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Fútbol

El Barça tiene un problema con sus ultras: escándalo en Bélgica por el incendio de un bus

Un hincha azulgrana fue arrestado, mientras que a otros dos se les incautaron bengalas.

Se incendia un bus que transportaba aficionados del Barça en Brujas.

El Barça tiene un problema con sus ultras: escándalo en Bélgica por el incendio de un bus / Nil Jaimejuan

Francisco Cabezas

Francisco Cabezas

Barcelona
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No hay manera de que el Fútbol Club Barcelona tenga un desplazamiento europeo en paz. En Brujas, donde el primer equipo masculino azulgrana apenas pudo rescatar un empate (3-3), un sector muy concreto de sus aficionados volvió a provocar serios incidentes que han despertado la indignación de las autoridades belgas.

Un aficionado del Barça fue arrestado y puesto a disposición de la fiscalía por encender, presuntamente, una bengala en el interior de uno de los autobuses lanzadera que transportaba a los hinchas. El vehículo se incendió y dos bomberos que estaban por la zona pudieron ir evacuando a los aficionados sin que hubiera que lamentar daños personales.

Fue en la plaza 't Zand de Brujas donde parte de los 1.300 aficionados del Barça tenían que tomar los autobuses que les acercaran al estadio Jan Breydel, escenario del partido de Champions. Hasta allí habían llegado hinchas radicales del club azulgrana que, en la marcha previa, ya habían encendido bengalas y lanzado petardos.

Posteriormente, los conductores de las lanzaderas se negaron a realizar los trayectos tras el partido, por lo que los aficionados del Barça tuvieron que recorrer a pie, y escoltados, el camino de regreso desde el campo. De hecho, el sindicato belga ACV se quejó de la escasa seguridad que tienen los conductores de autobús cada vez que hay partido.

Ya en el estadio, a dos seguidores del Barça más se les incautaron bengalas. Viajaban junto al hincha detenido y protagonista del incidente en el autobús. Ello no impidió que volvieran a encenderse bengalas en la zona de los aficionados azulgranas durante el encuentro, lo que volverá a conllevar sanciones económicas por parte de la UEFA. En dicho sector volvieron a lanzarse proclamas en favor de la extinta grada de animación, además del ya clásico: "Barça sí, Laporta no".

Investigación

Fuentes del Barcelona mantienen que el club está investigando "la condición de socio y/o peñista y/o exmiembros del Espai d’Animació", con la intención "si procede" de tomar medidas.

Todo ello llega un año después de que la directiva de Joan Laporta cortara de raíz su relación con la antigua grada de animación, abierta por el expresidente Josep Maria Bartomeu en 2016, y de la que formaban parte los grupos Almogàvers, Front 532, Nostra Ensenya y Supporters Barça. Entonces, Laporta les reclamó el pago de 21.000 euros en multas por los expedientes abiertos por la UEFA, la LaLiga e incluso la Generalitat de Catalunya.

Desmantelamiento

Ante la negativa de pasar por caja, el Barça desmanteló dicha grada de animación, probó varias alternativas para reactivar la animación en Montjuïc con escaso éxito (desde una charanga hasta el despliegue de unos carteles pidiendo agitar las bufandas y aplaudir), e ingenió un nuevo Espai d'Animació que tendrá que estrenarse en algún momento en el nuevo Spotify Camp Nou.

Será ésta una estructura que gestionará el propio club, sin la obligatoriedad de que los miembros pertenezcan a ningún grupo o colectivo concreto, y con requisitos muy concretos: como tener entre 18 y 25 años, no haber sido sancionados por comportamiento violento o no formar parte del listado de individuos problemáticos en poder de los Mossos d'Esquadra.

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