ATLETISMO

Asier Martínez se proclama campeón en los 110 metros vallas en el Europeo de Múnich

El navarro se impone por una milésima y logra el segundo oro de la delegación española

Asier Martinez

Asier Martinez / EFE/EPA/RONALD WITTEK

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Gerardo Prieto

Asier Martínez sumó el segundo oro y la sexta medalla para España en el Europeo de Múnich, en una final de 110 metros vallas en la que disputó el triunfo en un emocionante mano a mano con el hasta anoche vigente campeón de Europa, el francés Pascal Martinot-Lagarde. El navarro tuvo que mejorar otra vez su marca personal en la alta competición para ser el nuevo campeón continental con 13.14, una sola milésima menos que el vallista galo. El valenciano Enrique Llopis acabó en séptima posición.

El navarro, campeón de Europa sub-23 hace un año en Tallín, afrontaba la final en Múnich como uno de los favoritos al oro europeo, una situación nueva tras llegar a los Juegos de Tokio como un desconocido y al Mundial celebrado por primera vez en los Estados Unidos como tapado. Requería una dosis extra de autocontrol y lo consiguió. 

"No se puede pedir más, estoy muy feliz. Ha sido una experiencia preciosa porque además estaba mi padre, mi madre no pudo venir, pero sí lo hicieron todos mis amigos. Me he sentido en casa y estoy muy contento", dijo Asier Martínez en la zona mixta del Estadio Olímpico de Múnich.

Martínez dominó su semifinal con 13.25 y un ligero viento en contra, y se permitió compadrear con el francés Just Kwaou-Mathey, segundo, antes de cruzar la meta. Era un aviso de lo que iba a suceder en la final. Lo más sorprendente fue que a continuación Enrique Llopis ganó la tercera semifinal, con marca personal 13.30. El valenciano se posicionaba junto al navarro, líder por tiempos, como aspirante a podio al ser tercero en el sumario.

En progresión

El francés Pascal Martinot-Lagarde, vigente campeón europeo, partía como rival más duro a batir. Para el entrenador de Asier, Francois Beoringyan, éste era a priori “uno de los grandes favoritos del campeonato. Es cierto que ha pasado por una lesión recientemente, pero ha tenido mucho tiempo para prepararse para esta cita”. El francés era el único sub-13 segundos en la lista de salida. "Compartir este triunfo con mi ídolo, como es Martinot, es increíble. Sabía que iba a ser el gran rival, es el más perro viejo en estos campeonatos y él sí que corría en casa porque sabe gestionar estos momentos y así ha sido, que ha apretado mucho hasta el final", confesó el navarro tras la carrera.

De menos a más. Así es la manera de correr y la progresión del navarro de 22 años, fulgurante desde 2019, cuando baja por primera vez de los 14 segundos, 13.93, y sigue progresando hasta 13.70 en el año de la pandemia, 13.22 en los Juegos de Tokio en 2021, en donde logra un sorprendente sexto lugar en la final, y esta temporada un 13.17 en el Mundial de Oregón hace un mes en el que se cuelga la medalla de bronce. Tres centésimas menos anoche.

Presión mayor

"Yo sabía que era uno de los posibles favoritos y es difícil abstraerse de todo eso. No he acumulado mucha experiencia antes pero me ha ayudado mucho mi gente. En la final de Eugene era uno más. Aquí no, la presión era mucho mayor y eso ha condicionado todo", dijo.

El flamante campeón ha corrido esta pasada temporada los 100 metros, sin vallas, en menos de 10.60. Asegurado en velocidad, su técnica y mejora en la salida, con un ataque feroz a la primera valla y un ritmo creciente entre las nueve restantes, le han hecho alcanzar registros cada vez mejores y, sobre todo, logrados cuando la ocasión lo requiere. 

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El atleta de Zizur Mayor y estudiante de Ciencias Políticas muestra trazas de ser un competidor nato. Su técnico destaca el poder mental y de concentración de su atleta en las grandes ocasiones, en las que no se arruga ante los que antes eran sus ídolos, ahora, al menos algunos, sus víctimas. "Lo que le hace único es su inteligencia y su control, su cabeza en definitiva", asegura Beoringyan.

Al parecer, en casa de los Martínez-Echarte no queda otra opción. El pequeño Asier empezó saltando altura hasta conseguir el campeonato de España sub-18, pero enseguida se pasó a las vallas, influenciado por su madre, también vallista, y su padre, también deportista.

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