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Andà p'alla, bobo

…y pensar que el Real Madrid rechazó a Pedri porque no daba el nivel

Andá pallá Bobo by Emilio Pérez de Rozas

Andá pallá Bobo by Emilio Pérez de Rozas / ·

Emilio Pérez de Rozas

Emilio Pérez de Rozas

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Cuando veo jugar a Pedri me acuerdo de la anécdota que me contó un día un exjugador (reciente) del Real Madrid. Uno de los días de entrenamiento, Xabi Alonso y Cristiano Ronaldo caminaban juntos hacia el campo de prácticas y, de pronto, Xabi le preguntó a CR7 por qué salía a entrenar con zapatillas de baloncesto.

El serio, profesional y altivo Cristiano Ronaldo, sabedor de que era el mejor jugador del mundo (según él), le comentó, con cierto desdén, a su compañero: “Pero qué dices, perdona estas son las últimas Nike que me han enviado”. Y el actual entrenador del Real Madrid le replicó, mientras señalaba sus pies con la mirada y se los mostraba con un gracioso gesto de su mano derecha: “Perdona, pero a fútbol se juega con Adidas y a baloncesto, con Nike”.

Pues sí, la botas de Pedri son Adidas, mira, como las de Leo Messi y Lamine Yamal. Vaya. Unas botas que tienen hasta apodo, pues se denominan ‘PREDRI’, una mezcla entre su nombre y el de sus zapatillas. Y hasta llevan un plátano de Canarias dibujado, ya que Pedri es único incluso en eso. Nada de grandes lujos ni patrocinadores universales, caros, galácticos: plátanos de Canarias.

Pedri es la pausa, el ritmo, el director, el motor, el cerebro, la extensión de Flick en el campo, la aceleración, el metrónomo. Pedri es otra cosa.

Viendo jugar a Pedri y viendo jugar al Real Madrid, lo primero que me viene a la cabeza es cómo estaría ahora el equipo de Alonso, otro renombrado Adidas, con el canario en su once titular, la de goles y asistencias que el mago culé le hubiese proporcionado a Mbappé, Vinicius Júnior, Rodrygo, Brahim, Endrick y Gonzalo. Qué grandes flechas si tuviesen un gran arco. En serio, produce escalofríos pensar el rendimiento que los blancos podrían sacar de este futbolista prodigioso.

Y es que, sí, el Barça tiene de todo y todo muy bueno. Tiene presente y tiene mucho futuro. Pero, sobre todo, por encima de todos, tiene a Pedri. Porque el gol de ayer de Raphinha, que desatasca un partido enredado, espeso, difícil de resolver, es obra, en un 75% (o más) de Pedri, que es quien conduce el balón, lo ata a sus ‘PREDRI’, cruza las líneas rivales y se lo cede en profundidad a Raphinha cuando quiere y debe, para que el brasileño cierre el gol.

Raphinha y Pedri se abrazan tras el primer gol del brasileño.

Raphinha y Pedri se abrazan tras el primer gol del brasileño. / Jordi Cotrina

En febrero de 2018, cuando Pedri tenía apenas 15 años, José Ángel Sánchez, Director General del Real Madrid y, por supuesto, mano derecha de Florentino Pérez, convenció a la familia de Pedri para que se sometiese a una prueba, durante una semana, en los campos de Valdebebas, lo que ellos llaman ‘La Fábrica’. Transcurridos esos siete días, Pedri fue trasladado a un pequeño despacho donde le informaron que el Real Madrid no lo quería.

Balón a Pedri

“Me hicieron un favor”, explicaría más tarde la actual estrella del Barça, de la selección y del mundo entero. “La verdad es que pasé un frío tremendo y, sí, me hicieron un favor cuando me dijeron que no me querían. ‘No das el nivel’, fueron sus palabras. Y eso me permitió acabar en el Barça, que es donde quería jugar”.

Repito, puedes coger a un montón de futbolistas azulgranas y disfrutar de todas sus virtudes, pero la mezcla, el futbolista total, solo lo encuentras en Pedri. “Cuando se complica un poco el tema, le das el balón a Pedri y él te lo soluciona todo", dijo anoche Eric García, el comodín de Hansi Flick, el gladiador por el que comienza el once del líder.

En febrero de 2018, cuando Pedri tenía solo 15 años, estuvo una semana a prueba en Valdebebas y el Real Madrid lo descartó porque, según sus técnicos, no daba el nivel.

Pedri es líder, Pedri es genialidad, Pedri es ritmo, Pedri es control, Pedri es giro, otro giro, otro giro, Pedri son los ojos del equipo, Pedri es el entrenador en el campo, Pedri es el cerebro culé, Pedri son los pies barcelonistas, el derecho y el izquierdo, Pedri es el pegamento del campeón, Pedri es el que tiene el partido en su cabeza, Pedri es el que sabe qué le interesa al equipo en cada microsegundo y cómo resolver los problemas, Pedri es el ‘influencer’ azulgrana, Pedri es el motor y la gasolina, Pedri es la pausa y la aceleración, Pedri es el timonel de las transiciones, Pedri es casi gol en cada inspiración.

Por eso, cuando el ‘dios’ Andrés Iniesta va al Spotify Camp Nou, suele ir acompañado, como ayer tarde, de Paolo Andrea, su segundo hijo (Valeria, Paolo Andrea, Siena, Romeo y Olympia), sin duda para enseñarle, con el deambular de Pedri por el campo, lo que solía hacer papá cuando vestía esa misma camiseta.

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