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LA SITUACIÓN AZULGRANA

El mejor Lamine está de vuelta

La crónica: El caos devora a un desafortunado Barça en Anoeta (2-1)

La contracrónica: De la puntera de Lewandowski al talón de Lamine

Las reacciones: De Jong, frustrado con Gil Manzano: "No se puede hablar con él, te mira como diciendo: 'soy más que tú'"

Lamine Yamal se lamenta durante el duelo entre la Real Sociedad y el Barça en Anoeta.

Lamine Yamal se lamenta durante el duelo entre la Real Sociedad y el Barça en Anoeta. / Juan Herrero / EFE

Marcos López

Marcos López

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Hasta en la derrota de Anoeta -cada vez que Flick viaja a San Sebastián se vuelve con las manos vacías (1-0 en la pasada temporada; 2-1 el pasado domingo)- se atisbó la figura majestuosa de Lamine Yamal, quien emitió señales de que ha vuelto. Tras un arranque de curso irregular, castigado por esa pubalgia que no le dejaba vivir tranquilo, el joven ha recuperado el hilo de su juego. De su mágico juego.

Incluso cuando el Barça se estrelló contra su ineficacia en el área de Remiro, que firmó un partido monumental (ocho paradas hizo el portero de la Real eclipsando a un nervioso Joan Garcia), y regaló de forma extraña los dos tantos vascos sobresalió la figura de un delantero desequilibrante, capaz de firmar una de los grandes noches de la temporada. Se puede jugar bien, hasta perdiendo.

Tres goles anulados

Sí, hasta con un tropiezo que coloca el Madrid de Arbeloa a un punto se vio al mejor Lamine, al que le sobraron unos milímetros de su bota para evitar el fuera de juego que detectó el VAR para invalidar su gol en la primera parte, el tercero anulado a los azulgranas (m. 26).

"¿Si he tenido un flashback con Lewandowski? ¿Es el mismo árbitro del VAR de la pasada temporada?", preguntó Flick sabiendo ya la respuesta cuando recordaba el 1-0 de la pasada temporada. "Bien, buen trabajo", añadió el alemán en un perfecto castellano aplaudiendo él mismo su reflexión.

"¿Si he tenido un flashback con Lewandowski? ¿Es el mismo árbitro del VAR de la pasada temporada? Bien, buen trabajo"

Hansi Flick

— Técnico de Barça

El primer gol fue invalidado porque la máquina dirigida por Del Cerro Grande desde la ciudad deportiva de Las Rozas, cómodamente instalado en la sala VOR, observó falta previa de Olmo en el disparo de Fermín (m. 8). Y el segundo, tras una delicada asistencia de Lamine, tampoco valió porque De Jong se encontraba en posición antirreglamentaria (m. 20).

Ni así dejó la joven estrella azulgrana de regatear con éxito sin importarle el lateral zurdo que le pongan por delante porque todos perdían esa batalla individual. Primero fue Sergio Gómez; luego Ayen. Ellos se llevaron el partido tras vivir en la primera fila de Anoeta la diabólica (y estéril) noche de Lamine Yamal, quien regresó a casa atormentado por ese triste final a una racha de 11 victorias consecutivas.

Estuvo Lamine en todo. Por encima de los dos defensas que tenía enfrente suyo. Le anularon un gol primero; luego, un penalti (m. 45+4 )porque se encontraba en fuera de juego y dejó una asombrosa estadística (11 regates buenos de 15 realizados, una verdadera locura con un porcentaje del 73% de acierto). Nadie, en las cinco grandes Ligas de Europa, ha llegado a esos niveles. Solo Lamine. Lamine y nadie más.

Pero a medida que iban pasando los minutos topaba con la frustración. Veía que el Barça era ineficaz en el área de Remiro y débil, extremadamente débil en la de Joan Garcia. Aún así, el extremo sirvió una deliciosa asistencia a Rashford para que cabeceara el 1-1, que debía ser el tanto de la esperanza. Aunque, finalmente, acabó siendo la perdición porque el Barça no supo cuidar el tesoro que tanto le había costado encontrar.

Robert Lewandowski y Marcus Rashford se lamentan del remate del ariete polaco al poste.

Robert Lewandowski y Marcus Rashford se lamentan del remate del ariete polaco al poste. / Miguel Oses / AP

En Anoeta vivió la maldición de los palos. Y no eran cuadrados como en Berna como en aquella maldita final europea del siglo pasado. Hasta cinco remates escupió la madera, a la que Remiro terminó besando, sobre todo el poste derecho de su portería, clave en los dos tiros, casi de forma consecutiva, de Dani Olmo (m. 47 y m. 49) y el córner postrero de Rashford (m.90 +1) que privó al inglés de un 'gol olímpico'.

Tres en el palo derecho y dos largueros -el cabezazo de Lewandowski con paradón del meta vasco (m. 66) y el de Koundé (m. 85)- terminaron desquiciando a Lamine Yamal, agotado de tanto regatear con éxito individual, pero sin premio colectivo.

SAN SEBASTIÁN, 18/01/2026.- El delantero del Barcelona Lamine Yamal (2-i) pelea un balón con varios jugadores de la Real, durante el partido de LaLiga EA Sports que Real Sociedad y FC Barcelona disputan este domingo en el estadio de Anoeta, en San Sebastián. EFE/Juan Herrero

Lamine Yamal se escapa de tres jugadores de la Real Sociedad en el partido de Anoeta. / Juan Herrero / EFE

Desquiciado y agotado acabó porque el extremo ha encadenado 20 partidos de forma consecutiva, algo inimaginable cuando empezó la temporada con tanto problema físico. Y ha completado el 93% de los minutos posibles.

12 asistencias / 10 goles

No son, sin embargo, esos números de fiabilidad lo que más delata el retorno de Lamine sino la imagen que proyecta en el campo, dominando con autoridad el juego. Suma 12 asistencias, nueve en la Liga incluida la que le regaló a Rashford, y 10 goles esta temporada. O sea lleva dobles figuras a mitad justa de temporada.

Lamine no jugará el miércoles en la Champions por sanción. Descansará tras encadenar 20 partidos consecutivos, completando el 93% de los minutos posibles

Al extremo se le ve, de nuevo, deslizándose con elegancia sobre el césped como si la pubalgia pertenecería ya para siempre al bául de los recuerdos. Y Lamine, curiosamente, no se ha perdido ni un solo encuentro desde la primera derrota en Sevilla (4-1) el pasado 5 de octubre.

Ahora le toca descansar, aunque de forma obligada. Está sancionado en la Champions, por lo que se perderá el duelo del miércoles en Praga ante el Slavia. Pero Flick, a pesar de caer otra vez en la piedra de Anoeta, ya sabe que el mejor Lamine ha regresado.

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