Opinión | Apunte

Escritor. Autor de 'Confeti' y 'Todo Messi. Ejercicios de estilo'.

Jordi Puntí
Jordi PuntíEscritor. Autor de 'Confeti' y 'Todo Messi. Ejercicios de estilo'.
Tenemos que hablar de Gavi

Gavi, centrocampista del Barça, durante la última derrota azulgrana frente al Leganés. / Javi Ferrándiz
Empezó la temporada y enseguida nos hicimos ilusiones con las victorias y el juego del Barça. Hablábamos de una nueva era y de la confianza que daba Hansi Flick. Pero luego llegó un noviembre fatídico y le ha seguido un diciembre desconcertante. Porque de eso se trata, del desconcierto que da vivir en una montaña rusa: ¿cómo se puede ganar en Dortmund con tanto lucimiento y ser incapaz de remontar ante equipos muy inferiores como Las Palmas y Leganés? No estamos ni a mitad del camino y el desánimo nos acecha peligrosamente, quizá absurdamente.
Entretanto aparecen intentos de comprensión. Se habla de la sonrisa apagada de Lamine Yamal, de las excusas que da Flick, de la falta de intensidad del equipo en partidos menores, del desacierto de cara a portería de Raphinha y Lewandowski. Como no quiero ser menos, ahí va mi granito de arena: Flick no está encontrando un encaje claro para los teóricos suplentes. Demasiados partidos viendo siempre las mismas caras.
Su trabajo nos muestra un entrenador con una idea clara y arriesgada, capaz de convencer a sus jugadores, pero prudente o quizá timorato, poco amigo de cambios y aventuras (de hecho, cuando realizó las primeras rotaciones ante Osasuna —poco equilibradas—, el Barça perdió su primer partido de liga). En una temporada tan larga hay que contar más con toda la plantilla, buscar alternativas para anular la idea del eterno suplente.
Al principio, cuando se ganaba todo con jugadores jóvenes, nos frotábamos las manos pensando que en la trastienda, lesionados, estaban teóricos titulares como De Jong, Gavi, Araujo, incluso Ansu Fati. Pero de momento no ha sabido darles más protagonismo. Solo Ferran Torres y Fermín han aprovechado sus minutos, y me da en la nariz que aquí el comodín es Gavi. De momento no ha sabido encontrarle un sitio donde sea ese jugador bestial y decisivo que conocemos. Quizá ahora con Lamine lesionado podamos ver una alternativa: Raphinha al extremo derecho y Gavi como falso extremo izquierdo, un puesto que ya había ocupado con Xavi. Más cerca del área, arañando y con libertad de movimientos. Veremos el domingo: el Atlético de Madrid llegará con dientes afilados.
- Media Maratón Barcelona 2025, hoy en directo: ganadores, clasificación y resultados
- César Córdoba y Maravilla Martínez ponen el broche de oro a la Noche de Leyendas
- Mapi León responde a las acusaciones del Espanyol: 'No vulneré la intimidad de mi compañera, es un simple lance del juego
- El verdadero significado de 'fuck off': ¿Insultó Bellingham al árbitro?
- La fiscal del juicio de Rubiales por el beso a Jenni Hermoso: '¿Hasta cuándo vamos a pedir a la víctima un comportamiento heroico?
- LaLiga denuncia ante el CSD sus sospechas sobre la operación de venta de los palcos VIP del Camp Nou para inscribir a Olmo
- El problema es que Ancelotti justifique a Bellingham y que Simeone no castigue a Barrios
- Lewandowski acierta y Pedri gobierna para que el Barça vuelva a ser líder