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Derbi catalán

Los Mossos y el Espanyol ultiman los detalles del dispositivo de seguridad: ni simbología del Barça, ni mochilas y con redes tras las porterías

Los cuerpos de seguridad y el club prevén un ambiente tenso en el derbi catalán que se celebra este sábado en Cornellà, que coincidirá con el regreso de Joan Garcia al estadio blanquiazul

Afición perica en el RCDE Stadium.

Afición perica en el RCDE Stadium.

Barcelona
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El aire está tan tenso que podría cortarse con un cuchillo. El regreso de Joan Garcia al RCDE Stadium este sábado con motivo del derbi catalán que enfrentará al RCD Espanyol y el FC Barcelona ha activado todas las alarmas tanto en el propio club como entre los cuerpos de seguridad, y ambos han ultimado los detalles del dispositivo en una reunión mantenida esta semana.

No se permitirá, como es habitual, el acceso al estadio con objetos voluminosos susceptibles de ser lanzados al campo, así como tampoco, de forma excepcional para este encuentro se permitirán "bolsos de grandes dimensiones, bolsas de deporte o mochilas". Así lo ha especificado el club blanquiazul en un comunicado emitido este martes, con consejos para los aficionados que vayan a desplazarse al campo a presenciar el partido de este sábado 3 de enero a las 21.00 h. contra el Barça.

Del mismo modo, en el comunicado se especifica que "no se permitirá el acceso a ninguna persona que porte camisetas, bufandas, gorras, banderas o cualquier otro distintivo del equipo visitante". El dispositivo, coordinado entre los Mossos d'Esquadra y el propio club, prevé una seguridad reforzada tanto por la condición de derbi como por la situación provocada por el regreso del que fuera el portero del Espanyol y que hoy milita en las filas barcelonistas.

Redes de contención

En los últimos días, el club informó de la instalación de una red de seguridad en ambas porterías del RCDE Stadium con el objetivo de garantizar la seguridad de todos los asistentes y favorecer un desarrollo adecuado del evento. Las llamadas compartidas en redes sociales a los aficionados a lanzar objetos como ratas de peluche al campo y el apercibimiento que ya ostenta el estadio blanquiazul han obligado a la directiva del club a extremar las medidas de precaución para evitar situaciones indeseadas contra el portero azulgrana.

Además, desde el Espanyol han avisado a todos los socios y socias de las consecuencias que podría tener saltarse dichas normas. En caso de infracción el club podría aplicar desde amonestaciones privadas hasta medidas más graves como la suspensión o la pérdida de la condición de socio o abonado durante 5 años, además de sanciones económicas que puedan imponer los estamentos competentes entre 150 euros y 650.000 euros.

"Momento histórico"

"El RCD Espanyol vive actualmente un momento histórico, con una destacada posición en la clasificación de Primera División, fruto del trabajo, el esfuerzo y la unión de todo el espanyolismo. En este contexto tan especial, el club quiere hacer un llamamiento a la calma, al respeto y al buen comportamiento de nuestra afición, que siempre ha sido y sigue siendo motivo de orgullo por su apoyo ejemplar y su manera de animar al equipo dentro y fuera del estadio. Desde el RCD Espanyol agradecemos la colaboración de todos los asistentes y os animamos a seguir estas indicaciones para vivir una jornada de fútbol segura y con el mejor ambiente posible", termina el comunicado.

Este mismo lunes fueron ya las peñas del Espanyol las que llamaron a la afición a "tener la cabeza fría" ante la tensión que presumiblemente se vivirá este sábado en Cornellà. "Es esencial tener, dentro de lo posible, la cabeza fría", decían en el texto. "Hay muchos factores externos que nos miran con lupa y están deseando podernos atacar. Por eso, no podemos olvidar que el Estadi ya está apercibido de cierre y, por tanto, debemos ser conscientes de lo que nos jugamos como afición", se podía leer a continuación.

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