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Fútbol

Tsygankov resucita al Girona, que consigue salir del descenso (1-2)

El doblete del ucraniano en el último cuarto de hora de partido revive al equipo de Míchel

El centrocampista ucraniano del Girona Viktor Tsygankov celebra su gol, gol del empate ante la Real Sociedad, durante el partido de la jornada 16 de LaLiga entre la Real Sociedad y el Girona FC, este viernes en el Reale Arena de San Sebastián.

El centrocampista ucraniano del Girona Viktor Tsygankov celebra su gol, gol del empate ante la Real Sociedad, durante el partido de la jornada 16 de LaLiga entre la Real Sociedad y el Girona FC, este viernes en el Reale Arena de San Sebastián. / Javier Etxezarreta / EFE

Laia Bonals

Laia Bonals

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El Girona quiere volver. Lo intenta, está luchando por dejar de vivir en el alambre. Contra la Real Sociedad (1-2) tiró de carácter y de fútbol, tras una segunda parte donde los de Míchel se vieron a sí mismos como antes. Tsygankov marcó un doblete en el último cuarto de hora que le devolvió la vida y la ilusión al equipo catalán.

Todo terminó bien, pero el inicio fue frustrante. El equipo de Míchel no dominó, pero achicó los ataques de una Real Sociedad muy consciente de su situación. Llegaba, apretaba, tiraba hacia delante, pero flaqueaba la convicción y la puntería. Tsygankov lo probó desde la frontal del área, pero Remiro rechazó con la punta de los guantes. Y la Real se adelantó para poner contra las cuerdas al equipo de Míchel. Una pasada profunda para Guedes le dejó solo ante Gazzaniga, que se quedó a medio camino, flojo en el aguante y no consigue atajar.

Con el 1-0 se llegó al descanso. Arnau estuvo cerca en el segundo tiempo con un disparo desde fuera del área, pero se terminó marchando por el lateral de la portería. El Girona tiró de terquedad y le salió bien. Bueno, y de Tsugankov. El ucraniano resucitó al Girona con un doblete en el último cuarto de hora de partido. Primero llegó el tanto del empate tras un pase exquisito de Ounahi, que le devolvió el pase previo a Tsygankov, que se plantó delante de la portería. Firmó un remate acrobático y el 1-1 le daba argumentos para creer.

Y así lo hizo. Volvió a aparecer el mismo, con una rabona desde el centro del área, para sellar la primera victoria fuera de casa desde el 13 de mayo de este año. Con el triunfo, los de Míchel salen de la zona de descenso, por un punto por encima de Mallorca, pero pueden volver a respirar. Anoeta puede ser un punto de inflexión para este equipo, que quiere volver a sentirse bien en su piel. Contra la Real, las cosas volvieron a salir. Un gran punto de partida.

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