Pesca
Sandra Osorio, campeona de España de pesca submarina: «Era un deporte de hombres y nadie quería venir conmigo»
La joven pasó en pocos años de estar a punto de ahogarse al ir sola por primera vez a competir contra los mejores del mundo.

Sandra Osorio, con una captura. / CEDIDA
La pesca submarina se practica sin bombonas de oxígeno, con plomos en el cuerpo y un pequeño arpón preparado para disparar bajo el agua. Requiere cierto aguante de apnea y forma física para desplazarse rápidamente en las profundidades. Pero, los que la practican, confiesan que el secreto está en sumergirse una y otra vez. Esa es la forma de «hacerse bueno». En España la competición federada existe desde los años 50 y hasta hace poco tiempo fue un deporte muy masculinizado. Con todo, la brecha de género está comenzando a romperse y las mujeres se están abriendo paso, sin posibilidad de vuelta atrás.
Aunque estamos en 2025, no está siendo fácil. La historia de Sandra Osorio así lo confirma. La joven pontevedresa, residente en Vigo, es en estos momentos la referente gallega de este deporte. Entre otras cosas porque hasta que ella convenció a otras tres chicas para que se iniciasen, era la única. Su camino desde la primera vez, poco antes de la pandemia, hasta que comenzó a acumular trofeos fue turbulento y solitario. Pero sus ganas le empujaban a hacerlo una y otra vez, y ahora está recogiendo sus frutos.
«Yo conocí este mundo de casualidad, probando con un amigo. Me gustó y quise seguir, pero es un deporte de hombres y nadie me quería acompañar», cuenta. Eso no la frenó. Se compró un equipo propio y se lanzó de nuevo al mar. No es salir a caminar o montar en bicicleta, requiere de cierta especialización y no tuvo un buen inicio: «Ese primer día casi me ahogo. De repente no sabía donde me había metido», confiesa.

Sandra, con una captura. / CEDIDA
Cada vez se metía en el agua sabía un poco más que la vez anterior, aprendía con la práctica. Durante este tiempo también frecuentaba una tienda de pesca regentada por otra mujer que le servía como confidente; ella le insistía en que se anotase a un campeonato, pero Osorio no lo veía claro. El argumento clave para convencerla fue la posibilidad de conocer a otras chicas como ella. «Fui medio engañada porque llegué y no había ninguna. Me gustó haberme atrevido, pero me puse nerviosa, capturé un pez y decidí salir», recuerda. Ella estaba acostumbrada a practicar en días tranquilos, soleados, y al competir cualquier cosa puede pasar. Se metió en el agua y no veía nada. No estaba hecha a aguas revueltas.
Sandra aguanta alrededor de un minuto y medio bajo el agua. Hay marcas más altas, pero le sirve para hacer buenas capturas, sobre todo aquí. Galicia tiene sus propias casuísticas: se hacen subidas y bajadas constantes porque a pocos metros se encuentran peces con facilidad. En el sur de España deben ir a zonas más profundas, de alrededor de 40 metros. Otro hándicap es que en la comunidad, en otoño, invierno y primavera, solo se puede practicar pesca submarina los findes de semana y festivos, mientras que en otros lugares no hay restricciones. Eso sí, estar acostumbrado a la temperatura del agua del norte evita muchos impactos: los deportistas del sur de esta disciplina suelen sumergirse a unos templados 20 grados. El tiempo mínimo de buceo son dos horas, pero pueden durar hasta cinco.
Osorio indica que cuanto más pese el pez, más vale y que todas las capturas se destinan a la caridad. «Además la pesca submarina es muy selectiva porque sólo coges lo que quieres», añade.
Ascenso al pódium
Cuando llegó la pandemia, la pontevedresa y sus compañeros tuvieron que parar. Un año después retomó y volvió con fuerza. «Encontré un club de pesca que se preocupaba mucho por todo, organizaban eventos y hacían limpieza de fondos marinos», dice. Con ellos fue a campeonatos de España. En el primero quedó de última, pero este año ganó el primer puesto. En apenas cuatro años se erigió como la número 1 del país.
Tras ello, pasó a competiciones europeas y acabó en un campeonato del mundo en Brasil. Quedó décima de todo el mundo. «Piensas en ese país y quizá piensas en sol, aguas cristalinas y peces de colores, pero al llegar la situación era terrorífica: tuve que superar mis miedos porque estaba acostumbrada a Galicia y a aguas más blancas. Bajé siete metros y me encontré con oscuridad total», dice.

Una imagen con el equipo español de pesca submarina. / CEDIDA
Ahora continúa entrenando para futuros encuentros deportivos y anima (y hace un llamamiento) para que vayan más mujeres a probar. «La gente tiene la mente más abierta y no hay que perder la ilusión. Además aunque un día no cojas nada, pasas una buena jornada, ves lo que hay debajo del mar y ya merece la pena», indica.
Aprendiz de sastre
Sandra explica que es de baja estatura y que los neoprenos para la pesca suelen ser de hombre. Siempre que se compró uno, tuvo que buscar un sastre especializado para arreglar su traje. Encontró Zifios, el único de toda Galicia especializado, y comenzó a ir asiduamente. «Yo estaba sin trabajo y él siempre me hablaba de lo estresado que estaba, por lo que le propuse que me enseñase el oficio y así podría ayudarle», recuerda.
Ella ya tenía antecedentes de ayudar en su casa a hacer arreglos y remates, no era un mundo totalmente desconocido, y dedicarse a apañar neoprenos, trajes de pescadores o de buceadores era algo muy relacionado con su pasión.
Suscríbete para seguir leyendo
- La inversora que acusa a Laporta de estafarle presenta un contrato firmado pese a que él lo negó
- El único reproche de Flick en el Barça: 'Tenemos que ser más resolutivos ante la portería
- El Girona oficializa la incorporación de Ter Stegen, que no podrá jugar contra el Barça
- La guerra de los Rossi y sus mujeres, el culebrón que sigue toda Italia
- Barça-Goldman Sachs: se coge antes a un mentiroso que a un cojo
- Marc Vivés, director deportivo del Barça femenino: 'La continuidad de Alexia la valoraremos cuando termine la temporada
- Olvidado Rossi, Márquez ya es el ídolo de los 'ducatistas
- Tremenda 'rajada' de Mourinho en la que señala a Arbeloa: 'Hay gente que no ha hecho nada entrenando a grandes equipos