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ESTADIO OLÍMPICO, 16.15 H.

Barça-Madrid: clásico de fútbol y rock en Montjuïc

Barça y Madrid vivirán su primer duelo en el estadio olímpico, donde se espera la presencia de los Rolling Stones para rematar la campaña promocional con el club azulgrana

Varios jugadores del Barça corren delante del logotipo de los Rolling Stones en la ciudad deportiva.

Varios jugadores del Barça corren delante del logotipo de los Rolling Stones en la ciudad deportiva. / JOSEP LAGO / AFP

Joan Domènech

Joan Domènech

Barcelona
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No expectations es el título de una vieja canción de los Rolling Stones. La única que no sirve para definir el clásico. Y no tan vieja (fue lanzada en 1968) como el partido (el primero fue en 1902). Porque si algo tiene el duelo Barça-Madrid, precisamente, son expectativas. Muchas. A veces, demasiadas, y provocan frustración.

Y esa primera expectativa, por inusual e insólita, y por extradeportiva, es que aparezcan los Stones en Montjuïc y ricen el rizo de la bestial campaña promocional que ha unido al legendario grupo, al Barça y a Spotify para que el primero venda más discos, el segundo gane seguidores y el último sea más descargado. La aparición de los Stones, que el club dijo desconocer –de informalidades, incumplimientos y caprichos están llenos los historiales de los rockeros–, tiene tanto de deseo como de incertidumbre. Según cómo les apetezca subirán a su avión para acudir a un partido de fútbol.

Duelo sin tensión

Es, la extraordinaria visita de los Stones, también por inusual (se cree que Mick Jagger es seguidor del Arsenal y se sabe que Ron Wood tiene casa en Barcelona y se le ha visto en el Camp Nou), un formidable elemento de distracción para aliviar un duelo que tampoco se dibujaba sobretensionado, entre la jornada europea, y la prontitud con que aparece en el calendario liguero, carente de toda relevancia para la futura disputa del título. Es la jornada 11, no ha terminado octubre y sólo están separados por un punto. 

El hostigamiento azuzando el caso Negreira desde Madrid no ha logrado el efecto deseado entre los culés, cuyo portavoz, el único, el de siempre, Xavi Hernández, se apartó del foco. 

Xavi sale de la sala de prensa tras la rueda de prensa previa al clásico.

Xavi sale de la sala de prensa tras la rueda de prensa previa al clásico. / Quique García / Efe

Una afrenta por contraste

"No seré yo quien genere la polémica", dijo el técnico azulgrana, que desdeñó la presencia de Jesús Gil Manzano, ligado a la expulsión y a los tres partidos de suspensión a Robert Lewandowski la pasada Liga. Una afrenta que contrasta con la blandura con la que se examinan las indisciplinas blancas, que son legión: Valverde, Vinicius, Carvajal, Nacho, Bellingham... 

"El ordenador ha detectado a un árbitro... Es a sorteo, ¿no?", preguntó con más ironía que inocencia, como si desconociera el procedimiento de designación personal. "Siempre digo que creo en la honestidad del árbitro y cuanto menos se hable de él, mejor", dijo. La dramatización ya llegará después, si procede. Tampoco el Madrid ha hecho ninguna comedia ni vídeos acusatorios, señal de conformidad con la elección.

Lamine Yamal se abraza a Gavi en presencia de Balde en la ciudad deportiva.

Lamine Yamal se abraza a Gavi en presencia de Balde en la ciudad deportiva. / Quique García / Efe

La táctica del calamar

Los Stones y Gil Manzano operan como factores colaterales de la táctica del calamar por la que el Barça saltó a entrenarse por primera vez con cinco de los seis lesionados en la víspera del clásico.

La táctica del calamar viene a ser una suerte de maniobra de distracción del cefalópodo para crear confusión ante una amenaza externa. Aparecieron en el campo de entrenamiento Koundé, De Jong, Pedri, Lewandowski y Raphinha, a quienes no se había visto hasta ahora. Dejaron solo a Sergi Roberto en la camilla de la enfermería.

Carrera de Pedri en el entrenamiento de este sábado con el grupo.

Carrera de Pedri en el entrenamiento de este sábado con el grupo. / Quique García / Efe

No arriesgar

"A mí también me ha sorprendido que salieran", dijo con un ficticio desconcierto, pero feliz por "el compromiso y la implicación"» de los futbolistas. Avisó, sin embargo, que sólo alineará a quienes estén a punto. "No queremos forzar a nadie, es un partido en el que hay que estar al cien por cien y no podemos cometer el error de poner a alguien que no lo esté", aseguró el técnico.

 Xavi retrasó hasta este mismo sábado la lista de convocados. Quería esperar a ver qué efectos físicos había causado la sesión preparatoria entre los lesionados. Y en base a ello configurará la alineación y tomará cuerpo alguna de las opciones que ha manejado el técnico, como la de adelantar a João Cancelo para ayudar en la creación y reforzar las vigilancias para evitar los contraataques del Madrid. La tinta no desorientará a Ancelotti, que tiene claro su once tras deshacer la duda entre Mendy o Camavinga en el lateral izquierdo. 

Varios jugadores del Madrid bromean en el último entrenamiento del equipo.

Varios jugadores del Madrid bromean en el último entrenamiento del equipo. / Kiko Huesca / Efe

Vendaje y analgésico

Lewandowski es quien tiene más posibilidades de reaparecer. Por haber cumplido el plazo prescrito para su lesión, la más leve de todas, y porque al ser articular (un esguince de tobillo), puede subsanar las molestias que persistan con un vendaje protector y un analgésico. De Jong, con cinco semanas de convalecencia, es un caso parecido. Raphinha (un mes de baja) y Pedri (dos) sufrieron percances musculares, con un mayor riesgo de recaída. Koundé, con los ligamentos de la rodilla tocados, no está a su nivel. 

El primer clásico en Montjuïc, que los Stones solo han conocido como escenario, no como un estadio de fútbol. Y tal vez nunca con la carga de adrenalina de un clásico.