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DEPORTE

¿Qué es una Sociedad Anónima Deportiva (SAD)?

Su entrada en vigor en 1990 marcó un antes y un después en la gestión de los clubes deportivos en España

Florentino Pérez y Joan Laporta, presidentes de Real Madrid y FC Barcelona.

Florentino Pérez y Joan Laporta, presidentes de Real Madrid y FC Barcelona. / EFE

David Magán

Madrid
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En octubre de 1990, tuvo su aparición la Sociedad Anónima Deportiva (SAD) de la mano de la Ley del Deporte. En ese momento, muchos de los clubes que ocupaban las primeras páginas del deporte español pasaban por una mala situación económica. Funcionaban bajo el modelo de clubes deportivos, lo que permite que el control del club recaiga sobre los propios aficionados. Sin embargo, este nuevo modelo propició un cambio sin precedentes, de forma que muchos clubes en situación delicada subieron al barco de la sociedad anónima deportiva.

Hoy en día se ha convertido en el modelo de gestión de clubes más habitual, pero que ha despertado recelo en los últimos tiempos tras la desaparición de algunos clubes o su mala gestión. Tanto es así que en LaLiga, máxima categoría del fútbol español, solo son cuatro los equipos que rigen como clubes deportivos y no como SAD: FC Barcelona, Real Madrid, Athletic Club y Osasuna. En Liga ACB, el Básquet Girona, presidido por Marc Gasol, decidió hace unos meses convertirse a SAD. Solo Zunder Palencia, Básquet Girona, Covirán Granada, así como FC Barcelona y Real Madrid CF, al igual que en fútbol, siguen siendo clubes deportivos.

En su momento, se vendió este nuevo modelo como una vía para poder recuperar a los clubes de forma económica, pero el paso del tiempo ha determinado que se trata de un modelo que no ofrece ninguna garantía de éxito.

Origen de las SAD

En la década de los 70 y los 80 los clubes españoles vivían en una situación económica muy asfixiante. El endeudamiento debido a la inflación, la reforma de recintos deportivos para el Mundial 82 o los Juegos Olímpicos de Barcelona o la aparición de la televisión y su correspondiente reducción de asistentes a los eventos deportivos fueron algunos de los problemas a los que se enfrentaron los clubes españoles.

Por ello, el Gobierno decidió impulsar la Ley del Deporte, con la aparición de la SAD, disponible para clubes o equipos profesionales. Con este nuevo modelo, los clubes podrían cotizar en bolsa y establecer un control de las cuentas, a priori, más transparente y regulado. La mayoría de los clubes vivían una situación límite y se vieron obligados a convertirse a SAD, abandonado los modelos vigentes en la época.

¿Qué es una SAD?

La sociedad anónima deportiva se explica como un perfil similar a la Sociedad Anónima tradicional, pero orientada al mundo del deporte, en este caso sus clubes. Consiste en una sociedad de responsabilidad limitada de carácter mercantil con accionistas respecto a un capital social. Los que dirigen el club son accionistas, en lugar de socios. Al tratarse de una responsabilidad limitada, los accionistas no responden a las posibles quiebras con su patrimonio personal.

Todo esto ha provocado la llegada de muchos grupos de inversores, totalmente ajenos a los intereses deportivos de los clubes, lo que provocó la quiebra parcial o total de algunos de estos equipos.

Quiebras y desapariciones provocadas por el modelo SAD

La llegada de este nuevo modelo parecía poner fin a los problemas económicos de los clubes, pero nada más lejos de la realidad, esos problemas siguen vigentes o incluos se han agravado. Algunos clubes de fútbol como la Unión Deportiva Salamanca, el Club Deportivo Logroñés, la original SD Compostela o el caso reciente del Extremadura UD han sido algunos de los clubes que han ido cayendo por el camino.

El Valencia, en Primera División de fútbol, o el Málaga también han sufrido las consecuencias de este nuevo modelo impulsado en la década de los 90. Ambos clubes han caído en manos de Peter Lim y Al-Thani, respectivamente. Ambos están pasando por las etapas más complicadas que se les recuerdan como clubes. El conjunto ché lleva años luchando por permanecer en Primera, viéndose obligado a 'malvender' jugadores. Los blanquiazules vivieron un infierno desde su descenso a la categoría de plata, del que aún no han podido escapar.