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LAS REACCIONES

Lamine Yamal: "Se ha hablado mucho de la pubalgia, de que estaba triste, y eran todo mentiras"

La crónica: Lamine salva la cara a un Barça que juega desnudo

La contracrónica: Una absurdidad

Lamine Yamal celebra su gol enseñando la camiseta a una grada que le pitó.

Lamine Yamal celebra su gol enseñando la camiseta a una grada que le pitó. / OLIVIER MATTHYS / EFE

Joan Domènech

Joan Domènech

Barcelona
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El mejor Lamine Yamal de la temporada y no bastó para que el Barça venciera al Brujas. Ni marcando tres goles el conjunto azulgrana fue capaz de salir airoso de su visita a Bélgica, lastrado por la endeblez defensiva que no logra corregir. Similar a la del pasado año (72 goles en 60 partidos encajados) que ahora parece insalvable por la pérdida de la capacidad goleadora.

Lamine Yamal se echó el equipo a la espalda y se erigió en el principal argumento ofensivo del Barça. El delantero se rebeló ante el negro destino que les aguardaba. El equipo fue capaz de igualar tres veces el marcador y no ganó. Por el contrario, rozó la tragedia si hubiera subido al marcador el osado y fallido regate de Szczesny que supuso el 4-3, anulado por la revisión del VAR.

Lamine Yamal empieza a festejar el 2-2.

Lamine Yamal empieza a festejar el 2-2. / OLIVIER MATTHYS / EFE

Feliz y concentrado

Lamine Yamal se rebeló también ante las habladurías; en verano, por la fiesta de cumpleaños, luego por su romance con Nicky Nicole, después por su estado físico. "Se ha hablado mucho de mi pubalgia, de que estaba triste, y eran todo mentiras", denunció el delantero, el más destacado del equipo, desmintiendo que acusara las molestias físicas derivadas de la lesión. Hansi Flick adelantó que esas limitaciones aparecen y desaparecen.

"Estaba igual que siempre", -insistió Lamine, que no superó la prueba del Bernabéu tampoco-, "feliz y concentrado en lo mío, intentando trabajar para poder jugar a este nivel, que es como mejor me siento y mejor me lo paso". No obstante, reconoció que no estaba "al 100% como en mayo del año pasado", pero está convencido de que recuperará poco a poco sus máximas prestaciones. Sabe que dejó el listón muy alto. "La gente que te recuperes y metas cuatro goles, pero yo estoy tranquilo, pensando en trabajar y ayudar al equipo", indicó.

Los pitos belgas

El futbolista fue pitado por la grada belga. Lamine Yamal lo interpretó por saberse temido por los aficionados. Avaló la aversión manifestada por los hinchas del Brujas. Aglutinó el juego de ataque, marcó un gol y dio el centro del autogol de Tzolis.

"Los pitos no son casualidad. Si fuera otro jugador, no me pitarían. Si me pitan, es porque saben que hago bien mi trabajo en el campo", analizó Lamine Yamal, que se encaró con la grada en los momentos más calientes del choque. "Poco a poco a han ido desapareciendo los silbidos y eso significa que hice bien su trabajo". El silencio fue el reconocimiento a su labor. Un premio simbólico, sin un valor tangible. Ni el punto servía de consuelo.

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