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EL APUNTE

Que pasen los mariachis, por Jordi Puntí

El Barça amansa el resurgir de Vinícius para coronarse supercampeón (3-2)

Álvaro Arbeloa, durante su presentación y primera rueda de prensa como técnico blanco en Valdebebas

Álvaro Arbeloa, durante su presentación y primera rueda de prensa como técnico blanco en Valdebebas / DPA vía Europa Press / DPA vía Europa Press

Jordi Puntí

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El pospartido de la victoria del Barça en la Supercopa se ha alargado más de lo habitual, sobre todo si tenemos en cuenta que las reacciones del perdedor después de la final forman parte de la alegría barcelonista, casi como quien contrata a una banda de mariachis para amenizar la fiesta. Levantada la Copa, las redes sociales se llenaron de vídeos de los jugadores haciéndose fotos con la familia, brindando en el avión o ensayando coreografías musicales.

Mientras, desde Madrid intentaban cambiar el relato: los blancos habían merecido ganar, el gol decisivo de Raphinha era una pifia, Vinicius había marcado un gol de bandera... El autoengaño quería tapar las vergüenzas de un equipo pequeño que había jugado con miedo, encerrado atrás, y sólo las acciones individuales y las decisiones del árbitro le habían dado un poco de oxígeno.

YEDA (ARABIA SAUDÍ), 11/01/2026.- El delantero del Real Madrid Vinícius Jr durante la final de la Supercopa de España entre el FC Barcelona y el Real Madrid, este domingo en el estadio Ciudad Deportiva del Rey Abdalá de Yeda (Arabia Saudí). EFE/ Kai Försterling

El delantero del Real Madrid Vinícius Jr durante la final de la Supercopa de España entre el FC Barcelona y el Real Madrid, este domingo en el estadio Ciudad Deportiva del Rey Abdalá de Yeda (Arabia Saudí). / Kai Försterling / EFE

Pero este discurso se agotó con el despido fulminante de Xabi Alonso: ahora ya tenían al chivo expiatorio. Pactado o no, con o sin acritud, es fácil suponer que Florentino ha elegido a Vinicius por razones económicas: le salía menos caro echar a un entrenador poco convincente y frío que no arriesgarse a perder el negocio del brasileño (que pronto seguramente renovará su contrato).

Un hombre de la casa

El nuevo entrenador blanco, ahora, es un hombre de la casa, que lo sabe todo del club, y suplirá su inexperiencia con una personalidad fuerte y agresiva, como un aficionado más. Florentino busca en Arbeloa al antibarça, un poco como Mourinho cuando Guardiola lo ganaba todo. La facilidad con que ha dicho que sí, como si ya lo esperara, me han recordado cuando el Barça fichó a Xavi Hernández. También un mito del club, que conocía la casa pero con poca experiencia.

En su presentación, Xavi habló de su barcelonismo pero también de Cruyff y del estilo de juego no negociable; luego a menudo le perdió el temperamento de ser un culé en el banquillo. El martes, en rueda de prensa, Arbeloa no habló de estilo de juego, sino de ilusión por estar en el “mejor club de la historia” y del privilegio de haber jugado en el Madrid de Mourinho. Como suele decir Valdano, donde el Barça ve el poder, el Real Madrid ve grandeza. Creo que reiremos.

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