Infierno laboral en el Gran Premio

Espectadores del GP de Fórmula 1 de Montmeló: "Tuvimos que dar agua a trabajadores con ataques de ansiedad"

El 112 registró 65 llamadas desde el circuito, de las que 11 estaban relacionadas con exceso de aforo

Espectadores del GP de Fórmula 1 de Montmeló: "Tuvimos que dar agua a trabajadores con ataques de ansiedad"

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David López Frías
David López Frías

Periodista

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Siguen resonando los ecos de los incidentes que se dieron en el último Gran Premio de Fórmula 1, prueba disputada en Montmeló el fin de semana del 20 al 22 de mayo. La empresa de seguridad Wakeful, de Mataró, se encargaba de la contratación y gestión de los auxiliares que trabajaron esos tres días en el Circuit. Y esos mismos trabajadores han protestado en masa por las condiciones laborales a las que fueron sometidos.

Denuncian estos trabajadores que desde la empresa responsable no les dieron agua, que no cumplieron los horarios estipulados previamente, y que todavía no han les han pagado sus sueldos a pesar de que ya han pasado más de dos meses de la cita. Un extremo que la empresa en cuestión ha rechazado contestar a requerimiento de este diario.

Desde el Circuit ya han explicado a este diario que prescinden de esa empresa para la próxima temporada. Que el contrato ha vencido ya y que han abierto un proceso de licitación que se iniciará a principios del próximo mes de septiembre. Y que ellos se enteraron de esos incidentes denunciados después de la celebración del Gran Premio.

Ahora, una vez publicado el primer reportaje sobre lo ocurrido, El Periódico de España ha contactado con algunos de los espectadores que presenciaron la prueba. No solamente han confirmado la versión dada por los trabajadores agraviados. También han referido algunas situaciones que, según sus propias palabras, "llegaron a poner en peligro la seguridad de la grada".

De negro y largo

Uno de los testigos consultados, que publicó su experiencia en redes sociales, explica que "a primera hora de la mañana del domingo, sobre las 7:30", hablaron con auxiliares que les decían "que les obligaban a trabajar de negro y en pantalón largo. No les dieron agua ni comida a pleno sol". "Nos dijeron que uno de los responsables les insultaba y no les dejaba descansar del sol. Varios de ellos tuvieron ataques de ansiedad", agrega.

Prosigue relatando que hacia las 2 de la tarde, "la grada A empezó a llenarse de gente con entrada y sin entrada, estos últimos sentándose en las escaleras", subrayando que la situación llegó a ser tal que si a alguien de la grada le hubiera pasado algo, "hubiera sido imposible la evacuación de esa persona No había salida de emergencia con tanta gente. Y el problema era que los auxiliares eran cuatro y no daban abasto porque había mucha gente y pasaban de ellos", añaden.

En las fotos que adjuntan estos testimonios, se aprecia a la perfección cómo las gradas estaban por encima de su capacidad de ocupación, con numerosos asistentes (presumiblemente los que accedieron sin ticket y colándose, aprovechando las fallas de la organización) sentados en las escaleras. En un caso de emergencia, esta situación hubiera impedido la evacuación de la grada con normalidad.

El contexto, según los testimonios recabados, fue empeorando porque el peso de la grada fue aumentando mucho y eso "comprometía la seguridad de la estructura. Los auxiliares intentaron hacer algo, pero la gente 'se los comía' y su integridad corría peligro". Continúa uno de los espectadores en contacto con el diario. "Hubo un punto en el que un auxiliar subió a la parte en la que estábamos 10 españoles, con un ataque de ansiedad terrible porque no les habían dejado comer y su jefe pasaba de todo, aunque estaban pidiendo ayuda como locos".

Conatos de pelea

"Les dimos parte de nuestra comida y agua, porque había gente con ataques de ansiedad. Les dijimos que nos dejasen hablar con su responsable, ese que hacía oídos sordos. Cada vez había más nervios en la grada y más ataques de nervios", prosigue este testigo, que optó por llamar personalmente a la comisaría de los Mossos sobre las 2:30 de la tarde. "Me dijeron que llamase al 112 directamente. Solicité la presencia de los Mossos d'Esquadra para desalojar a gente de la grada, ya que empezaban conatos de enfrentamiento entre gente con entrada y otros que no tenían".

"En el 112 me dijeron en varias ocasiones que los Mossos estaban avisados e iban en camino, pero en realidad nunca aparecieron. Me parece muy grave que el 112 nos engañe con eso, tengo todo grabado". Tras una discusión "con alguien de infraestructuras", decidió también llamar a los Bomberos que, según dice, le dieron la razón. Aunque, a esas alturas, la evacuación ya era imposible". Redunda esta fuente en que "no solamente fui yo. Hubo hasta 8 personas que hicieron las mismas llamadas, preocupados por la seguridad, que estaba comprometida".

Tras ello, cuenta que hubo más conatos de conflicto en la grada. Abucheos, alguna mano levantada lista para agredir, mucha tensión "y una auxiliar de 19 años que intentaba seguir haciendo bien su trabajo a pesar de todo. Pero no podía, porque la situación estaba descontrolada. No 'se la comieron' de milagro, porque los aficionados la respaldaron".

Insisten estas fuentes en que "la culpa fue todo de esa empresa organizador y no de los trabajadores, que hicieron lo que pudieron y eran chicos y chicas de 19 y 20 años". "Fue mi primera vez en la Fórmula 1, que era mi sueño, y me llevé un recuerdo muy desagradable". Otras fuentes consultadas por este periódico confirman estos extremos, también lo relativo a la multitud en las gradas. "Yo estuve en la F1 y fue verdaderamente horrible, llena de gente sin entrada sentada en las escaleras y en los pasillos distribuidores".

65 llamadas al 112

El Periódico de España se ha puesto en contacto con la Conselleria d'Interior de la Generalitat, de la que depende el servicio 112, para comprobar que realmente se registraron varias llamadas desde el Circuit alertando de la peligrosa situación. Fuentes del servicio han confirmado que "se recibieron, entre los días 21 y 22 de abril [días de la carrera] 65 llamadas desde el Circuit de Montmeló y sus inmediaciones".

De esas 65 llamadas, confirman que "11 se produjeron para comunicar un exceso de aforo dentro de las instalaciones. Otras 13 se realizaron para comunicar que diferentes asistentes se encontraban mal. No hablamos de heridos ni de reyertas, sino de personas que no se encontraban bien, lo que pudo ser debido al intenso calor o a la saturación de gente".

"El resto de las 41 llamadas que se registraron se debieron a otras circunstancias tales como robos en vehículos o similares. Pero las que pueden estar relacionadas con ese exceso de aforo o con gente que lo sufriese suman un total de 24: las 11 del exceso de aforo en el circuito y las 13 de personas que se encontraban mal".

Tomarán medidas

La empresa Wakeful sigue sin dar las explicaciones pertinentes por dichas acusaciones. Mientras, el Circuit de Montmeló ya ha comunicado a este periódico que abren un proceso de licitación en septiembre para sustituir a esta firma en la gestión de los auxiliares. Y en una nueva conversación con El Periódico de España han adelantado que están estudiando posibles medidas legales a emprender contra la empresa.

"No queremos seguir trabajando con ellos. Realizaron un mal servicio, que incumple claramente los estándares de calidad que exigimos en estos eventos. Lo identificamos y sustituimos con carácter inmediato el servicio de parking", que era el que tenía adjudicado la empresa Wakeful, tal y como confirman desde el circuito catalán.

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Estas mismas fuentes aseguran que "se pidieron las explicaciones pertinentes, porque la identificación de este mal servicio no nos llegó solamente por redes sociales; tuvimos la constatación de nuestro equipo, formado por más de 50 personas". Es por ello que consideran en el Circuit que esta empresa "ha roto las cláusulas de contrato que exigía unos estándares de calidad que no se han dado. Una vez identificado este problema, corregimos inmediatamente e iniciamos el proceso de licitación que se abre en septiembre".

Concluyen desde el Circuit que "no descartamos adoptar medidas legales contra esta empresa. Toda la información ha sido puesta en manos de nuestros servicios jurídicos, que serán los que valorarán en qué términos se puede reclamar", añadiendo que "reprobamos cualquier mala práctica que hayan tenido hacia los trabajadores. Nuestro compromiso siempre ha estado con los trabajadores".