Insultos a las jugadoras

Caso Alhama: La RFEF pide suspender al entrenador por el trato vejatorio probado a sus futbolistas

"Estás tan gorda que no puedes ni hacer el amor": las víctimas del Caso Alhama rompen su silencio

Randri García entrenador del Alhama 

Randri García entrenador del Alhama 

Laia Bonals

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Tras más de seis meses, el Caso Alhama sigue sin resolución firme, aunque este viernes la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha concluido su proceso de investigación de los hechos destapados por EL PERIÓDICO, que sacaba a la luz el trato vejatorio e insultos por parte de Randri García, entrenador del equipo de la Liga F, a sus jugadoras. Ahora, la RFEF acredita estos hechos y propone sancionar al técnico con dos años de inhabilitación, uno para Tamara, la directora deportiva, y una multa económica al club de 6.001€. La decisión aún no es firme y el club puede recurrir dentro de un plazo de 10 días.

FUTPRO, sindicato mayoritario del fútbol femenino y vehiculador de las denuncias a los diferentes organismos, ha emitido un comunicado relatando al detalle las conclusiones de la investigación del ente público.

"Tras las acciones y denuncias presentadas, se ha podido llevar a cabo un procedimiento disciplinario por la Federación Española respecto a las prácticas indebidas del Alhama Club de Fútbol, su entrenador Juan Antonio García Martínez y la directora técnica Tamara Ruiz García", puede leerse en el comunicado del sindicato.

En referencia al técnico, el proceso acredita conductas de trato vejatorio y degradante hacia la mayoría de las jugadoras, afectando su dignidad y creando un entorno laboral hostil. Un comportamiento reiterado en el tiempo, con acciones indiscriminadas hacia las jugadoras. Por ello, la Federación pide la suspensión de su licencia federativa durante dos años.

Por lo que incumbe a la directora técnica, acredita pasividad ante el comportamiento inapropiado del entrenador y participación en acciones desconsideradas hacia las jugadoras, incluyendo la difusión de una fotografía inapropiada y de carácter sexual a la que tuvo acceso este periódico en el momento de publicación del caso.

Por ello, el organismo pide la inhabilitación para actividades en la organización deportiva del fútbol por un año. Además, el club, como entidad, también deberá satisfacer, al parecer de la Federación, una multa económica de 6.001 € por la falta de acciones preventivas y reactivas frente al comportamiento persistente del entrenador.

Acreditado el trato vejatorio por Inspección de trabajo

"Por parte del entrenador, Randri García, se ha llevado a cabo un comportamiento inadecuado que ha afectado a la dignidad de la mayoría de las jugadoras (68%)", convirtiendo el vestuario "en un ambiente laboral hostil", acreditaba una resolución de Inspección de Trabajo tras semanas de investigación sobre lo sucedido en el vestuario.

Ahora es la Federación la que concluye de la misma manera que el Alhama Club de Fútbol ha tenido conductas vulneradoras de los más elementales derechos laborales de las jugadoras del primer equipo.