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Los protagonistas del deporte 2025 (3)

Kirsty Coventry, una mujer al frente de los desafíos del deporte mundial

La exnadadora de Zimbabue fue elegida en el mes de marzo nueva presidenta del Comité Olímpico Internacional, la primera de la historia del organismo.

Kirsty Coventry, presidenta del Comité Olímpico Internacional (COI).

Kirsty Coventry, presidenta del Comité Olímpico Internacional (COI). / CYRIL ZINGARO / EFE

Sergio R. Viñas

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Kirsty Coventry es el mensaje. Un mensaje necesario e imprescindible que el olimpismo quiso gritarle al mundo el pasado 20 de marzo. Desde un resort de lujo del Peloponeso griego, el conservador, aristocrático y envejecido senado que rige los destinos del deporte mundial (o debería hacerlo, llegaremos a eso), designaba a su nuevo pope. Y frente a candidatos más tradicionales, más apropiados para el molde clásico del Comité Olímpico Internacional, 62 hombres y 44 mujeres la eligieron a ella.

Ese 'ella' resume el rasgo más evidente del cambio. Por primera vez en la historia, una mujer asumía la presidencia del COI. Pero Coventry también ponía sobre la mesa su condición de africana y su juventud, 41 años en el momento de su designación. Una apertura a unos nuevos tiempos que redujo a la condición de mero asterisco la realidad de que Coventry era, hasta el momento de su elección, ministra de Deportes de Zimbabue, un régimen autoritario que, según Amnistía Internacional, "reprime de manera sistemática la disidencia".

Kirsty Coventry, nueva presidenta del COI.

Kirsty Coventry junto a su predecesor, Thomas Bach. / Laurent Cipriani / AP

Victoria ante Samaranch y Coe

Coventry derrotó a la diplomacia tradicionalista de Juan Antonio Samaranch Salisachs y al hiperliderazgo descarado de Sebastian Coe, ganando por mayoría absoluta en la primera votación, en la que también participaron otros cuatro candidatos. Llegaba bendecida por el presidente saliente, Thomas Bach, y ese era un aval importante en una institución renuente por definición a los grandes cambios de fondo. Aunque la carcasa sea completamente diferente, el olimpismo vio estabilidad y continuismo en Coventry, doble campeona olímpica de natación.

Sin embargo, el olimpismo se encuentra en un momento más crítico de lo que pueda aparentar. En cierta medida, el COI vive una crisis existencial, en la que tiene que decidir si afrontar el desafío de pasar de ser un regulador y organizador de grandes eventos a un agente internacional e independiente de primer orden que gobierne, de verdad, el deporte mundial y guíe su adaptación a unos tiempos cambiantes. La audacia de Coventry, como líder del olimpismo, ha de ser determinante ese debate.

El COI vive una crisis existencial, en la que tiene que decidir si afrontar el desafío de pasar de ser un regulador y organizador de grandes eventos a un agente internacional e independiente de primer orden que gobierne, de verdad, el deporte mundial

El dilema con Rusia

El estatus del deporte ruso sigue siendo un nudo por resolver. El COI se sometió a la presión de las potencias occidentales cuando propició el veto a Rusia días después de la invasión a Ucrania, saltándose (o al menos acelerando de forma inaudita) sus propios mecanismos. Buscar, a posteriori, argumentos que permitieran sostener en el contexto olímpico la exclusión de Rusia y también de Bielorrusia no sirvió para esconder la realidad.

Kirsty Coventry, candidata a la presidencia del COI.

Kirsty Coventry, durante su etapa de nadadora olímpica. / Reuters

Coventry ha heredado esa patata caliente que está tratando de enfriar poco a poco. Hace menos de un mes, el COI abrió la puerta a la participación con himno y bandera de los deportistas rusos en los Juegos Olímpicos de la Juventud que se disputarán a finales de este año en Senegal. Un deshielo a expensas de que un futuro fin de la guerra con Ucrania permita una reintegración total de Rusia en el Movimiento Olímpico.

Con las diferentes llamadas a la exclusión de Israel (mucho más tibias y menos poderosas que con Rusia), sin embargo, Coventry se ha mantenido firme, apelando a que el deporte israelí no ha contravenido la sacrosanta Carta Olímpica, desligando, aquí sí, la actividad deportiva y militar del país.

Kirsty Coventry y Pau Gasol, el día de su elección como presidenta del COI.

Kirsty Coventry y Pau Gasol, el día de su elección como presidenta del COI. / Associated Press/LaPresse / LAP

Los Ángeles 2028 y la convivencia con Trump

Los equilibrios geopolíticos se presentan como el mayor desafío para Coventry en su mandato de ocho años, prorrogable hasta 12. Los Ángeles 2028 será la cita clave, con un Donald Trump que llegará a la cita henchido por la sumisión que le está brindando la FIFA de Gianni Infantino para el Mundial del próximo verano. La determinación de Doha por albergar los Juegos Olímpicos de 2036, con todo lo que implica, incluido el traslado de fechas fuera del tórrido verano qatarí, también pondrán en examen su presidencia.

Los Ángeles 2028 será una cita clave para Coventry, con un Donald Trump que llegará a la cita henchido por la sumisión que le está brindando la FIFA de Gianni Infantino

A partir de ahí, la sempiterna lucha contra el dopaje, la cuestión no resuelta del rol de las deportistas trans, el potencial encaje de los deportes electrónicos en el olimpismo, el diferente grado de democratización de las estructuras deportivas en el mundo y la adaptación a los hábitos de consumo de las nuevas audiencias marcarán el éxito o el fracaso del mandato de Coventry. La historia, no obstante, ya la ha escrito.

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