Maternidad y deporte
Abbie Ward, campeona del Mundo de rubgy con Inglaterra: "He librado batallas muy duras para volver a la élite tras la maternidad"
El placaje 'retardado' del "matón" Curry lesiona a Mallía y abre un incendio en el rugby

Abbie Ward juntoa su hija Hallie tras ganar el título mundial. / Instagram

Abbie Ward (Scott, 1993) lleva una década vistiendo los colores de su Inglaterra natal en la segunda línea del equipo nacional de rugby. Sin embargo, los mejores resultados de su carrera le llegaron tras parar en seco una temporada y ser madre. Su caso ha inspirado a miles de mujeres deportistas y ha servido como experimento en el deporte de élite inglés al ser la primera jugadora en beneficiarse de la nueva política de maternidad de la Rugby Football Union el año pasado, que incluye 26 semanas de licencia con salario completo. Recientemente, compartió su testimonio en el congreso de mujeres deportistas (IWISC) impulsado por la UFEC en Barcelona.
En 2024, tras ser madre, se coronó campeona del Mundo junto a la selección inglesa de rugby. ¿Es la prueba de que hay vida más allá de la maternidad?
Sí, sin duda. Llevo casi una década jugando con la selección inglesa y asombrosamente, mi mejor resultado con las 'Red Roses' vino tras ser madre. Habíamos perdido las finales de 2017 y 2022 y tenía el corazón roto. Con la noticia de mi embarazo pude abstraerme de esa última y dolorosa derrota pero sabía que tenía que hacerlo distinto. Solo tenía tres años hasta el próximo Mundial y jamás me hubiera imaginado levantar la copa de campeonas en casa con mi hija en las gradas. Todavía tengo escalofríos cuando lo recuerdo porque me demostró muchísimo a mí y a todos los presentes. Fue una experiencia maravillosa.
Su caso ha servido para romper mitos hasta ahora muy arraigados.
Cuando me quedé embarazada no sabía qué esperar. No había ningún tipo de políticas al respecto en el rugby profesional. Era una situación nueva para todos. Siempre fui algo inocente y tenía claro que quería volver a jugar así que traté de involucrar a todo el personal de mi alrededor para conseguirlo, no sabía lo difícil que podía ser. Todo lo que sabía era que quería volver tan rápido como fuera posible y sobre todo demostrar que se puede ser madre y jugadora de rugby profesional a la vez. No buscaba solo inspirar en el deporte a nivel profesional, sino también en el deporte base. Me sorprendió la cantidad de mujeres que me contactaron contándome que tuvieron que dejar el deporte porque no tenían conocimiento de que se pudiera hacer de otra forma, pero que al verme se les habían removido cosas por dentro. La maternidad es muy dura, física y mentalmente, y el deporte ayuda mucho a gestionarla también.
"Me pregunté mucho si sería físicamente capaz e igual de competente que antes. También me lo planteé a nivel mental. ¿Estaba dispuesta a seguir metiendo la cabeza en donde la metía antes en pleno contacto? Y me preguntaba si persistía esa determinación de jugar a rugby que siempre había tenido o preferiría estar en casa con mi hija"
¿Esperaba encontrarse distinta cuando volvió al campo?
Sí. No podía imaginar realmente cómo sería. Me pregunté mucho si sería físicamente capaz e igual de competente que antes. También me lo planteé a nivel mental. ¿Estaba dispuesta a seguir metiendo la cabeza en donde la metía antes en pleno contacto? y me preguntaba si persistía esa determinación de jugar a rugby que siempre había tenido o preferiría estar en casa con mi hija. No sabía cómo me iba a sentir, pero ha sido un proceso realmente brutal verme en el punto más vulnerable de mi vida y luego darme cuenta de que soy mucho más fuerte de lo que jamás hubiera imaginado. Ahora mismo, mi ilusión es poder acercar a mi hija al deporte que me ha demostrado tantas cosas y del que creo tan firmemente en los valores.
¿Cómo fue ese proceso?
He librado batallas muy duras para conseguirlo. Tanto a nivel físico como mental. Tienes que volver a encontrar quién eres como persona después de ser madre y debes encontrar también tu lugar en el deporte. Por suerte, en el deporte de equipo, tus compañeras son también tu red de apoyo y no estuve sola en ningún momento. Reconectar con ese grupo de personas me dio mucha fuerza para encontrarme. Lo que he aprendido es que en el deporte muchas veces se nos ve simplemente como activos necesarios para competir, pero necesitamos profundizar algo más en las facetas personales de los deportistas porque el apoyo fuera del deporte es fundamental para poder dar la mejor versión también en el campo. Yo he intentado capitalizar todo lo que he aprendido con mi experiencia en la maternidad para ayudar a otras mujeres que vengan después de mí.
¿Se ha conseguido establecer una serie de protocolos basados en su experiencia para las que vengan después?
Habitualmente a las mujeres se nos dice qué no podemos hacer, y no es tan habitual que se nos diga lo que sí podemos hacer. Por eso es tan importante demostrar que sí se pueden hacer las cosas. Hasta ahora parecía que si eras deportista profesional pero querías ser madre, la única forma de hacerlo era retirándose. Yo quería encontrar la forma de hacerlo de otro modo, no estaba dispuesta a terminar aquí y me rompí la cabeza para encontrar la fórmula. El rugby es un deporte complicado para el embarazo porque hay contacto. Cuando lo comuniqué al equipo médico empezó un proceso muy importante en el que trabajamos juntos para determinar qué era seguro para mí y qué no y hasta dónde quería ir.
"Mi último entrenamiento fue un martes y el jueves estaba de parto. Pero eso fue lo que yo quise hacer, una parte crucial de estas políticas es que nadie está obligado a ir más allá de dónde esté dispuesto a ir"
¿Se podría crear un protocolo genérico?
Debe ser personalizado. En mi caso evaluamos los tipos de entrenamiento y determinamos que por ejemplo podía hacer de forma segura ejercicios de tecnificación con balón y de gimnasio y lo fuimos evaluando y adaptando a lo largo de todo el embarazo. Mi último entrenamiento fue un martes y el jueves estaba de parto. Pero eso fue lo que yo quise hacer, una parte crucial de estas políticas es que nadie está obligado a ir más allá de dónde esté dispuesto a ir. Es importante individualizar los protocolos porque lo que sirve para uno no sirve para todos. Lo mismo con mi vuelta. Soy muy ambiciosa y solo me tomé dos semanas de baja y volví a incorporarme con mucha calma al equipo. Fue muy gradual, y siempre estaba condicionado por lo que yo sentía que podía y lo que no podía hacer. Supe que mi plan iba a ser muy ambicioso pero también fue muy flexible. Volví a jugar en 17 semanas. Pero me podría haber tomado un año entero libre y seguir estando apoyada porque estaba en mi derecho de hacerlo.
¿Usted tuvo algún referente para inspirarse?
No especialmente porque el rugby hace muy poco que se ha profesionalizado y no tenía en un horizonte cercano ningún caso previo. Fui el conejillo de Indias y mi experiencia servirá para las que vengan después. Más allá de los protocolos médicos que se han establecido, creo que mi caso ha servido también para dar visibilidad en redes y medios de una situación que existe, por ejemplo he mostrado mis entrenamientos embarazada para tratar de derribar ese estigma que sigue tan arraigado de decirte lo que no deberías hacer cuando estás embarazada. Ha sido una curva de aprendizaje brutal sobre el deporte y mi propio cuerpo. Yo he ido haciendo lo que sentía que era seguro para mi cuerpo y mi estilo de vida.
Suscríbete para seguir leyendo
- Marcus Rashford, tras visitar un colegio en el Raval: 'Comprendo a la perfección la situación de estos niños
- Así le ha hecho la cama el vestuario del Real Madrid a Xabi Alonso
- Muere el exdirectivo del Barça Gabriel Masfurroll a los 72 años
- Luis Milla: 'Fui al banco a pagar mi cláusula para irme del Barça al Madrid y Hacienda me hizo una inspección
- Jordi Cruyff revela que su hija padeció un cáncer muy duro justo al dejar el Barça: 'Estaba enfadado con el mundo
- Bueno para Alonso, bueno para Guardiola, bueno para el City, bueno para el Barça, malo para el Madrid
- La Vuelta llegará a las Terres de l’Ebre por primera vez en el siglo XXI
- Iniesta viendo jugar a Pedri