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Apunte

El sitio de su recreo, por Jordi Puntí

Messi visita el Camp Nou sin avisar al Barça: "Un lugar que extraño con el alma"

Leo Messi, a la entrada del Camp Nou.

Leo Messi, a la entrada del Camp Nou.

Jordi Puntí

Jordi Puntí

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Veo las fotos de Leo Messi en el nuevo Spotify Camp Nou y al instante me viene a la memoria esa gran canción de Antonio Vega, 'El sitio de mi recreo': "Donde nos llevó la imaginación, / donde con los ojos cerrados / se divisan infinitos campos. / Donde se creó la primera luz / germinó la semilla del cielo azul, / volveré a ese lugar donde nací".

No es solo la letra, también el tono íntimo y nostálgico de la música funciona como banda sonora de esas imágenes colgadas en Instagram. Desde que se marchó a jugar al Inter Miami, Messi no había vuelto a pisar Barcelona. La mayoría de culés somos unos sentimentales y nos gusta creer que, desde la distancia, él y su familia también. Eso es en parte lo que transmiten las fotos: se le ve solo, vestido de calle, con una sonrisa tranquila, observando los andamios, y pisando el césped del nuevo estadio, probablemente iluminado para él. Quieren ser la prueba del chico que se ha colado sin aviso en el sitio de su recreo. "Un lugar donde fui inmensamente feliz", escribe.

Un impulso, una necesidad

Habrá quien piense que la incursión de Messi —con el favor de la constructora, pero a espaldas del club— está realizada con nocturnidad y alevosía. Quizá. Y puede que la ausencia de Jan Laporta sea indicativa de ciertas asperezas por limar. Pero también podemos verlo como uno de sus regates imprevisibles, un primer paso, un acercamiento largamente esperado. Su decisión parece obedecer a un impulso, una necesidad: volver a ese lugar donde nació futbolísticamente. Pero no creo que la publicación de las imágenes sea improvisada.

Con la retirada cada vez más cerca, Messi está atando cabos y tiene varios capítulos por cerrar. Uno es la selección argentina, claro, que tendrá el próximo Mundial como escenario, y el otro es su relación con el club de su vida. Ha dado un paso para seguir escribiendo este último capítulo, aunque con un poco de misterio: "Ojalá algún día pueda volver, y no solo para despedirme como jugador, como nunca pude hacerlo…". Fuera de cuadro, me gusta pensar que en el nuevo Camp Nou alguien sacó un balón y Messi estuvo jugando un rato solo, imaginando (recordando) los cánticos para cuando vuelva de verdad.

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