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Opinión | Apunte

Pasar página en el Camp Nou

Los jugadores del FC Barcelona durante un entrenamiento en el Spotify Camp Nou el pasado día 7.

Los jugadores del FC Barcelona durante un entrenamiento en el Spotify Camp Nou el pasado día 7. / Alberto Estévez / EFE

Influido por el placer de leer novelas y ver series, llevo años siguiendo la temporada de fútbol con una doble mirada. Por un lado está el presente partido a partido, que avanza al igual que los capítulos de una novela de Dickens o los episodios de una serie de HBO. Y luego está el arco narrativo de toda la temporada —la biblia—, donde la evolución de unos personajes nos fascina porque resulta imprevisible. Disfrutamos con las victorias y sufrimos con las derrotas, pero seguimos enganchados a lo que ocurre porque es donde está la intriga final, el desenlace. ¿Quedaremos primeros? ¿Nos clasificaremos por la Champions? ¿Quién será el mejor jugador, el héroe de la historia?

El relato se crea sobre el césped, pero cada vez más en el fútbol actual cuentan los elementos externos. Un ejemplo: las decisiones del VAR; otro: los partidos de selecciones y el virus FIFA. A vista de pájaro, pues, desde la óptica azulgrana, si intentamos descifrar lo que nos llevará el arco narrativo del 2025-26, ahora mismo el pronóstico es optimista. Cuando empezó el campeonato, las perspectivas no eran tan buenas: mientras el Real Madrid había fichado a un entrenador nuevo y su jugador más emblemático, Mbappé, estaba en racha, el Barça afrontaba la segunda temporada de Flick con dudas. Lamine luciría el 10, pero el adiós de Íñigo Martínez y las múltiples lesiones no eran un buen augurio. Ahora, sin embargo, los tres puntos de ventaja que tiene el gran rival no parecen una amenaza. Vinicius sigue siendo ese niño rebelde que pide más, el nerviosismo general crece y la revolución de Xabi Alonso no acaba de cuajar: su prosa de best-seller es más previsible que trepidante.

Entretanto el Barça se prepara para un giro de guión importante, de esos que pueden cambiar el destino: el regreso al Spotify Camp Nou, 909 días después del último partido oficial. Los jugadores deberán encontrar en este escenario el impulso que les catapulte, la motivación y el orgullo. Como si el césped fuera una nueva página em blanco que les inspira para jugar con un estilo propio y distinguido. Algo así como esa confianza de cuando por fin vuelves de un largo viaje, cansado, y piensas: “Como en casa, en ninguna parte”.

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