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MANCHESTER CITY-FULHAM (3-2)

El City gana sufriendo y su afición le pide a Guardiola en catalán que se quede

La afición del City pide a Guardiola con una pancarta, y en catalán, que no se vaya de Manchester.

La afición del City pide a Guardiola con una pancarta, y en catalán, que no se vaya de Manchester. / Afp / Oli Scarff

Marcos López

Marcos López

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El partido, que terminó ganando de manera sufrida el City al Fulham (3-2) tras remontar gracias al bigoleador Kovacic y las paradas de un salvador Ederson, ya había empezado antes incluso de que el balón rodara por el cuidado césped del Etihad Stadium.

Una monumental pancarta, escrita en catalán, con fondo azul celeste citizen y el color blanco de las letras, reclamaba a Pep Guardiola que no abandone Manchester en junio de 2025 cuando acaba su contrato. Justo la tarde en que, tal vez, más complicado vio el partido el entrenador porque no fue un partido nada tranquilo, a la espera de que Haaland se reencuentre con el gol, digiriendo la dolorosa ausencia de Rodri.

Marco Silva, el técnico del Fulham, y un enfadado Pep Guardiola, en la banda del Etihad Stadium en Manchester.

Marco Silva, el técnico del Fulham, y un enfadado Pep Guardiola, en la banda del Etihad Stadium en Manchester. / Ap / Darren Staples

"Pep Guardiola-Volem que et quedis!!!" se leía en ese gigantesco mensaje donde los aficionados reclaman a su entrenador que no se vaya. Y lo hacían, además, con dos banderas esteladas. Una al inicio; otra, al final. Después, el encuentro fue divertido, lleno de alternativas, con el City intentando aguantar el balón junto al banderín de córner en los últimos instantes porque el Fulham, atrevido y ofensivo, se negó a rendirse, ni siquiera con el 3-1 de Doku como probó con el tanto de Muniz.

Luego, ya en el campo, Guardiola sufrió mucho ante la valentía del Fulham, un equipo atrevido que tuvo la ocasión de su vida. Ni media hora de partido y perdía el Manchester City (0-1) después de una obra de orfebrería cuando Raúl Jiménez se inventó con una asistencia de tacón el gol de Andreas Pereira (m. 26).

Cuando el Fulham perdonó

Dominaba el City, pero era superado por su rival como quedó demostrado previamente en esa carrera en la que Adama Traoré se llevó por delante a Rico Lewis. Aunque su disparo, estaba solo el exazulgrana, fue milagrosamente desviado por el pie izquierdo de Ederson.

Andreas Pereira celebra su gol al Manchester City en la primera parte ante Akanji.

Andreas Pereira celebra su gol al Manchester City en la primera parte ante Akanji. / Afp / Adam Vaughan

Estaba avisado el equipo de Guardiola, aunque no logró descodificarlo. Poco después llegó la mágica invención del delantero mexicano del Fulham y el escenario aún se pudo complicar todavía más cuando Adama Traoré, con el punto de mira absolutamente desviado, envió la pelota a las nubes (m. 29). Y eso que estaba en la frontal del área pequeña de Ederson.

Haaland, espeso

Fue entonces, a la salida de un córner, cuando el City reaccionó con un balón que caía muerto y fue cazado por Kovacic, cuyo disparo tuvo la intervención decisiva de la defensa londinense para firmar el empate. Apenas habían pasado seis minutos del 0-1 al 1-1, tiempo más que suficiente para que Guardiola detectara la fragilidad de su City.

Haaland intenta un disparo ante la defensa del Fulham en el Etihad Stadium.

Haaland intenta un disparo ante la defensa del Fulham en el Etihad Stadium. / Ap / Darren Sraples

Sobrevivió el conjunto citizen en una mala primera parte en términos de equilibrio defensivo y estéril en ataque (15 remates en 45 minutos, aunque solo cuatro a puerta) quedando reflejado todo en la ineficacia de Haaland.

La tarde del bigoleador Kovacic

No solo estaba bien marcado por el Fulham sino que intervino poco en el circuito ofensivo (11 toques al balón) y se estrelló contra su impotencia: cuatro remates, cero goles.Pero donde no llegaba Haaland aparecía Kovacic, asomándose de manera sigilosa al área.

Ya fuera a la salida de un córner (así llegó el 1-1) o en una jugada bien construida por el City por la banda izquierda en la que Bernardo Silva ejerció de penúltima estación para que el croata, relevo obligado del lesionado Rodri, se tomara su tiempo para esperar.

Aguardó, controló con la izquierda y remató con astucia usando su pierna derecha. Así fue la jugada del 2-1, recién iniciada la segunda mitad para abatir a un desorientado Fulham.

Haaland y Foden felicitan a Kovacic tras marcar el 1-1 al Fulham en el Etihad Stadium de Manchester.

Haaland y Foden felicitan a Kovacic tras marcar el 1-1 al Fulham en el Etihad Stadium de Manchester. / Reuters / Lee Smith

Ese segundo tanto del inesperado goleador provocó un efecto devastador en el conjunto londinense. Y calmó, obviamente, al City, aunque no tenía la llegada al área que acostumbra, por lo que permitió, y eso que Guardiola ordenó un doble cambio a la hora de partido, a Adama Traoré demostrar una vez más su enorme velocidad. Más rápido que nadie. Pero de nada le sirvió al Fulham.

Entre Ederson y Gvardiol

En la primera parte, el exjugador del Barça le ganó la carrera a Lewis. Normal. En la segunda mitad dejó detrás suyo a Walker, colocado precisamente por el técnico catalán para evitar escenarios así. Y en ambas topó con el gigantesco cuerpo de Ederson, tan decisivo en la victoria citizen como el propio Kovacic.

Sin olvidar, por supuesto, a Gvuardiol en ese podio de protagonistas porque tuvo dos acciones defensivas espectaculares cuando el Fulham se levantó en el tramo final del partido cuando tuvo energía y acierto con el gol de Muniz.

De ahí que Guardiola, el técnico, ordenara un cambio (Stones por Foden) para intentar ordenar a un City que llegó a perder incluso el balón. Y se tuvo que refugiar en unos angustiantes seis minutos de tiempo añadido donde sufrió más de lo que podía imaginar, llevándose en el camino hasta tres tarjetas amarillas: Ederson por perder tiempo, Guardiola, por protestar, y Bernardo Silva por el mismo motivo que el portero brasileño.

La ficha del Manchester City-Fulham (3-2)

Manchester City: Ederson, Rico Lewis, Akanji, Ruben Dias, Gvardiol, Kovacic, Gündogan, Bernardo Silva, Foden, Grealish y Haaland.

Entrenador: Pep Guardiola

Cambios: Walker por Akanki (m. 62); Doku por Grealish (m. 62); Stones por Foden (m. 78); Nunes por Gündogan (m. 89).

Fulham: Leno, Tete, Andersen, Bassey, Iwobi, Robinson, Berge, Lukic, Andreas Pereira, Adama Traoré y Raúl Jiménez.

Entrenador: Marcos Silva 

Cambios: Smith Rowe por Andreas Pereira (m. 66); Cairney por Berge (m. 66); Nelson por Iwobi 8m. 78); Castagne por Tete (m. 78); Muniz por Raúl Jiménez (m. 78).

Goles: 0-1, Andreas Pereira (m. 26); 1-1, Kovacic (m. 32); 2-1, Kovacic (m. 47); 3-1, Doku (m. 82); 3-2, Muniz (m. 89).

Árbitro: Peter Bankes.

Tarjetas amarillas: Bassey (m. 65); Ederson (m. 90+3); Guardiola (m. 90+4); Bernardo Silva (m. 90+5)