Andà p'allá, bobo

¡Tremendo!: Elías nos cuenta quién es Romeu, a quien convirtió en vicepresidente del Barça

Andá pallá Bobo by Emilio Pérez de Rozas

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Emilio Pérez de Rozas

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Es posible, muy posible, pasa siempre (o casi siempre), que con el paso de los días, semanas, meses y, a veces, años, acabe sabiéndose todo. Ahora empezamos a conocer, a tener pruebas, de que aquellos que aportaron decenas de millones de euros para que Joan Laporta y su curiosa directiva tomasen posesión del Barça, o sabían muy bien lo que hacían y por qué lo hacían, que todo es posible, o son los primeros culpables de lo que ahora está padeciendo el ‘mès que un club’, es decir, una catástrofe absoluta, que los pocos que quedan en el ‘camarote’ de Laporta tratan de ocultar o manipular.

La reciente aparición del libro ‘José Elías Billionaire’, escrito por Valen Bailon, pone los pelos de punta y ofrece más pruebas de la barbaridad, de la locura y del sinsentido (“cosa absurda y que no tiene explicación”, según la RAE) que se produjo 'la madrugada de los avales'. No sé para qué sirvieron las decenas de millones que puso Jaume Roures, bueno, sí, para que su amigo Laporta fuese presidente; lo que sí sé es que los 35 millones de euros del aval de Elías fueron para que su amigo y socio, Eduard Romeu, se convirtiera en vicepresidente económico del Barça. Es decir, Elías y Romeu, que, dicen, habían hecho un pacto de sangre, compraron la vicepresidencia del Barça por 35 millones de euros. Vale, 'solo' fue un aval, ya te digo.

Sepan la verdad

Pero es que, ahora, leyendo el libro de Elías, queda demostrado que ni siquiera Laporta sabía quién se metía en casa. Era evidente que una noche así (se firmó todo a las 02.30 horas del martes 16 al miércoles 17 de marzo de 2021 y cantando el himno del Barça a capela) no podía acabar bien. Y, no, no ha terminado bien. Y lo malo, lo muy malo, lo horrible, es que puede empeorar con el paso de los días.

Un emocionat Laporta aplaudeix, ahir, Eduard Romeu, que va presentar la seva renúncia com a vicepresident econòmic del Barça. | DANI BARBEITO

Un emocionat Laporta aplaudeix, ahir, Eduard Romeu, que va presentar la seva renúncia com a vicepresident econòmic del Barça. | DANI BARBEITO / MARCOS LÓPEZ

Es tremendo, horrible, esperpéntico, impensable, inimaginable que alguien que escribe, que cuenta, que relata, lo que Elías explica de Romeu, pueda, por un compromiso personal, de amigo, convertir en vicepresidente económico a una persona de la que escribe todo lo que escribe. Repito: jugaron con el Barça, le tomaron el pelo al Barça, sabían lo que hacían y solo las ansias de Laporta de ser presidente permitieron que todo esto (y más) ocurriera.

“Eduard (Romeu) es una persona peculiar y lo digo con todo cariño”, cuenta Elías en su libro, concretamente en la página 158. “Creo que tiene una capacidad extraordinaria para percibir una doble visión del mundo. Se sumerge en sus propias historias, a veces incluso desvirtuando la realidad y creando una versión paralela de la misma. Aunque sabes que su perspectiva no siempre se ajusta a los hechos, en ocasiones, simplemente lo dejas seguir”.

Si quieren, pueden volverlo a leer, pero sí, seguirá siendo igualmente increíble. En páginas anteriores, Elías cuenta que hubo un momento que el negocio, sus negocios, corrieron serio peligro, estaban en el alambre, incluso "nuestra gallina de los huevos de oro: Audax". Y vean lo que escribe Elías, que, insisto, no dudó ni medio segundo (o si dudó, lo disimuló muy mal) en colocar a su amigo de vicepresidente económico del Barça.

"Creo que Romeu tiene una capacidad extraordinaria para percibir una doble visión del mundo. Se sumerge en sus propias historias, a veces incluso desvirtuando la realidad y creando una versión paralela de la misma"

José Elías

— Propietario de Audax Renovables

“Debo asumir parte de la responsabilidad; nunca debí permitir que la situación llegara a ese extremo. Me fiaba ciegamente de cada palabra de Eduard (Romeu), siempre parecía que todo estaba bajo control, pero debí haber participado más activamente en la gestión”, relata el milmillonario de Badalona.

Romeu, superado

“La deuda seguía aumentando y, al mismo tiempo, Eduard (Romeu) estaba cada vez menos presente en Audax. Las elecciones del Barça se acercaban y la mayor parte de su tiempo estaba dedicada a su proyecto personal (…) Eduard (Romeu), que como director corporativo se había comprometido a manejar los aspectos financieros de la expansión, dedicó toda su atención a sus propios asuntos relacionados con el Barça, dejándonos a la deriva. La complejidad de conciliar los cobros y los pagos generados por nuestro crecimiento lo superó”.

Elías le prometió a su amigo que le ayudaría a ser vicepresidente del Barça. Y así lo hizo. A Laporta solo le interesaba ser presidente, volver a mandar, volver a tener poder y más cosas, muchas más. Le dio igual de donde salía el dinero, el aval, quien se lo prestaba y a quién le recomendaban (o imponían) como vicepresidente económico. Ahora, tres años después, Elías nos cuenta quién era (es) Romeu, que, encima, da lecciones de barcelonista a los socios de toda la vida sobre lo que deben y no deben hacer.

Por cierto, Laporta despidió a Romeu en un majestuoso acto, con lagrimitas incluidas. A Xavi Hernández ni le dirigió la palabra cuando lo despidió.

En serio, el mundo al revés, las perdices disparando a las escopetas.

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