especifica la cuantía de la multa, pero el reglamento recoge que será de un máximo de 6.000 euros. Del mismo modo, se especifica que una reincidencia en la temporada en curso supondrá "la clausura de su terreno de juego durante uno a dos partidos". El Espanyol puede recurrir esta sanción ante el Comité de Apelación de la RFEF y, en última instancia, ante el Tribunal Administrativo del Deporte.

El Espanyol sigue viviendo en el alambre por culpa de la actitud de algunos de sus seguidores. En septiembre de 2024, recibió una sanción equivalente por el lanzamiento de un vaso que impactó en el árbitro Quintero González en la visita del Villarreal y vivió toda la temporada bajo amenaza de cierre. De hecho, rozó el cierre en un Espanyol-Betis, cuando se vivió un lanzamiento de mecheros, sin que ninguno de ellos impactara en los protagonistas del encuentro.

El derbi de la invasión

En mayo de 2023, la invasión de campo tras un derbi en el que el Barça conquistó la Liga provocó que el club fuera sancionado con jugar a puerta cerrada su primer partido de la temporada 2023-24, en Segunda División. Al ocurrir todos estos incidentes en temporadas diferentes, el código disciplinario no los considera acumulativos en materia sancionadora.

En paralelo, LaLiga incluyó estos incidentes en el informe que remite cada jornada a Antiviolencia: "En el minuto 94 de partido, un grupo de aficionados locales, ubicados en Gol Prat, realizaron múltiples lanzamientos de objetos dirigidos al portero visitante, quien respondió con gestos evidentes hacia la grada. Ante esta situación, el árbitro solicitó la activación del protocolo correspondiente y, en ese mismo momento, se produjo un nuevo lanzamiento que en esta ocasión impactó en la parte posterior de la nuca del jugador visitante Gazzaniga. Este último incidente fue igualmente reflejado en el acta arbitral".

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