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RUGBY

Sudáfrica saca músculo en París e Irlanda estrena Butarque domando a los Leones

Los bokkes ganan el duelo de reyes de los hemisferios con una victoria devastadora (17-32) y España fue arrasada por Irlanda A (24-61)

La delantera de Sudáfrica carga con un maul en el partido de la ventana de Otoño de rugby ante Francia en París

La delantera de Sudáfrica carga con un maul en el partido de la ventana de Otoño de rugby ante Francia en París / Michel Euler / AP

Fermín de la Calle

Fermín de la Calle

Madrid
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El partido de la jornada se disputaba en París, donde el talento evasivo de los franceses, los reyes del norte, se medía al devastador potencial físico de los sudafricanos, los reyes del sur... y del mundo. Y nadie podrá decir que no fueron fieles a sus virtudes. Porque Sudáfrica laminó a Francia (17-32) en la segunda parte con un rugby hercúleo pese a estar en inferioridad por una de las tarjetas rojas más incontestables que se ha visto en el rugby. Un golpe peligrosísimo de Lood de Jager a Thomas Ramos que afortunadamente no sacó al francés del campo.

Chispazos de Ramos ante la apisonadora

Precisamente Ramos descorchó el champagne a los cinco minutos con una diagonal que acabó con una patada a la espalda de la línea bokke donde apareció Penaud para ensayar y convertirse en el máximo anotador de ensayo de la historia de les bleus. El golpe, sin embargo, no afectó a los visitantes, que castigaron cruelmente a los delanteros franceses en los puntos de encuentro con una superioridad insultante. Lo que se tradujo en golpes que permitieron a Sacha Feinberg-Mngomezulu, al que llamaremos 'Gómez' a partir de ahora, pasar dos golpes y dejar el marcador en un ajustado 7-6.

Otra aparición de Ramos en el minuto 28 volvió a dejar a Penaud zambulléndose en la zona de marca sudafricana, que cada vez que dejaba algo de protagonismo al zaguero de Toulouse lo notaba en el marcador. Respondió Cobus seis minutos después con una salida desde el pie de la melé que justificaba su titularidad, pese a sus 35 años. Rompió la primera cortina defensiva, pateó por encima de la segunda y posó un ensayo que dejaba el marcador (14-13). Y así acababa el primer tiempo, que en su última jugada veía cómo De Jager veía la roja porque se le fue mano marcando territorio con Ramos. Erasmus tenía mucho trabajo en el descanso.

Damian Penaud anota el segundo de sus ensayos ante Sudáfrcia

Damian Penaud anota el segundo de sus ensayos ante Sudáfrcia / AFP7 vía Europa Press / AFP7 vía Europa Press

Sudáfrica decidió sacar aún más músculo al relevar a Thomas du Toit, Etzebeth y De Allende por Wilco Louw, RG Snyman y un Andre Esterhuizen que exhibía su etiqueta de jugador híbrido, a caballo entre el centro y el flanker. Los bokkes cerraron el juego, más aún si cabe, para asfixiar a los franceses en los puntos de encuentro, donde les sometían y minimizaban su inferioridad. Ramos amplió la brecha con una patada a palos, mientras los springboks elegían siempre la banda en los golpes para meter aún más presión a la delantera francesa en su 22.

Y a falta de 14 minutos llegó el ensayo del maul visitante con una carga que apoyó Esterhuizen y colocó a Sudáfrica arriba por un punto, porque la transformación de 'Gómez' se topó el palo. En esos momentos de presión asfixiante Louis Bielle-Biarrey vio la amarilla por un manotazo desesperado para evitar un ensayo rival y Sudáfrica sacó el colmillo. Primero Williams en el 72 y luego el propio 'Gómez' en el 78 rentabilizaron las prisas de los tres cuartos galos que dejaron huecos por los que se filtraron los medios springboks.

Sudáfrica laminaba París en una noche de pesadilla para los delanteros franceses. No hubo rastro del 'Tonyball' sudafricano, más allá de la alineación de Sacha Feinberg-Mngomezulu en el 10 y la apuesta por Kolbe y Willemse en las alas, pero estos últimos no tuvieron balones limpios porque Erasmus prefirió bombardear a los alas franceses y llevar el partido lo más lejos de su 22. Sudáfrica sacrificó la posesión por jugar en campo francés, pero luego hizo sudar sangre a los galos para ganar cada centímetro de césped.

El choque confirmó varias cosas. Lo primero es que el físico sometió al talento. Los puristas del rugby sudafricano habrán abierto el champagne para celebrar la más ortodoxa de sus victorias sobre los franceses de los últimos años. Lo segundo, sin Dupont en el campo, el 'back-three' galo es mucho más trascendental que su bisagra, que en este caso formaron Le Garrec y Ntamack. Y dentro del back-three la ascendencia de Thomas Romas en el ataque es exponencial. No extraña que hace cuatro hubiese ganado el premio Midi Olympique Golden Oscar.

Galthie tiene que irse al rincón de pensar porque los jóvenes delanteros que probó en este partido, los pilares Erdocio y Montagne, además del talonador Cramont, estaban demasiado verdes para enfrentarse al peor de los rivales posibles. Y sometidos en los puntos de conquista, la bisagra desapareció y la línea se limitó a defenderse de las bombas que le llovían. Erasmus, por su parte, podrá ahora sacar su arsenal ofensivo y probar todo lo que le plazca ante Italia, aunque no debería confiarse por los pupilos de Gonzalo Quesada han doblegado por segunda vez en su historia a Australia esta tarde en Udine.

ESPAÑA 24- IRLANDA 61

España comprobó la calidad de las promesas irlandesas en un partido en el que los del León estrenaban las haches en Butarque. Una buena noticia con 11.352 espectadores que fueron víctimas de las deficiencias logísticas en la entrada, lo que provocó el retraso en el acceso de muchos aficionados. Los de Bouza se vieron superados por el ritmo y la calidad de los hibernios, pero se aferraron a su dominio en delantera para ir descontando en el marcador. Al descanso el partido ya estaba roto (10-42), pese a que los irlandeses habían jugado la mitad del tiempo en inferioridad por un par de amarillas. En el segundo los de verde bajaron el ritmo y destacó la actuación de Ekaiz Imaz, que anotó dos ensayos para recortar la diferencia en un partido que supone un baño de humildad para todos aquellos que hicieron de menos a esta Irlanda A que tiene jugadores muy solventes. Entre lo positivo hay que destacar que los de Bouza no bajaron los brazos pese a lo amplio del marcador y su superioridad en delantera, especialmente en melé. Las fases estáticas españolas invitan al optimismo y son pilares sobre los que edificar el juego de ataque. En lo negativo, la defensa española no fue capaz de imponerse al fluido juego irlandés, con más ritmo y superior en los contactos. Este primer partido invita a analizar más detalladamente lo ocurrido en Butarque, algo que haremos en una pieza aparte.

Otros resultados de la jornada

Irlanda-Japón 41-10

Escocia-Nueva Zelanda 17-25

Inglaterra-Fiji 38-18

Italia-Australia 26-19

Georgia-Estados Unidos 41-30

Inglaterra A-Nueva Zelanda A 14-31

Rumanía-Canadá 31-21

Portugal-Uruguay 8-26

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