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EL ANÁLISIS

La contracrónica del España-Francia: Lamine Yamal y el doblete ¿del oro?

La crónica: El talento de España minimiza la exuberancia de Francia

Lamine Yamal, a punto de lanzar el penalti del 3-0.

Lamine Yamal, a punto de lanzar el penalti del 3-0.

Joan Domènech

Joan Domènech

Barcelona
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Adrien Rabiot tiene por ahora un destacado lugar en la breve biografía de Lamine Yamal. Hace un año le desafió en la semifinal de la Eurocopa –«para jugar una final tendrá que hacer más cosas de las que ha hecho hasta ahora», dijo el futbolista francés– y el desvergonzado delantero de Mataró hizo una sola cosa muy valiosa: un golazo ante las narices, literalmente, de Rabiot.

Este jueves se reencontraban y el centrocampista le barrió en un penalti. Oyarzabal es uno d elos habituales lanzadores, igual que Nico, que le entregó el balón a Lamine Yamal para que colocara el 3-0. Ese gol tenía otro simbolismo. Podía ser el factor decisivo que brindara al azulgrana el Balón de Oro, para el que es uno de los principales favoritos, frente a sus mayores adversarios. No, no es Rabiot uno de ellos, sino Ousmane Dembélé y Kylian Mbappé.

Adrien Rabiot comete el penalti sobre Lamine Yamal durante la semifinal de la Nations League.

Adrien Rabiot comete el penalti sobre Lamine Yamal durante la semifinal de la Nations League. / Associated Press/LaPresse / LAP

Lamine Yamal había sido el desafiante esta vez ante Rabiot. Lo hizo publicando una foto de su antigua celebración de la Eurocopa. Se siente tan seguro que ya es él quien se reta a sí mismo. No hubo respuesta del rival, salvo la comisión del penalti, punto de partida de lo que se convirtió en el aplastamiento de una Francia envejecida por la exagerada duración de Didier Deschamps en el cargo (13 años), y que pudo maquillar resultado del 5-1 al 5-4. "Son jugadores de talla mundial que te llevan a sufrir", valoró el jugador azulgrana, que ha batido a Mbappé en los seis duelos de esta campaña. 

De Messi a Pelé

Lamine Yamal añadió el segundo gol a su cuenta mientras el madridista chocaba con Unai Simón y Dembélé se estrellaba contra el poste y marcaban los secundarios. Tuvo suficientes minutos el barcelonista para tramar qué le hará a Cristiano Ronaldo el domingo en la final de Múnich frente a Portugal, el emblema madridista de la era Messi, y que le dobla la edad.

La prensa francesa, sin embargo, equiparó al niño de Rocafonda con Pelé. Es el primer futbolista menor de edad, desde 1958, que le ha metido tres goles al combinado tricolor. Pelé los anotó en un solo partido en el Mundial de aquel año (2-5). Lamine Yamal ha necesitado dos partidos, pero tampoco está mal.

"Jugar grandes partidos es lo que más me motiva, juego al futbol por esto, es por lo que me levanto cada mañana", dijo Lamine Yamal, que sigue considerando que "lo importante es hablar dentro del campo".

"Jugar grandes partidos es lo que más me motiva, juego al futbol por esto, es por lo que me levanto cada mañana"

Lamine Yamal

— Delantero de España

Los futbolistas españoles celebran uno de los goles: el 3-0.

Los futbolistas españoles celebran uno de los goles: el 3-0. / ANNA SZILAGYI / EFE

Veteranos de 28 años

Lamine Yamal es la insignia de la joven España que anda construyendo una segunda edad de oro al clasificarse para la tercera final seguida de la Nations League, de las que ya ha ganado una, la última, en 2023, título que puede encadenarlo a la Eurocopa del año pasado. Los futbolistas más veteranos del once titular tenían 28 años: Le Normand, Merino y Oyarzabal, por casualidades de la vida excompañeros de la Real Sociedad. Ni un treintañero entre los titulares, pocos en el banquillo (Remiro, Isco y Morata), y un menor de edad en el césped. El mismo que se encumbró en Alemania, adonde regresaba, como los demás, con el fresco recuerdo del maravilloso verano anterior.  

A una Stuttgart que se consolidó como una ciudad fetiche, incluso para Gavi, lesionado el año pasado, y que reaparecía en la selección. También para Marc Cucurella, pitado por los aficionados locales que se mezclaban en las gradas con españoles y franceses, por unas manos que impidieron la victoria de Alemania. Sobre todo era inolvidable para Merino, autor del gol decisivo de aquel cuarto de final y del 2-0 de anoche.