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Andà p'alla, bobo

Florentino no perdona: ¿Y si se le ocurre intervenir en las elecciones del Barça?

Andá pallá Bobo by Emilio Pérez de Rozas

Andá pallá Bobo by Emilio Pérez de Rozas / ·

Emilio Pérez de Rozas

Emilio Pérez de Rozas

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El Barça había sido eliminado en los octavos de final de la Copa del Rey, no jugó la final de la Supercopa y fue eliminado en la fase de grupos de la Champions. Estaba KO. Tanto es así que se acababa la temporada 2022-23 en la que había ganado LaLiga y la Supercopa, cuando Joan Laporta le pidió a Robert Lewandowsky que no metiera más goles. Llevaba 23 y si llegaba a 25, el Barca tenía que pagarle un bonus al Bayern de Munich de 2,5 millones de euros.

El Barca estaba asfixiado. Y, en ese contexto, con un Barça en el barro, emergió un salvador inesperado para rescatarlo: Florentino Pérez Rodríguez, presidente del Real Madrid. ‘Flo’ le encargó a Anas Laghrari, su amigo, banquero y conseguidor de dinero, que le buscase a Laporta, aunque fuesen prestados, cientos de millones de euros para reflotar al ‘més que un club’ y evitar que firmase con Javier Tebas, presidente de la patronal, y con CVC.

Florentino y Laghrari, que acababan de firmar, en mayo de 2022, una operación de 360 millones de euros con Sixth Street, le proporcionaron a un Laporta desesperado, muy necesitado, 517 millones de euros a cambio del 25 % de los derechos de TV del Barca durante los próximos 25 años. Con ese dinero, el FCBarcelona empezó a arreglar su límite salarial de LaLiga, que pasó de -144 a +373.

Puede que Florentino Pérez recuerde hoy, en Yeda, que salvó a Joan Laporta de la quiebra, hizo la vista gorda con el 'caso Negreira', con el golazo de Barça Studios a LaLiga y hasta con la inscripción de Dani Olmo por el CSD, puede.

Es posible que hoy, cuando Joan Laporta y Florentino Pérez se den la mano protocolariamente en el lujosísimo palco de Yeda, el ‘ser superior’ pensará que un día salvó al Barça, que otro día no dijo nada cuando su amigo le metió un golazo a LaLiga con la venta del 49% de Barça Studios por 200 millones, que durante mucho tiempo, en marcha ya el ‘caso Negreira’, dijo que “el Madrid y el Barça deben llevarse bien” o que toleró, sin rechistar, que el Gobierno, a través del CSD, inscribiese a Dani Olmo sobre la campana (mira, en Arabia, fue donde hubo aquel corte de mangas del presidente azulgrana).

Hay quien dice que Florentino, que acaba de llegar a Yeda pues el Real Madrid ha acudido a Arabia con una pinza en la nariz, perfil bajo y permitiendo que Laporta haga la mayor campaña de su vida, convirtiéndose en el jeque del fútbol, atendiendo y complaciendo a decenas de enviados especiales a la Supercopa y siendo el lugarteniente del presidente Rafael Louzán y colega de Javier Tebas, ya sabía que, un día u otro, Laporta lo dejaría tirado, no solo con los árbitros, la Federación, LaLiga, también con la SuperLiga.

El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, ha recibido, en el hotel de concentración del equipo barcelonista en Yeda (Arabia Saudí), a representantes de peñas barcelonistas de Muscat (Omán), Baghdad (Irak), Shanghai (China) y Basra (Irak).

Joan Laporta, ha recibido, en Yeda, con peñistas de Omán. / FC Barcelona / EFE

Y es que a Florentino, entre otras cosas, se le ha olvidado que Laporta está en campaña electoral desde hace meses e igual que bautiza, en vivo y en directo, su programa favorito de TV3, ‘Fanzone’, anuncia, a bombo y platillo, para mayor gloria de sus votantes, que aquel que era su amigo y banquero ya no lo es y, además, le cae mal, muy mal, vamos que ya no nos hablamos, aunque esta noche será muy cortés con él.

Es de suponer que tanto Laporta como el séquito que le rodea, desde su vicepresidente y amigo Rafa Yuste hasta su asesor mejor pagado Enric Masip, pasando por Alejandro Echevarría y su jefa de gabinete Manana Giorgadze, por no hablar, o sí, de su experto DIRCOM, Gabriel Martínez, hayan pensado muy bien lo que han hecho y el paso que han dado.

"Hasta el final"

Puede que todo forme parte del folklore en el que se mueve y vive el fútbol. Puede. Pero buscarse un enemigo como Florentino Pérez Rodríguez, cuyo poder va mucho más allá de los despachos futboleros y, por descontado, de las plantillas, entrenadores, futbolistas, alineaciones, victorias y títulos, tiene mucho peligro, mucho. Ultimamente, el propio Laporta ha bromeado reiteradamente sobre el poder y todo lo que se mueve en el palco del Santiago Bernabéu donde se citan todo tipo de personalidades y donde, sin duda, hay más información (de todo) de lo que puede manejar, incluso, el CNI (Centro Nacional de Inteligencia).

Florentino ha prometido que va a por todas. “Hasta el final”. Que va a por el Barça y el Barça, para muchos, es Joan Laporta. Y este Barça ha hecho cosas muy raras, poco transparentes. Hay muchos opositores y, ya no digamos precandidatos, buscando ‘el papelito’. Y, si alguien tiene contactos en este mundo y en el otro, es Florentino Pérez Rodríguez.

La campaña que está protagonizando Laporta en todos los sentidos es, sin duda, un pasaporte para salir reelegido, pero como me dijo el otro día un precandidato “hay muchas brasas y, si cae una brizna de fuego, arderá todo”. Florentino no se ha distinguido en esta vida, ni en lo deportivo ni en lo empresarial, por ser un incendiario, pero jamás nadie ha tratado de ridiculizarlo tanto, tanto, como ha hecho ultimamente Joan Laporta.

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