Andà p'allá, bobo
Camprubí Montal presenta su ‘clam’ para desalojar al ‘clan’ Laporta del Barça

Andá pallá Bobo by Emilio Pérez de Rozas

No pasa nada. Los ricos te citan en las casas de otros ricos. Algunos las tienen para eso, aunque la mayoría de catalanes (ricos) las ocultan. Y hacen bien, ¡qué caray!
Esta casa era preciosa, cero ostentación. En la montaña, junto al Pie del Funicular, repleta de trampas en el jardín, de escalones demasiado altos, con una piscina coqueta pero peligrosa. Es más, fue un auténtico milagro que no se fuesen al agua más de diez de los 500 que estábamos allí.
Para ser algo secreto o casi, fueron cientos de culés, casi todos socios y de todos los escalones de la vida y el barcelonismo. Podría dar nombres, pero no hace falta. Los había hasta gigantes. Ya los leerán en otros rincones. Yo, lo que sí quiero contarles es que el movimiento que lidera ese jovencito nieto al cuadrado de presidentes Montal(es), históricos, tiene buena pinta. Pijo, sí, muy pijo, pero eso no le resta ni un ápice de credibilidad y capacidad.
'Campru', para los amigos
Los hay, como Víctor Font, que llevan años peleando solo, a brazo partido, para tratar de ser presidente del Barça. Nada que objetar. Pero el primer día que Joan Camprubí Montal (por cierto, ‘Campru’ para todo los que rodeaban la piscinita del ‘casoplón’ de Vallvidrera) se da a conocer en público (“es momento de dar la cara y salir a fiscalizar la gestión del Barça y aglutinar a todo el que quiera ayudar al club”), lo hace de la mano de mujeres y hombres preparadísimos: Carlos Galofré, Albert Ferrer, Marta Pascual, Jordi Camps, Georgina Sánchez y Jordi Roche.
‘Campru’ no hizo monólogo alguno. Se presentó y, luego, cedió la palabra a hombres y mujeres que hablaron magníficamente, que detallaron todas y cada una de las parcelas del club, de la gestión, de la gobernanza del Barça y lo hicieron sin consultar un solo papel, sin PowerPoint alguno. Se lo sabían de memoria.
Se lo habían estudiado y preparado durante meses. Puede que hasta sea cierto que llevan dos años estudiándolo todo. Hasta cómo arreglar el Barça. No critico los PowerPoint, afirmo que disertar sin apuntes es la demostración que van en serio, que se lo saben.
Jamás hablaron de candidatura, tal vez porque son conscientes que o se unen todos (la selección debe ser exquisita) o Joan Laporta se los comerá con patatas fritas. Porque ellos son demasiado limpios, demasiado pijos, demasiado señores y esto no va de señores, va de engañar al ‘soci’, importando poco cumplir o no con lo prometido.

Joan Camprubí Montal, ayer, explicando en qué consiste la plataforma culé 'Som un clam'. / EMILIO PÉREZ DE ROZAS
No ya por la casa. No ya por el jardín. No ya por la piscinita. No ya por la cantidad de Rolex que había por metro cuadrad en esa mansión, no, no, pero si los señores de la Diagonal quieren ganar las próximas elecciones deberán meterse en el gol sur y en el gol norte, en las catacumbas del Camp Nou, convencer a los peñistas, bajar al barro, enamorar a los del bocata y a los que llevan calzoncillos azulgranas. A muchos de ellos, Laporta los tiene hipnotizados.
No veo a ‘Campru’ ni a Font contando mentiras. Afirmando que tienen fichado a David Beckham, apalabrado a Bernardo Silva y a tiro a Nico Williams. Ni siquiera son capaces de filtrar que hablan cada día con Jorge Messi, el papá de Leo, y que ya tienen fecha para el gran homenaje a ‘D10S’.
No pido que cuenten mentiras, sugiero que, si salen a bailar, van a tener que aprender todos los palos. Laporta, que se volverá a presentar a la reelección, es, en ese sentido, una mezcla de Rudolf Nuréyev, Bruce Springsteen y Taylor Swift, que me temo es del Real Madrid.
Hay ganas, sí
La merienda-cena en el jardín de ese rico culé de Vallvidera, que le prestó su jardín a un amigo que quiere movilizar a la ‘gent blaugrana’, debería provocar un fuerte dolor de cabeza a Laporta. No lo provocará porque Laporta es “el único que tiene el club en su cabeza” y que atraviesa las paredes.
Vale, sí, pero ‘Campru’ levantó el dedo, uno, y aparecieron medio millar de culés que se apuntan al cambio. Y eso ocurrió solo en un día. Hay ganas de mover el árbol. Y esos culés recibieron un baño de sensatez, cordura y sentido común por parte de grandes barcelonistas, mujeres y hombres, que hicieron una radiografía y un diagnóstico más que certero de lo que está pasando.
"Detectamos un descontento general. Hay muchos aficionados que sienten que no están bien representados. Estar de brazos cruzados no es una opción. Toca dar un paso adelante y hacerlo de una forma organizada. Queremos que el Barça gane, esto va de sumar esfuerzos hacia un objetivo común".
Y lo que está pasando no les gusta, por eso pretenden unir a todos los socios (y no socios, gente bienintencionada) que quieran ayudar a provocar un cambio. Por eso el eslogan es ‘Som un clam’, porque ‘Campru’ y los suyos creen que esto no pueden hacer solos. Lo dice el himno del Barça.
Por eso, mientras lo grababa un dron desde lo alto del jardín, Camprubí reclamó juntar a toda la familia culé para poder desalojar a la familia de Laporta del Barça. 'El clam’ contra ‘el clan’.
‘Campru’ no busca meter a la familia en el club. Intenta que la familia culé le ayude a ser presidente (o vicepresidente, que ya es suficiente y un gran cargo) y a profesionalizar el Barça. “El Barça es tan fuerte, tiene tanta fuerza, que esto es perfectamente enderezable, pero debemos formar el ‘dream team’ de los mejores profesionales, que los tenemos”.
Suscríbete para seguir leyendo
- Media Maratón Barcelona 2026: ganadores, clasificación y resultados
- Flick fue al despacho del árbitro Martínez Munuera en el Metropolitano: 'Quise saber por qué señaló fuera de juego
- El Real Madrid pulveriza el récord de penaltis a favor
- Simeone despedaza al Barça de Flick en la Copa
- El batacazo de Ilia Malinin: el 'Dios del Cuádruple' que se hizo mortal
- Barcelona renueva con la Fórmula 1 hasta 2032
- Anatomía de una deshonra: la peor derrota de Flick
- Queralt Castellet vive una pesadilla que le deja sin diploma olímpico