Liga: Sevilla-Atlético (0-2)

El Atlético tumba al Sevilla y sentencia a Lopetegui

  • Los goles de Marcos Llorente y Morata condenan al técnico sevillista, que se fue abroncado por la grada como el equipo hispalense en un partido en el que el Atlético pudo golear.

Marcos Llorente celebra el primer gol del Atlético.

Marcos Llorente celebra el primer gol del Atlético. / @LaLiga

1
Se lee en minutos

 

El Sevilla es un cadáver ambulante con una defensa de papel y una plantilla que ha perdido toneladas de talento y competitividad con la marcha de jugadores como Koundé, Diego Carlos o Lucas Ocampos. Un problema achacable a Monchi, su director deportivo, pero que se cobrará su primera víctima en la persona de Julen Lopetegui, que se quedó este verano en el Sevilla contra la opinión generalizada del sevillismo.

Ante el Atlético los hispalenses mostraron su peor cara. Fallando atrás en la salida, sin pegada arriba y con unos fichajes que no están justificando su llegada. Isco, Dolberg, Nianzu… En este escenario Simeone sacó un equipo con mucho oficio mandando a Witsel al mediocampo. Avisó Morata pasados los veinte minutos, pero el gol llegó en el 28, tras perder una pelota la zaga local, llegando la bola a Marcos Llorente, que volvía a jugar cerca del área. El centrocampista le pegó con el alma y volvió a celebrar un gol suyo 17 meses después.

Sin alma

Noticias relacionadas

Se deshacía el Sevilla como un azucarillo ante un Atlético pragmático que llevaba el partido al campo local. Y los minutos corrían en su contra, con la grada abroncando a los suyos y Lopetegui camino del cadalso. La segunda parte, pese a los cambios en las filas hispalenses, fue un quiero y no puedo. Y en el minuto 56 un balón largo de Oblak fue peinado por Morata, peleado por Cunha y el 'nueve' de la selección se plantó ante Bono y lo batió picando la bola. Partido cerrado, Lopetegui sentenciado. 

La indolencia del Sevilla, de los jugadores y de la grada, retrataba el mal momento de un equipo que ha perdido el gen competitivo que convirtió en su día Nervión en un fortín. La segunda parte fue un paseo plácido para un Atlético que si llega a estar fino sale del Pizjuán goleando a los locales. Bono evitó la manita rojiblanca en el tramo final y el choque terminó con bronca monumental al palco del sevillismo con Lopetegui ya resignado esperando ser despedido.