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CHAMPIONS LEAGUE

De nuevo Stamford Bridge siete años después: antes con Messi, ahora con Lamine Yamal

El Chelsea y el Barça se enfrentan hoy en la quinta jornada de la Champions en un plano de máxima igualdad, ambos en buena forma, segundos en sus ligas y empatados en la clasificación continental

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Lamine Yamal y Eric Garcia, en el entrenamiento matinal de este lunes en Sant Joan Despí.

Lamine Yamal y Eric Garcia, en el entrenamiento matinal de este lunes en Sant Joan Despí. / Alejandro García / EFE

Albert Guasch

Albert Guasch

Londres
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Han pasado 20 años desde que Ronaldinho se puso a bailar, agitando sus caderas, como si oyera de repente una orquesta interior, y cuando tuvo a toda la retaguardia del Chelsea desconcertada, armó la bota sin carrerilla, en un gesto técnico prodigioso que es raro aún hoy día de ver. 

Han pasado 19 años desde que Asier del Horno tatuó atolondrado sus tacos en la rodilla de Messi, quien con el 30 a la espalda galopaba ya hacia el futbolista 10 que fue luego y desquició, por primera de muchas veces, a Mourinho, al que le dio la chaladura de investirse en un agrio crítico teatral.

Han pasado 16 años desde que Iniesta puso afónico al barcelonismo y transformó por un rato a adultos respetables en auténticos orates con un gol que nadie veía ya venir y que clasificó al Barça para la final de Champions de Roma.

Los jugadores del FC Barcelona Lamine Yamal (i) y Raphinha (d) durante el entrenamiento de este lunes. EFE/Alejandro García. (Barcelona)

Los jugadores del FC Barcelona Lamine Yamal (i) y Raphinha (d) durante el entrenamiento de este lunes. EFE/Alejandro García. (Barcelona) / Alejandro Garcia / EFE

Todo esos episodios memorables ocurrieron en Stamford Bridge, un escenario noble que siete años después vuelve a acoger un Chelsea-Barça, antaño un clásico europeo. Antes con Messi, ahora con Lamine Yamal. Estamos en la quinta jornada de la fase de liguilla y el partido de hoy carece de la trascendencia deportiva y emocional de entonces, pero llega en un momento de subidón para el equipo inglés, segundo en la Premier, solo por detrás de la apisonadora que es en este curso el Arsenal, y coge con los biorritmos altos al equipo de Hansi Flick, soplando la nuca del Madrid en la Liga tras el feliz reestreno del Camp Nou. El partido, pues, tiene caché.

Máxima igualdad

La sensación de igualdad se ratifica mirando las estadísticas. El Chelsea y el Barça han ganado cuatro encuentros cada uno de los últimos 14 enfrentamientos, con seis empates por medio. Mirando la clasificación de Champions actual, hay empate a siete puntos. Ambos comparecen con una baja estructural, Cole Palmer por parte local (ayer se entrenó, pero no parece a punto), y Pedri en el azulgrana. Y los dos clubs presumen de un adolescente arrebatador, nacidos uno y otro con menos de tres meses de diferencia, el brasileño Estevao y el príncipe de Rocafonda.

Imagen panorámica del estadio Stamford Bridge.

Imagen panorámica del estadio Stamford Bridge. / Chelsea FC

La prensa londinense trató de jugar en la previa con una comparación que ahora mismo se ve un pelín forzada, siendo generosos. Estevao despliega el fútbol vistoso de los regateadores brasileños, alegra la vista en el campo y, como Lamine, tiene una zurda imaginativa. Pero Estevao, incorporado este verano procedente del Palmeiras y que es un fijo para Carlo Ancelotti en Brasil, juega de forma intermitente, como corresponde a un chico de 18 años, salvo que uno sea Lamine Yamal. Enzo Maresca aún lo dosifica. Hansi Flick pone al suyo todo el tiempo que las molestias le permiten. 

Tanto Maresca como Flick quisieron mirar más allá de las individuales, por mucha luz que desprendan ambos adolescentes, como corresponde a dos entrenadores sensatos como son. Proclamaron su deseo de apropiarse del esférico y de limitar la creatividad del contrincante. Para ganar este pleito, el alemán recupera a Frenkie de Jong, sancionado el último partido. Y con ello surge un dilema: reponer al holandés en su puesto de mediocentro o apostar de nuevo por Èric Garcia como ancla, tan acertado ante el Athletic que al ser sustituido el Camp Nou coreó su nombre. El sacrificado sería presumiblemente Dani Olmo, justito de forma.

TOPSHOT - (L-R) Chelsea's Spanish defender #03 Marc Cucurella, Chelsea's English midfielder #10 Cole Palmer, Chelsea's English defender #04 Tosin Adarabioyo, Chelsea's Ecuadorian midfielder #25 Moises Caicedo and Chelsea's French defender #27 Malo Gusto take part in a team training session at the Chelsea training ground in Cobham, west of London on November 24, 2025, on the eve of their UEFA Champions League league phase football match against Barcelona. (Photo by Adrian Dennis / AFP)

Los jugadores del Chelsea, en el entrenamiento de este lunes. / ADRIAN DENNIS / AFP

Hansi Flick, que lleva un fuerte catarro a cuestas -mal sitio la fría Londres para ponerse bien-, cuenta también con un Raphinha al que necesita como un antihistamínico, según vino a decir en la previa del partido. Le dará minutos, aunque aún no como titular después de dos meses de baja por una lesión en el bíceps femoral que le ha martirizado.

"Poder volver a jugar ya es especial para mí. He estado dos meses fuera y para mí ha sido muy complicado. Me ha costado bastante. No soporto no poder estar en el campo. Ahora solo espero poder ayudar con los minutos que me dejen. Creo que he echado de menos yo más al equipo que el equipo a mí. Aún no tengo el ritmo para jugar 90 minutos", admitió el brasileño. Perderse Stamford Bridge habría sido ya demasiado duro para él.

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