Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Supercopa de España

El Barça sella su pase a la final de la Supercopa sometiendo al Athletic Club (3-1)

El conjunto de Pere Romeu remontó el partido, tras el tanto de Nevado desde los once metros, con los goles de Ona Batlle, Irene Paredes y Ewa Pajor. El sábado jugará la final ante el Real Madrid

Las jugadoras del Barça celebrando el tanto de Ona Batlle

Las jugadoras del Barça celebrando el tanto de Ona Batlle / RFEF

Laia Bonals

Laia Bonals

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El pentacampeón se plantó en una final más. El Barça se impuso ante el Athletic Club (3-1) y se encontrará de nuevo con el Real Madrid en la finalísima del sábado. Con seguridad y eficacia, el Barça tiró de veterania ante un equipo que se estrenaba en la competición y no perdió los nervios tras la injusta expulsión de Kika a finales de la primera parte.

El Athletic Club compitió como un equipo que lleva años disputando partidos clave. En un momento de su historia (lejano, pero no tanto) eso hizo, pero desde hace un tiempo ha perdido la costumbre. Hasta ahora. En esta nueva etapa del conjunto vasco desde la llegada al banquillo de Javier Lerga, este equipo compite distinto. Contra el Barça optó por una presión asfixiante a las futbolistas de Pere Romeu, sin embargo, no le pudo disputar el balón. Las azulgranas dominaron de inicio a fin y se hicieron fuertes en su fútbol.

Todo seguía el guion previsto, hasta que Mapi León y Maite Zubieta se encontraron en el interior del área. La defensa azulgrana chocó con la vizcaína y esta cayó al suelo. De facto, la colegiada señaló penalti y, tras revisarlo en el VAR mantuvo su decisión. Nerea Nevado ajustó el balón al poste izquierdo de Cata Coll quien, pese a acertar la dirección del balón, tan solo pudo rozarla.

Ir detrás en el marcador es inusual para el Barça, pero no por eso se inquietó. Y apareció Ona Batlle para remediar la situación. Recogió el balón desde la frontal donde levantó el esférico, que se marcó una parábola para pasar por encima de Olatz Santana. Sonrió Ona, con ese gesto pillo que la caracteriza. Sabía que su tanto volvía a encaminar la eliminatoria, que a partir de entonces al Barça ya no se le iba a escapar.

Ona Batlle celebrando su gol ante el Athletic Club

Ona Batlle celebrando su gol ante el Athletic Club / RFEF

Irene Paredes sumó enteros con un remate consistente tras aprovecharse de un balón que salió rechazado tras un testarazo de Claudia Pina y lo envió, esta vez sí, al fondo de la red. Levantaba el puño con rabia, casi estaba. Todo iba de cara para el equipo de Romeu, hasta que la colegiada tomó el papel de protagonismo por antojo. Elisabeth Calvo vio en el choque entre Kika y Landaluze dentro del área exceso de fuerza por parte de la azulgrana. Ambas chocaron, pero la portuguesa impactó con su codo en la cara de la futbolista del Athletic. La colegiada vio la repetición en el VAR durante casi dos minutos y terminó decidiendo que debía expulsar a Kika. Una decisión inverosímil y que dejó al Barça con una menos. 

En el segundo tiempo el ritmo bajó. El Barça no iba a hacer esfuerzos de más sin Kika y el Athletic se resignó. Ewa Pajor sumó el tercero a la cuenta de las azulgranas después de aliarse con Ona Batlle dentro del área. La de Vilassar condujo el balón dentro del área y habilitó a la delantera, que ya la esperaba bien centrada para tan solo empujar el balón dentro de la red.

El pentacampeón se plantó en una final más. Las azulgranas, favoritas y con argumentos para ello, volverán a verse las caras con su archienemigo (o eso quiere representar el Real Madrid). El sábado se jugará el primer título de la temporada en un duelo que, de nuevo, estará bien cargado de tensión.

Suscríbete para seguir leyendo